Opinión

En las puertas del horno


IDEUCA

1. Antecedentes

a) La Mesa de Articulación del Sistema y Subsistemas Educativos, integrante del Foro Nacional de Educación, se reunió en cuatro oportunidades, entre abril y mayo de 2005, con miembros de la Comisión de Educación, a fin de presentarles su diagnóstico sobre las causas y consecuencias de la desarticulación del Sistema Educativo Nacional y su propuesta para la articulación sistémica del mismo.
En la última de esas reuniones, con la presencia de ocho miembros de la Comisión, al menos dos diputados afirmaron que: “era evidente que si se aprobaba la Ley tal cual había sido presentada a manera de Dictamen ante la Junta Directiva, sería legalizar la desarticulación del Sistema Educativo”, motivo por el cual se le pedía a la Mesa de Articulación del FORO, preparar las mociones respectivas con base a la propuesta presentada.
b) El 30 de junio de 2005, la Asamblea Nacional aprobó en lo general, el Dictamen de la Ley General de Educación, tal a como había sido presentado por la Comisión de Educación seis meses antes, y entre julio y septiembre de 2005, las Mesas de Articulación y de Legislación del Foro Nacional de Educación, trabajaron en la redacción de las mociones solicitadas por la Comisión, las que fueron entregadas oficialmente el 28 de septiembre pasado.
2. El dictamen y las mociones de la Comisión
A mediados de noviembre pasado, conocimos un borrador de las mociones preparadas por la Comisión de Educación, para perfeccionar el Dictamen aprobado en lo general el 30 de junio de 2005. Respecto a las mociones presentadas por el Foro Nacional de Educación, lo relevante es la total ausencia del contenido del Título Segundo, en el que se propone una nueva estructura para el Sistema Educativo Nacional.
En este sentido, desde la perspectiva de la propuesta elaborada en las Mesas de Trabajo sobre Articulación y Legislación del Foro Nacional de Educación, la Ley por aprobarse, no es una Ley GENERAL de Educación, sino una ley ESPECÍFICA del subsistema escolar, excluyendo totalmente la riqueza extraordinaria de las educaciones que se producen y construyen fuera del currículo formal de las escuelas primarias, secundarias y terciarias de nuestro país.
No es que se ignora en su totalidad el contenido de la propuesta del FNE, dado que en muchos casos se toman artículos de la propuesta para introducirlos como mociones, es el caso por ejemplo de Inatec y del Sistema Nacional de Acreditación; lo que pasa es que se pierde la oportunidad de legislar sobre aspectos de tanta importancia, como es la estructura del sistema y el modelo de articulación del sistema educativo, a partir de las Comisiones Nacionales del Currículo, Recursos Humanos, Acreditación, Legislación, Gestión y Recursos Financieros.
En otro contexto, algunas mociones preparadas por los diputados, aportan algunos aspectos positivos, innovadores y novedosos para mejorar la vida escolar del país, en especial la equidad y la calidad de la educación escolar.
Algunos aspectos positivos son los siguientes:
- El Capítulo II del Capítulo IV, sobre el financiamiento de la educación. Según nuestro criterio, es correcto proponer un incremento anual del 0.5 por ciento del PIB hasta alcanzar el 10%, para la Educación no Superior.
- Igual, nos parece apropiado, legislar sobre el tema de la Reforma Educativa y el proceso de formulación de las Políticas Educativas, el que hasta ahora ha sido patrimonio discrecional y exclusivo de las autoridades educativas, sin ninguna consulta con los afectados, en especial con los educadores.
- Se ha desarrollado de mejor manera el capítulo relacionado con la Carrera Docente y se amplía y mejora lo relacionado con la función de evaluación y acreditación de todo el subsistema escolar del sistema educativo.
3. Dos peticiones
a) La Comisión de Educación debe permitir que sectores interesados de la sociedad civil, como el caso del Foro de Educación y Desarrollo Humano de la Iniciativa por Nicaragua, propongamos iniciativas de mociones, a fin de aminorar el impacto respecto a las ausencias más evidentes del actual borrador de Ley.
b) La Asamblea Nacional no debiera dejar para el año 2006, la aprobación de la Ley General de Educación, porque por ser el año 2006 año electoral, la misma podría quedarse esperando otros tiempos y otras opiniones y por ende más tiempo en la congeladora y más tiempo sin Ley.