Opinión

Panorama electoral


Estando a escasos doce meses para la celebración de las elecciones nacionales, el nublado panorama electoral que cobija a Nicaragua empieza a despejarse. La primera gran nube que reposa sobre nuestro territorio es la de las fraudulentas inhibiciones que rondan a los candidatos presidenciales antagónicos a los pactistas, en especial a Herty Lewites. Sin embargo, esta nubosidad parece empezar a disiparse ahora que la impopular propuesta de amnistía está cobrando aceptación por parte del Gobierno y el agente extranjero. Dicho perdón no sólo beneficiaría a los gobiernos de Alemán y Bolaños, sino que también a Lewites, quien tendría un escudo protector frente a la trama que Daniel Ortega orquesta en su contra con el fin de sacarlo del juego electoral.
Si bien es cierto que existe la posibilidad que de la amnistía se excluyese a Lewites, hay que recordar que quienes la impulsarían serían arnoldistas, bolañistas y el agente externo anteriormente mencionado, quienes tienen como principal enemigo a Daniel Ortega; y no podrían encontrar mejor manera para sepultar sus discretas posibilidades electorales que garantizando la justa participación de Herty en la contienda por la Presidencia de la República. Incluso si el ex alcalde sandinista no fuese amnistiado, el hecho de que la libertad de un Arnoldo Alemán perdonado ya no sería motivo de chantaje por parte de Daniel Ortega, evitaría que Alemán se viese obligado a prestar su poder en la CGR, Concejo Municipal de Managua, CSE y CSJ para concretar la inhibición de Lewites.
Un segundo nubarrón presente en nuestro panorama electoral cubre a las mal llamadas fuerzas democráticas de nuestro país, compuestas por partidos como el PLC, APRE, PC, PRN, CCN, etc. Probablemente, ésta sea la zona del terreno político menos despejada, y es por esto que existen múltiples posibles escenarios. Sin embargo, todo parece indicar que el acercamiento entre el PLC y APRE es definitivo, y éste podría ser formalizado a través de una alianza electoral por la cual suena con insistencia la fórmula José Rizo–José Antonio Alvarado, de la que a su vez se asegura cuenta con el beneplácito de Arnoldo Alemán y la Embajada norteamericana. No obstante, es muy prematuro para considerar esto como un hecho, principalmente cuando existe al menos otra media docena de posibles fórmulas.
La probable alianza entre el PLC y el APRE parecería dejar fuera a Eduardo Montealegre, quien no tendría más remedio que correr por su cuenta en otra unión compuesta por el PC, PRN, CCN, MSL, etc. Pero hay que mencionar que no se debe descartar el éxodo de cualquiera de estos partidos hacia la alianza del PLC, en dependencia de las oportunidades y espacios que uno u otro bando ofrezca.
Si los actuales acontecimientos siguen su rumbo, sin duda nos veremos en unas elecciones nacionales a cuatro bandas en las que figurarán las candidaturas de Herty Lewites, Daniel Ortega, por el FSLN, el contubernio PLC-APRE y la alianza de Eduardo Montealegre. Si esto fuese así, ganará Nicaragua, ya que tendríamos elecciones libres, siempre y cuando no haya fraude, y el resultado sería la formación de cuatro bancadas sólidas en la Asamblea Nacional que dificultarían la continuidad del pacto FSLN-PLC.
De la misma manera existiría la posibilidad de que las elecciones presidenciales se decidan en una segunda vuelta en la que confío y espero por el bien de nuestro país, que Herty Lewites se alce con la victoria ante un Eduardo Montealegre, Daniel Ortega o PLC.

*Ingeniero Industrial
sevillaherrera@gmail.com