Opinión

A sus 175 años de viajar por el Oriente eterno

“La existencia es el primer bien; y el segundo es el modo de existir”. Bolívar

Carta al general Santander
28 de junio 1825
Nobleza, coraje, honor y una causa elevada guiaron al Gran Caballero del Temple; participó en 427 combates, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, obteniendo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto; recorrió a caballo, mula, o a pie cerca de 90 000 kilómetros. Escribió cerca de 10,000 cartas, según se sabe, de las que se conocen y se han publicado tres mil; de su polifacética producción son conocidas 189 proclamas, 21 mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y hasta una biografía breve. Casi no hubo día en que, en promedio, no redactara una carta o un decreto, o recorriera alrededor de trece kilómetros, ese era el libertador, el estadista, Bolívar... Murió en diciembre de 1830.
La escultura de Simón Bolívar, en un cuadrado largo, de este a oeste, expresando sabiduría, fuerza y belleza; obra de cuerpo entero. La capa, el laurel y la espada en armonía con su frente en alto, sus ojos viendo la salida del sol, al abrirse el día e iniciarse los trabajos. Es el Bolívar que está en la zona reservada, donde nace el gran río Amazonas, en el bulevar, Iquitos, Perú. ¿Quién es Bolívar? ¿Qué trascendencia lo marca para ser paradigma de revoluciones?..
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios nació el 24 de julio de 1783 en lo que aún era la Capitanía General de Caracas. Habiendo quedado huérfano a temprana edad, a los dieciséis años, viajó a México, Cuba, Francia y, tres años más tarde, en Madrid, España, contrajo matrimonio con María Teresa del Toro y Alayza, quien murió pocos meses después, en 1803, en Caracas. Al año siguiente, Bolívar volvió a Europa y también visitó varias ciudades de Estados Unidos, en un viaje que duró dos años y motivó en él un juramento —pronunciado en el Monte Sacro de Roma— que cambiaría el rumbo de su vida y el de Hispanoamérica: “No daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta que no haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad de poder español”.
Así, desde 1807, se integró a las reuniones secretas y a la lucha revolucionaria por la independencia de Venezuela, que finalmente se declaró en 1811.
A partir de entonces, su actividad política y sus compañías militares se intensificaron, convirtiéndolo en el máximo héroe de las guerras de independencia de Bolivia, Ecuador, Colombia, Perú y Venezuela, así como en uno de los hombres más cultos y admirados de América; la práctica encarnación de los ideales americanos.
En 1826, Bolívar era presidente de Colombia, Perú y Bolivia, promovía la unión de todas las repúblicas hispanoamericanas y se encontraba en la cúspide de su poder. Pronto aparecieron los signos de la disgregación e incluso amenazas a su vida. Su amante, Manuela Sáenz, llegó a salvarle de un atentado en 1828 y, dos años más tarde, Bolívar buscó refugio en la vieja hacienda de San Pedro Alejandrino, donde murió el 17 de diciembre de 1830. Su cuerpo hoy reposa en el Panteón Nacional, en la ciudad de Caracas.
Sin embargo, sus ideas constituyen modelo verdadero de seguimiento. He aquí algunas de sus ideas:
Primero: Fomentar la autocracia, el caudillismo y el autoritarismo destruye la república. Él dijo: “Huid del país donde uno solo ejerce todos los Poderes: es un país de esclavos”... “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el Poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”... “Muchas naciones antiguas y modernas han sacudido la opresión; pero son rarísimas las que han sabido gozar de algunos preciosos momentos de libertad; muy luego han recaído en sus antiguos vicios; porque son los pueblos más bien que los gobiernos, lo que arrastran tras sí la tiranía”.
Segundo: La construcción de una verdadera República descansa en el respeto a sus instituciones, la calidad y honorabilidad de sus funcionarios, Bolívar afirma: “No es lo accesible lo que se debe hacer, sino aquello a que el derecho nos autoriza”... “El sistema de Gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política”...“Los códigos, los sistemas, los estatutos por sabios que sean son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las Repúblicas”...“la educación forma al hombre moral, y para formar a un legislador se necesita ciertamente educarlo en una escuela de moral, de justicia y de leyes”...“El modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos.”
Finalmente: Los malos ciudadanos y la impunidad destruyen el honor de una nación. En varias cartas Bolívar refiere: “A la sombra del misterio no trabaja sino el crimen”... “La impunidad de los delitos hace que éstos se cometan con más frecuencia, y al fin llega el caso de que el castigo no basta para reprimirlos”. “Los malvados no tienen honor ni gratitud, y no saben agradecer sino temer”... “La República gana tanto con la destrucción de un buen realista como de un mal ciudadano”.
Por lo anterior, Bolívar el 9 de enero de 1824 dijo: “Mi único tesoro es mi reputación”... y el 20 de diciembre de 1824: “Yo quiero vivir libre y morir ciudadano”.
El doctor Gustavo Vargas Martínez, profesor e investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México y reconocido bolivarista, autor de diversos estudios sobre Bolívar apunta: “ Fue el más completo de los americanos, libertador por antonomasia, fundador de la primera Colombia, héroe máximo de la independencia de Bolivia, Ecuador, Nueva Granada —actual Colombia—, Panamá, Perú y Venezuela, seis repúblicas de hoy. Se le puede considerar como uno de los hombres más cultos del Nuevo Mundo. No nació ni pobre ni revolucionario, sino en cuna de rancia aristocracia mantuana, dueño de una rica fortuna entonces representada por minas, haciendas cacaoteras y cientos de esclavos, y educado con refinamiento. Por lo mismo, aunque por sus orígenes sociales muy distanciados de las necesidades populares, bien pudo ser una golilla más, representativa del poder colonial, o un desalmado explotador de su propio pueblo. Sin embargo, de su desinterés personal, su clarividente inteligencia y la indignación que le producía la injusticia, hicieron que a la vuelta de pocos años y después de unas cuantas decisiones radicales, se pusiera al frente del más profundo y vigoroso movimiento emancipador llevado a cabo en América del Sur. Murió pobre, porque toda su fortuna la invirtió en la revolución”.
Ex Miembro de la Junta Directiva
Universidad Evangélica Nicaragüense Martín Luther King
Maestro en Teología, Ética y Filosofía.