Opinión

La confusión postmoderna de la V Bienal


Si Yavé le dijera a Ernesto Cardenal (Lot) voy a destruir Managua porque no encuentro ricos que apoyen al arte, el poeta le contestaría a Dios lo que afirmó en el Teatro Rubén Darío en la inauguración de la V Bienal: sólo hay uno, Ortiz Gurdián. Pero en el caso de la Sodoma del Génesis 19, 1-38, Yavé bajó la parada hasta 10 justos como condición para no hacer llover fuego sobre la pecadora ciudad. Nunca fue uno. Con uno no nos salvamos. Así que agradecimientos y cepilladas aparte es necesario precisar algunos aspectos sobre la inequidad en la premiación de distintos códigos artísticos y sugerir alternativas de solución.
La V Bienal de Artes Visuales de la Fundación Ortiz-Gurdián (Salón de los Cristales TRD del 12 de noviembre al 11 de diciembre), cae en lo caótico característico de la condición postmoderna (Beaudrillard) y está contribuyendo a la confusión babélica en arte más que a hacer justicia artística. Es difícil e injusto conferir un primer lugar sobre un conjunto de formas artísticas visuales diversas. Y en el caso de la V Bienal, aun exponiéndose, no todas las formas artísticas son estrictamente visuales. Porque cuando se menciona al video o se lo premia, no creo que éste sea mudo, tiene sonido, luego es audiovisual. Es cierto que el postmoderno -–como dice Julio Valle Castillo-- es un saco de ciegos. Pero aun en ese saco de ciegos no se puede mezclar chicha con limonada, sin que nos pique la chicha o nos irrite la limonada y se fermenten las dos hasta la putrefacción intolerable.
Fue notorio para mí la ausencia de los maestros pintores en la inauguración de la V Bienal. Vi a Arosteguí, Arthola y Jiménez. Luego hablé con un buen número de ellos para saber sus opiniones sobre el evento. Hay resentimiento, suspicacia, dudas y temores por parte de este gremio. Se sienten agredidos y despojados de un lugar que creen merecer. Piensan que los mezquinos intereses de las dueñas de galerías y los intereses acumulativos del patrimonio de la fundación, están manipulando económicamente a pintores y escultores, colocándolos en una espiral deflacionaria de precios para controlarlos y comprar obras a precio de guate mojado. ¿Es una estrategia comercial? Non lo so.
Indudablemente que después de la poesía, el arte más cultivado, elaborado y logrado en Nicaragua, son las artes plásticas (pintura y escultura). Aunque la Bienal sea dedicada en su conjunto a un gran maestro de la escultura como Ernesto Cardenal (y se le compre a buen precio su obra, hecho más que merecido) o de la pintura como don Rodrigo Peñalba, escultores como Saravia, Abarca, Flores, Arthola etc. y pintores como Saravia, Arosteguí, Sobalvarro, Lugo, Sáenz, de la Rocha, etc. No se sentirán nada bien cuando un joven inteligente, desafiante y audaz como Salmerón hace una propuesta de falsificación con un desgaire postmoderno plausible y obtiene el primer lugar.
No hay que confundir. Los dueños de la Bienal, es decir la Fundación Ortiz-Gurdián una sola familia que no nos salva del fuego sobre Sodoma, deben tener cuidado inclusive en el hecho de seleccionar a personas más neutrales que dueñas de galería, sea Santa Juanita o Sor Chepita, para organizar e influir sobre la selección de las obras y la ulterior premiación. Toda galerista se las debe a los pintores y hay cuentas mutuas por cobrar. También mucho ojo con la calidad de los jurados. Estos jueces eran confucianos. Es decir, estaban un tanto confusos teóricamente como lo demostró Arnulfo Agüero en su escrito.
La Fundación Ortiz Gurdián debe buscar el apoyo de otros banqueros y empresarios para dotar con premios a cada una de las disciplinas artísticas. Sería muy lindo por ejemplo que hubiesen premios patrocinados por los bancos, así: Pintura–Banco Dos; Escultura–Bancro; Instalaciones–BDX; Fotografía–Bancírculo; Vídeo–BanCA; Cine–Pro–Deuda; y un gran premio de toda la Bienal otorgado por el Banco Central del Estado Nicaragüense. Si tienen para pagarles a los banqueros privados, pues que pongan para el arte. Ahí sí cabría un gran premio. Hombré, hay que aprender de los Oscar de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de los Estados Unidos. ¿O es que todos los banqueros son leoneses?
Actualmente existe un candidato banquero con el apoyo del imperialismo cuya contribución al arte y la cultura nacionales son mínimas. Por eso los poetas, los artistas y los locos debemos de saber por quién votamos. Parodiando a Ezra Pound puedo ironizar cantando: Con usura no se hace buena campaña política. No sugiero con esto que lo recomendable sea volver a instaurar a Ernesto Cardenal con sus talleres de poesía o a la doña Rosario con su corte en el poder cultural. O sea a estos dos piches que no se pueden ver entre ellos, gritando a coro: Todo con la revolución (Daniel o Herty) nada en contra. Eso sería terrible, espantoso, oprobioso.
De la inauguración me parecieron excelentes el relanzamiento de las maravillosas canciones de la Sra. Sara Valery (indudablemente pariente de Paul y de Enrique) y las extraordinarias coreografías, juego escénico y deslumbre visual del Ballet Folclórico del maestro Ronald Abud. Aunque no dejaré de observar que el maestro Ronald ha transexuado nuestros bailes, ha hecho un gayense más que un Güegüense. Más aún cuando los primos ballerines se desplazan en el escenario para recibir aplausos, caminando un pie delante del otro, estilo modelo en pasarela, como lo haría una diosa de ébano llamada Naomí Campbell. ¿Ven por qué empecé con Sodoma en el Génesis?