Opinión

Estafa tributaria y neoliberalismo


El abrevadero que hasta hace poco alimentaba la educación, la salud, la infraestructura y la generación pública del empleo nacional, se seca con las últimas leyes, por medio de las cuales se transfiere a las empresas transnacionales una parte del erario público.
Últimamente, se aprobó un tratado comercial con los Estados Unidos que disminuirá significativamente los ingresos tributarios. Y en estos días, parece que los diputados han decidido aprobar, en lo particular, la Ley de Bonos de Inversión Turística (BIT) en la Asamblea Nacional, ley que fue anteriormente aprobada en lo general por esta misma Asamblea. Lo más penoso para Nicaragua es que los diputados sandinistas hayan aprobado esta ley en lo general y que sean sandinistas los que más estén insistiendo en que se apruebe en lo particular.
Neoliberalismo en la Asamblea Nacional
Como ya lo hemos dicho, no creo que exista una ley más representativa de la política neoliberal que la Ley de Bonos de Inversión Turística, pues se trata ni más ni menos de una ley que autoriza al fisco nicaragüense a financiarle a las empresas transnacionales del turismo las inversiones privadas que aquellas empresas realicen en Nicaragua, pagándose dicho gasto tributario con el impuesto que el resto de contribuyentes entrega al fisco, particularmente con los impuestos indirectos (IGV) que son pagados por los contribuyentes más pobres del país (el gasto tributario es el aporte o transferencia estatal - a través de una partida del gasto público – en beneficio de un sector social).
Nosotros los sandinistas decimos, al igual que todos los partidos, que queremos alcanzar el gobierno, entre otras cosas, para regular la institucionalidad del país de acuerdo a los intereses nacionales en general y de acuerdo a los intereses populares en lo particular. Intereses que están siendo saboteados por las políticas neoliberales, impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, tomando en cuenta que los diputados sandinistas son quienes están impulsando la ley de bonos de inversión turística, no podría esta vez hablar por los sandinistas, de tal manera que tendré que hablar por los contribuyentes en general.
Estafa tributaria
Resulta que la Secretaría Técnica de la Presidencia de la República de Nicaragua, contrató los servicios de un especialista extranjero para que se pronunciara sobre la naturaleza de nuestra tributación, siendo los resultados muy parecidos a lo que los especialistas nacionales le han venido diciendo al gobierno y a la Asamblea Nacional sobre la irresponsabilidad de nuestras autoridades de seguir cargando al fisco con gastos tributarios para subsidiar a las empresas transnacionales, a costa del bolsillo de los contribuyentes nacionales. Para decirlo con palabras del consultor: “Las exoneraciones actualmente vigentes en Nicaragua, resultan en aportes del Estado al financiamiento de los proyectos muy importantes (entre 7% y 60% de la inversión). El caso extremo es el de los proyectos de Turismo: en este caso el Estado actúa como una suerte de “socio tonto”, ya que termina aportando más de la mitad del costo de la inversión por la vía de menos impuestos, mientras que la totalidad de los beneficios son retenidos por los inversores privados”. Véase a continuación el peso privilegiado que tienen las empresas turísticas en los incentivos fiscales otorgados por el Estado.
Incentivos Fiscales
Apoyo estatal como %
de la inversión
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Sector Apoyo estatal
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Forestación 27%
Turismo 60%
Prensa 38%
Zonas Francas 38%
Hidrocarburos 7%
Energía Geotérmica 7%
Hidroelectricidad 31%
Cooperativas 35%
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Fuente: Daniel Artana, Gobierno de Nicaragua.
Según la misma consultoría, la evasión y las exenciones fiscales en Nicaragua ascendieron en el año 2004 a cerca de 8,000 millones de córdobas. Para quienes argumentaran que la exención fiscal del IGV a los productos de la canasta básica beneficia a los más pobres, la misma consultoría “considera que sólo el 22% del gasto realizado en el país en esos productos favorece al 40% más pobre de la sociedad y el 60% se filtra al 40% más rico”.
Gasto tributario por exención y evasión 2004
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IGV 4,822
DAI 357
ISC 296
IR 2,451
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Total 7,926 mill. de C$
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Fuente: Daniel Artana, Gobierno de Nicaragua.
Volviendo a la ley de bonos de inversión turística y al argumento de sus mentores, quienes aducen que el sacrificio que los contribuyentes tienen que hacer es para incentivar la inversión extranjera privada, la misma consultoría los desmiente totalmente al afirmar, para colmo de nuestra ingenuidad, que “la experiencia internacional muestra que los países o regiones que más crecen no lo hacen a partir de las desgravaciones fiscales u otros mecanismos de fomento, sino sobre la base de aumentos de productividad facilitados por reglas de juego claras para la inversión”. Otro argumento esgrimido es que tales leyes también favorecerán a la pequeña y mediana empresa, argumento que no resiste la experiencia y la propia realidad de nuestro país, pues el andamiaje empresarial para la emisión de bonos lo hace inaccesible para los pequeños. Como lo dijo la anterior directora de Turismo de Nicaragua, la Ley de Bonos de Inversión Turística (BIT) está hecha para una empresa con nombre y apellido: el hotel Marriot.
No podría menos que decir que con la aprobación de la Ley de Bonos de Inversión Turística (BIT), no solamente estaríamos incrementando la estafa tributaria en Nicaragua, sino que estaríamos condenando a Nicaragua a vivir pagando deudas, externas e internas, con el ingreso de los pobres contribuyentes, institucionalizando así la columna vertebral del neoliberalismo.
Señores diputados y señoras diputadas, en economía nada es gratis, lo que no paguen las empresas transnacionales, lo pagará el contribuyente y el público que cada día recibirá menos educación, menos salud, menos empleo y menos infraestructura. Si seguimos legislando en esa dirección, estaremos contribuyendo a vaciar los fondos del fisco y las futuras discusiones del presupuesto de la república quedarán reducidas a espúreos conflictos, pues al paso que vamos, poco quedará para repartir entre los diferentes sectores.