Opinión

El médico


Que el Niño Dios nacido en los corazones de los nicaragüenses de buena voluntad, nos ilumine. Es bueno reflexionar, con la palabra de Dios, sobre la personalidad y responsabilidad que recae en el médico.
Dice el Eclo 38: “Tenle al médico, toda la estima que se merece, debido a sus servicios, porque así lo quiso el Señor: La mejoría viene del Altísimo y es el Rey quien concede el don de sanar; los conocimientos del médico, le permiten andar con la cabeza levantada, hasta los grandes, lo admiran. Hijo mío, cuando estés enfermo, ruégale al Señor para que te cure. Renuncia a tus malas acciones, purifica tu corazón, presenta una ofrenda escogida entre tus bienes, llama al médico, ya que el Señor lo creó. No lo desprecies, porque lo necesitas. En algunos casos, el restablecimiento pasa por sus manos. Rogarán al Señor para que les ayude a encontrar los medios para aliviarte y salvarte la vida”.
En esa estima nos tiene el Señor, somos parte de la transición: salud-vida-enfermedad-muerte. Para que no nos envanezcamos ante esto: ¿Dónde ésta el sabio? ¿Dónde está el letrado?” ¿No ha hecho Dios necia la sabiduría del mundo?, 1ra. Cor 1, 20; “Nuestra suficiencia viene de Dios” 2da. Cor 3, 4 y el mismo San Pablo insiste: “Somos instrumentos inútiles de Dios”. A veces y casi siempre, nos atribuimos los triunfos y al momento del fracaso ¡ahí sí! tomamos en cuenta a Dios. “Fue voluntad de Dios” o “El Señor así lo decidió” o “Así lo quiso Dios, lo siento, nada pude hacer”. La honestidad, debe campear, dado que toda suficiencia, toda capacidad, toda sabiduría y discernimiento, nos viene de Dios: “Porque somos cooperadores de Dios” 1ra. Cor. 2, 9. Esa honradez de reconocer a Dios, es parte del agradecimiento a él y la nobleza, que por ella nos dicen: “Qué profesión tan noble escogió Ud”. Tenemos que hacer honor a la nobleza, no a la bajeza.
Los nicaragüenses perdemos la memoria y me refiero al artículo del Dr. R. A. Díaz S. que opta a la dignificación del gremio médico y atribuye la insatisfacción salarial y culpa a gobiernos anteriores. En los 60, ganábamos el estimado $94 USD, en los 80, $30, $20 y hasta $3 USD, pero en ésta época, unos por convicción, otros por adhesión, pero… la mayoría por miedo, nadie alzó protesta. Silencio sepulcral.
Hoy no hay miedo, la Democracia permite reclamos sin represión y que no se interprete en blandenguería, se está razonando, influenciando la conciencia hipocrática o cristiana, si se quiere, con esperanza de balancear, buscar solución. Mientras, no se debe ocupar el andamiaje frágil de los pobres, la consecuencia sin quererlo, resulta en injusticia hecha carne en ellos: “Hijo mío, no hagas esperar al que te mira con ojos suplicantes; ni hagas enojarse al indigente. No eches al mendigo agobiado por su miseria, ni le des la espalda al pobre, pues si te maldice en la amargura de su alma, su hacedor escuchará su súplica” Eclo 4, 1, 6.
Hagamos honor al mismo creador de Eclo 38.
El momento actual de la crisis que atravesamos, con “Médicos en Huelga”, merece mucha reflexión por todas las partes. La Ministra Gurdiàn en forma respetuosa, dándoles el lugar que se merecen, les oye y no les huye, enfrenta el problema y le busca salida a sus demandas.
Desde que se elaboró el presupuesto para 2006, pidió extra C$388.000.000 para incremento salarial indiscriminado. Solamente le aprueba la A. N. C$172.000.000; con negociación logra C$50.000.000 más y C$20.000.000 para retribución económica de los 200 residentes autofinanciados. (El presupuesto cubría para 212 becas exclusivamente). Ese es un avance de la negociación, además el Gobierno ofrece alternativas a los médicos: seguro de vida; acceso a proyectos de viviendas; equipos médicos personales financiados y con el interés en satisfacer las demandas económicas, se conforma comisión para trabajar en conjunto, sobre una política salarial, que tendría resultados progresivos futuros. Además se solicita al honorable Consejo Nacional de Salud, mediar en el problema.
Ese es el ánimo que priva en el Minsa, que lleguemos a entendimiento que beneficie a la población preferentemente, resolviendo problemas atrasados, mejorando la calidad de la atención y que satisfaga progresivamente al gremio, acorde al avance económico y de esa forma que reine la Paz.
Managua, 02 de enero/2006