Opinión

Rescatando el poder


Extraterrestre:

Bien sabes lo mucho que te estimo, sé que esta estima es recíproca por lo que escribo para ti y a todos los que leyeron tu llamado y recordatorio, lo hago sin ánimo de polemizar, movido solamente por un profundo respeto a la verdad.
Antes de entrar al tema, para que comprendas mis cavilaciones y mis temores, quiero recordarte que pertenezco a la generación más dichosa de nosotros los nicaragüenses, digo dichosa, pues esta generación de la que soy parte ha visto y vivido de todo, nos convertimos en los nicas más difíciles de engañar: fuimos los últimos en hacer el amor sin miedo al SIDA, cualquier otra cosa la combatíamos con una bencetazil 6-3-3 y ya!, somos los únicos que vivimos el final de la última guerra mundial, vimos el único y bárbaro bombardeo atómico sobre una ciudad de civiles indefensos, vimos el auge del fascismo y la derrota del fascismo, el auge revolucionario y la derrota revolucionaria, ¡qué barbaridad! vimos la vuelta del fascismo. Ve qué maravilla; vimos la conquista del cosmos: El Sputnik, La Laika, Gagarin, Valentina, hombres que van y hombres que vienen del espacio, gringos nube nautas y soviéticos astronautas, vimos toda la carrera espacial con el feliz triunfo de los gringos con su fascinante ida y retorno a la Luna.
Mi querido extraterrestre, nosotros, esta generación que te cuento, nacimos en el oscurantismo del somocismo y oscurantismo físico, hoy bajo estas luminarias de gas neón, recuerdo cuando bajo la tímida luz de los candiles, candelas y lámparas tubulares en mi casa en Ciudad Darío, de niños nos contábamos los cuentos sobre La Cegua, La Carreta Nagua, La Mocuana y todas estas leyendas de horror y de terror. Hoy, estos hermosos televisores multicolor nos ponen a todo el mundo al alcance de nuestra vista y oído, con esto te quiero decir de que vimos todo el desarrollo tecnológico: computadoras, satélites, teléfonos de magneto, celulares, fax, etc… El desarrollo tecnológico es tal que lo que el lunes es moderno, el miércoles es anticuado. Figúrate qué maravilla.
Esta misma generación vio el fin de un imperio y todos los efectos de una guerra fría; un día nos despertamos y el muro estaba en el suelo. Vimos invasiones a Vietnam y a Afganistán cuando la política era bipolar, hoy que la política es unipolar, solamente vemos la invasión imperialista a Irak.
Edgar, éste que te cuenta estas historias, vivió este país cuando era pujante económicamente y desde entonces viví guerras y guerrillas, pactos y re-pactos, sequías, erupciones, ciclones y huracanes, terremotos y maremotos, lo mismo que “sandimotos” y “violemotos” y después de ver tantas y tantas cosas, después de desbaratar este bello país, cuando ya nos estamos poniendo viejos, cuando estamos empezando a preocuparnos porque el canario pronto va a dejar de cantar, aparece la milagrosa viagra, Qué maravilla: ¡ya no hay vejez!
Se me olvidaba contarte de las múltiples conversaciones con grandes estadistas del mundo político en este planeta Tierra, estadistas, verdaderos maestros en el arte de la conspiración cívica o militar, como un Billy Brandt o un Felipe González, lo mismo que un Torrijos o un Kadaffi o bien un Fidel Castro que merecidamente se vanagloria que de los veinte millones de niños que en el mundo duermen en la calle, ninguno, ninguno de ellos vive en Cuba, se me olvidaba sumar a todos ellos a la norteamericana Kilpatrick, al hombre del puro, el de la CIA para América Latina y hasta al mismo Casey que entonces era el mismo jefe de la Central de Inteligencia Americana, he hablado con tantos y tantos de tan variadas clases de hombres que puedo llenar cuartillas, queriéndote decir con ello que si me engañan es porque quiero engañarme.
Tijerino, ahora que te escribo sin tu facilidad y picardía para hacerlo, recuerdo la escuela de infiltración checa, refinada en Cuba y sublimada en Nicaragua; es cierto, por conocer todas estas leyes que me permitieron saber manejarme es que los hoy “puros sandinistas” los mismos que tratan de “rescatar el sandinismo” son los mismísimos radicales que denunciaban mi socialdemocracia, eran los mismos que alegaban que se secuestrara o confiscara mi popularidad y que se me debía de apartar. ¿Qué dirías, mi hermano, si después de unas elecciones primarias los de “Salvación Sandinista” le dan a don Daniel cinco, diez, quince o más diputados para su política parlamentarista después de la Ley Marco?
Daniel sabe que no gana las elecciones para presidente de 2006, con Herty o sin Herty, pero sí en el congreso, donde estaría mandando con su hermano histórico el que hasta hoy no le ha criticado ningún error ideológico y solamente lo critica cuando se refiere a la continuidad de querer ser Daniel el candidato, cuando todo pareciera que a don Daniel no le interesa la Presidencia de la Republica, pero sí el control de la Asamblea Nacional. ¡Cuidado! Que a esta experimentada generación lo único que le hace falta es dormirse dentro de un sistema presidencialista y despertarse dentro de un sistema parlamentarista. Gracias todo esto a la tal llamada Alianza Herty 2006.
Edgar Tijerino Mantilla, mi querido extraterrestre, vos y yo, para entonces, nos veremos a los ojos para decirte: “Lo del rescate estaba bien puesto, rescataron el poder por el único medio que a Daniel le quedaba y lo del zorro, Edgar, era en serio…”
Tu fraterno,

Edén Pastora Gómez
Managua, 25 de diciembre de 2005