Opinión

El Gobierno de los Estados Unidos apoya la lucha mundial contra el SIDA


El Día Mundial del SIDA se celebró el 1 de diciembre: una oportunidad para unirnos y honrar la memoria de quienes han perdido la vida a causa de esta enfermedad, consolar a quienes la sufren hoy y comprometernos a ayudar a aquellos que siguen libres de la infección. A pesar de la continua tragedia que es el VIH/SIDA, hay cada vez más razones para sentirnos esperanzados. Los logros alcanzados por medio de la alianza entre Nicaragua y los Estados Unidos demuestran la diferencia que puede hacer una iniciativa.
Este año, la celebración del Día Mundial del Sida gira en torno al lema “Cumple la promesa” y es precisamente lo que Estados Unidos está haciendo. En 2003, el presidente George Bush encabezó un esfuerzo mundial con el anuncio del Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA – un programa de cinco años, 15 mil millones de dólares y un enfoque integrado para combatir la enfermedad en todo el mundo. Esta es la iniciativa internacional de salud más importante en la historia que una nación haya emprendido para ocuparse de una sola enfermedad.
Estados Unidos ha cumplido su promesa y trabaja ahora en alianza con 123 naciones – entre ellas Nicaragua– para dar apoyo a programas sostenibles de respuesta local a la pandemia. Quince países de África, Asia y el Caribe, que representan aproximadamente la mitad de las infecciones en el mundo, recibieron apoyo intensificado por parte del gobierno de Estados Unidos. Con el firme respaldo del Congreso y del pueblo estadounidense, Estados Unidos encabeza ahora la lista de naciones donantes del mundo con el mayor nivel de compromiso financiero con la lucha.
El Plan de Emergencia apoya una variedad de estrategias de prevención, tratamiento y cuidado, con hincapié en hacer que el dinero trabaje. Un componente esencial de la estrategia es una alianza con el gobierno de Nicaragua para crear una capacidad local de respuesta a la pandemia. El VIH/SIDA será una realidad de la vida en Nicaragua durante muchos años venideros, y la lucha contra VIH/SIDA sólo puede tener éxito hoy y ser sostenible mañana, si la población nicaragüense es dueña de esta lucha.
El VIH/SIDA es una enfermedad increíblemente compleja, y el Plan de Emergencia apoya la variada gama de intervenciones pertinentes que han sido diseñadas localmente. Para ayudar a las personas a protegerse a sí mismas, la alianza entre Estados Unidos y Nicaragua apoya las estrategias “ABC” desarrolladas en África (Abstinencia, mantenerse fieles y el uso correcto y constante de condones). Otros esfuerzos claves de prevención dirigen su atención a las pruebas médicas y la orientación sobre VIH, la prevención de la transmisión de VIH de madre a hijo, las transfusiones de sangre y las inyecciones médicas seguras, la ayuda a quienes se inyectan drogas y los desafíos que afrontan especialmente las mujeres y las niñas.
La iniciativa de Estados Unidos ha proporcionado apoyo a programas multisectoriales de respuesta nacional al SIDA que han incrementado considerablemente el número de personas que reciben terapia antirretroviral – en países en desarrollo --y el número aumenta a paso rápido.
Estados Unidos trabaja con otros gobiernos para proporcionar apoyo en gran escala a las personas que viven con VIH/SIDA y a los huérfanos y niños vulnerables. Los programas de atención varían desde la asistencia a personas que viven con VIH/SIDA en un poblado de Tailandia para que aprendan destrezas generadoras de ingresos hasta la ayuda que se da a niños que son jefes de familia en Ruanda en el cuidado de sus hermanos más pequeños.
La rendición de cuentas, en la que no siempre se han concentrado las iniciativas de desarrollo internacional, es fundamental en el Plan de Emergencia. Estados Unidos trabaja con otros países para mejorar la capacidad de las naciones de hacer seguimiento de los programas y evaluar los que son eficaces. Ello hace posible asegurar que sólo se asignen fondos a aquellos programas que produzcan resultados y que se apliquen las lecciones aprendidas a fin de que nuestros programas obtengan un éxito mayor.
El éxito alcanzado por la alianza entre Nicaragua y Estados Unidos en la lucha contra el SIDA significa la creación de respuestas sostenibles y sienta una firme base para el futuro. El pueblo estadounidense se siente orgulloso de trabajar en asociación con Nicaragua para llevar la esperanza de un futuro libre de VIH/SIDA.

*Embajador de los Estados Unidos en Nicaragua.