Opinión

El tema recurrente del 6%


Los tres últimos gobiernos han sido incapaces de respetar el orden institucional respecto al seis por ciento que le corresponde a las universidades públicas de nuestro país, y eso ha traído consecuencias funestas en tanto el pueblo universitario luchando denodadamente ha escrito con sangre sus logros y conquistas.
En quince años la entrega de la plata ha sido como un plan preconcebido para tratar de minar y exterminar la capacidad de lucha y resistencia que le asiste a quienes precisamente son y serán el futuro del desarrollo de la nación, miopía y discriminación de la clase política es entonces lo que se proponen obstaculizando por demás el conocimiento de la sociedad.
Los gobernantes siempre lo utilizan como arma política, actualmente tratan de cuadrar sus métodos econométricos para justificar el que otros rubros son más importantes, sin embargo, todos saben que una sociedad sin educación, sin universitarios preparados a como lo demanda el mercado, se vería diezmada definitivamente.
Es obvio que no les interesa que la juventud se prepare, ha sido como un axioma no prestarle atención a quienes toda la vida han luchado para tener un sustento y estabilidad como es una carrera profesional, y a pesar de la estrechez del mercado ese nuevo profesional es un individuo que se las ingenia para sobrevivir ofertando sus conocimientos y experiencias de la mejor manera posible.
Quién da cuenta de los miles de millones de córdobas que se tiran al cesto de la basura cuando los egresados de primaria y secundaria no tienen la envergadura y preparación consecuente para enfrentar los retos que demandan los primeros cursos preuniversitarios, de donde resulta que las estadísticas son aterradoras en matemáticas, español y la misma filosofía, ya desaparecida del Ministerio de Educación.
Es, pues, la universidad quien retoma dicho reto y con capacidad, paciencia e inteligencia, empieza a formar el cuadro universitario que luego se convierte en un valioso elemento después de responder ante la calidad de educación que se les imparte en los recintos universitarios públicos.
El seis por ciento es del pueblo, de los universitarios y por cualquier conjetura al respecto están las autoridades responsables para evidenciar el famoso finiquito que se les pide, investiguen políticos metidos a empresarios y verán que el dinero que se utiliza tiene su control respectivo a través de La CGR.
Docente UNI