Opinión

Un nuevo lenguaje


En los Estados Unidos ha aparecido un nuevo lenguaje. La revista The Nation decidió publicar un “Diccionario de nuevas palabras”. Perdonen la mala traducción de algunas de ellas dadas como ejemplo:
Acta Patriótica: conjunto de ataques preventivos a las libertades civiles estadounidenses para evitar que los terroristas destruyan las libertades civiles estadounidenses. Bancarrota: crimen punible cuando lo comete gente pobre, pero eximible cuando se trata de corporaciones. Conservadurismo compasivo: conmovedora preocupación por el bienestar de los ricos. Democracia: un producto tan extensamente exportado por los Estados Unidos, que las reservas domésticas se han agotado.
Dios: asesor principal de Bush. Lucha de clases: cualquier intento de aumentar el salario mínimo. Fe: la obstinada convicción de que Dios aprueba los valores de los republicanos a pesar de la abundancia de evidencias de lo contrario. Fraude electoral: cuando la minoría acude a las urnas en cantidades inesperadas.
Libre pensadores: simpatizantes del anticristo. Mercado libre: recurso que permite que la empresa Halliburton obtenga contratos sin licitación a expensas de los contribuyentes y petróleo abundante en Irak. Pereza: cuando los pobres no trabajan. Tiempo libre: cuando los ricos no trabajan.
Senado: club exclusivo con una cuota de ingreso entre los 10 y 30 millones de dólares. 11 de septiembre: tragedia utilizada para justificar cualquier política, especialmente si no está relacionada con el 11 de septiembre.
Orwell en su novela “1984” imaginó una sociedad rigurosamente controlada por un poder totalitario. Su objetivo era destruir las ideas socialistas. Imaginó un mundo dividido en superbloques permanentemente en guerra, donde la palabra es instrumento de sumisión. El lenguaje se denomina “newspeak”. Su principal objetivo es proveer una forma de comunicación que no requiera pensar y se pierda el significado etimológico. Emplea términos contradictorios como “la guerra es paz” o “la ignorancia fortalece” transformados en axiomas.
El “newspeak” se vale de contracciones y acrónimos para designar lugares y organismos y enmascarar su función real. A un campamento de trabajos forzados lo llama “joycamp” o “campo alegre”, para que el que se refiera a él no reflexione sobre su significado. Designa a soldados muertos por el error de un compañero como víctimas de “fuego amigo”, que lleva la intención de poner el accidente en un contexto favorable.
En Estados Unidos los políticos y los militares han absorbido prodigiosamente los postulados de Orwell y sus discursos son paradigmas de “newspeak”. Los compiladores de ese lenguaje tienen que trabajar horas extras. Desde las “armas de destrucción masiva” hasta “combatiente enemigo”, Bush, Cheney y Rumsfeld, vienen incorporado verdaderas joyas del enmascaramiento conceptual al “newspeak”.
De tal manera, querido lector, le avisamos que tenga cuidado al leer sus declaraciones en los periódicos y podrá enriquecer estos ejemplos.
*Vicerrector de la UCC.