Opinión

Una construcción del Foro Nacional de Educación


Ph. D., IDEUCA

La educación del país está avanzando con vigor hacia procesos de cambios profundos, nacidos del seno de las once Mesas Temáticas que, durante año y medio, han reflexionado y formulado propuestas, para construir un sistema educativo articulado y renovado. Desde su inicio, en el Primer Foro, las instituciones y organismos que respondieron al llamado, visualizaron el Foro Nacional de Educación como un espacio para la reflexión, el diálogo y la construcción de una educación con mirada de país. El Segundo Foro posibilitó examinar, con sentido profundo, al pasado y presente de la educación, desentrañando las tendencias, a partir de las cuales poder construir el futuro educativo. Desde aquí fue posible, en el Tercer Foro, vislumbrar el futuro con visión prospectiva y de desarrollo del país, construyendo la visión y misión del país, del ciudadano, de la educación y de cada una de las Mesas Temáticas, en tanto cada una aporta al todo a la vez que se nutre de él.
Este 29 de noviembre se realizó el Cuarto Foro, con el que concluye la etapa de concertación nacional. Las Mesas se prepararon formulando los Objetivos y Estrategias necesarios que, integrados, armonizados y articulados entre sí, constituyen el contenido clave que da cuerpo al sistema educativo renovado. Este sistema de propuestas, organizadas y sistematizadas en el documento “Plataforma Innovadora para la construcción de un Sistema Educativo Renovado”, fue presentado en este IV Foro, siendo ratificado en su contenido y orientación por el plenario. El documento sistematiza el contenido, experiencias de aprendizaje y propuestas de todas las Mesas, prefigurando la construcción del sistema educativo renovado. En su contenido se recoge el proceso vivido, con las conclusiones del examen de nuestro pasado y presente de la educación nacional, la visión, misión, conceptualización, principios y líneas de acción que han de orientar la educación nacional en función de los requerimientos del país, de su desarrollo, así como del referente que ofrece el Plan Nacional de Educación 2001-2015. A lo anterior se suman los objetivos y estrategias que harán posible la construcción del sistema educativo renovado, así como la definición de tres pilares estratégicos sin los cuales no es posible esta construcción, como son: la legislación educativa, la articulación del sistema y el financiamiento de la educación. Sobre la base de estos pilares, sobresalen tres componentes claves del sistema educativo, que dan sentido al quehacer de la acción educativa renovado: el educando, el currículum y el maestro-maestra, mediador(a) y puente entre los dos primeros. Es imposible, en este espacio, traducir la riqueza de los objetivos y estrategias que forman el cuerpo fundamental del documento, por lo que nos limitamos a resaltar elementos claves.
En primer lugar, se formula una apuesta certera dirigida a alcanzar los niveles de Cobertura y Equidad Educativas requeridas, así como a resaltar acciones dirigidas a mejorar, ampliar y diversificar la oferta educativa del sistema educativo y alentar la demanda, en atención a hacer del sistema educativo un espacio equitativo capaz de traducir, de forma efectiva, el derecho a una educación a la medida de los requerimientos de sus destinatarios, con prioridad en los más pobres y excluidos del sistema escolar, así como a superar expresiones de inequidad aún persistentes. La preocupación por la Calidad de la Educación se plasma en el logro de aprendizajes relevantes y competentes, conjugados con valores y actitudes constructivas para el desarrollo personal, comunitario y del país, por medio de la realización de transformaciones curriculares efectivas y articuladas entre los subsistemas educativos, de metodologías innovadoras de enseñanza, así como de personal calificado y los recursos financieros y didácticos de apoyo requeridos. La Evaluación y Acreditación de la Educación se presentan como dos instrumentos catalizadores de la calidad de la educación, a la vez que como espacios para homologar esta calidad con las exigencias regionales.
Desde los Maestros y Maestras se apunta a mejorar la calidad de su formación y capacitación, así como al respaldo de su actividad investigativa e innovadora, en conjunto con las acciones que respalden, en el plano salarial, profesional y social la complejidad de su labor educativa. La Gestión Educativa sobresale como el dinamizador por excelencia del sistema educativo, en tanto, centrándose en las personas, establece corrientes de comunicación y apoyo efectivo al desarrollo del quehacer fundamental del sistema educativo, desde una perspectiva de amplia participación, efectividad y transparencia requeridas por el sistema educativo renovado. La Educación Técnica presenta una agenda de singular importancia para ampliar y diversificar la oferta educativa, en consonancia con las necesidades del país, así como la urgencia de incidir en educar la demanda social, de forma que la educación técnica se constituya en una prioridad para el desarrollo nacional. La incorporación de la Innovación-Ciencia y Tecnología suponen un aporte significativo que proporciona, desde el sistema educativo, la producción de investigación y de propuestas innovadoras, así como el fortalecimiento y democratización de las Tecnologías de la Información y Comunicación, como recurso, por excelencia, para mejorar y acelerar los procesos de aprendizaje.
La Estructura y Articulación del sistema educativo, por su parte, plantean un reto complejo pero necesario: Conformar un sistema articulado integrado por el subsistema de educación escolar y el subsistema de educación no formal. Desde este mismo escenario, la Costa Caribe, por primera vez en la historia, del país, formula una educación que mire a su contexto geográfico, cultural y étnico, con un sistema de propósitos que, desde el Sistema Educativo Autónomo Regional, SEAR, haga posible una educación pertinente, equitativa, de calidad y con los recursos necesarios. Por su parte, la Legislación Educativa apunta a construir un sistema legal y normativo que ordene, complete y dé sostenibilidad, mediante la Ley General de Educación y otras leyes subsidiarias, al sistema educativo renovado. Finalmente, el Financiamiento de la Educación apuesta a lograr, un mayor presupuesto para educación, especialmente para la Educación Básica y la Técnica, requiriendo, incrementar progresivamente el presupuesto de educación, sobre la base de los estándares recomendados por Unesco; de igual forma, a partir del 6% constitucional del presupuesto para Educación Superior, se apuesta a alcanzar mayor diversificación de la oferta educativa, ampliación de la cobertura y de recursos para la investigación, transformación curricular para mejorar la calidad de la formación, nuevas carreras alineadas con las demandas del desarrollo del país, acuerpar las carreras técnicas superiores, mostrar mayor transparencia en el uso de los recursos, dar cuentas a la sociedad y cumplimiento con las normas y leyes relativas a la administración de los recursos. Hacia el Quinto Foro, las Mesas se trasmutan a Comisiones Técnicas Nacionales, responsables de concretar, en términos técnicos precisos, las funciones articuladoras del sistema educativo renovado. El Consejo Nacional de Educación fortalecido ha de retomar con fuerza este caudal que le proporciona el FNE.