Opinión

Ocupaciones insólitas


El desempleo en esta nación va para arriba. Pero el ciudadano que quiere seguir en el marco de la honradez, el 5% de los desempleados según INEC, inventa nuevas ocupaciones. El trabajo informal, dicen los entendidos del gobierno.
Repasemos algunas de las nuevas profesiones. No son artificios o puestas en escena. Son reales y cobran por sus servicios, que aunque insólitos son altamente valorados. Desde choferes sustitutos o de emergencia para situaciones adversas, como algún tipo de malestar o borrachera olímpica, hasta especialistas en hallar el colegio ideal para su hijo. También están quienes ayudan a buscar la mascota adecuada y aunque por el momento sólo es un servicio para extranjeros, tenemos los asesores para ir de shopping.
No son inspirados en programas de televisión, pero proceden con la misma efectividad que un estratega de ficción. Se encargan de problemas cotidianos y de hacer fácil lo que aparenta difícil.
Acerquémonos a los detalles. Para todo existe gente especializada que se encarga de resolver lo que otros no saben cómo o no pueden hacer. Les basta su experiencia y su formación académica, además de una envidiable intuición para captar las necesidades de ciertos sectores y transformarlas en emprendimientos productivos. Lo último son servicios cómo organizar casamientos, erradicar piojos y niguas y ordenar bibliotecas a domicilio.
Si usted, que es afortunado poseedor de un empleo, quiere tomarse unas copas copiosas y tiene vedado conducir un vehículo, no tiene por qué preocuparse. Para eso está la empresa que se encarga de trasladar en su propio automóvil a la persona que se pasó de la raya y se tomó cuatro cachimbazos de más. Este servicio es para gente precavida. Los que no lo usan son los irresponsables, 99% según INEC. No es solo servicio para bolos, sino también para los que un medicamento le produce somnolencia o padecen de mala digestión. La ventaja del servicio es que, además de llegar sanos y salvos, al otro día no andan buscando el carro como aguja en un pajar.
Otro caso es que muchos padres no tienen tiempo para buscar el colegio ideal para sus hijos. Se les convierte en un dolor de cabeza. Después de recorrer varios establecimientos terminan con más dudas que al comienzo. Es el momento de pedir ayuda a los licenciados en educación desempleados por pedir aumento salarial. No hay colegios malos. Depende de lo que uno esté buscando. En general, se pide que sean escuelas que enseñen valores, idiomas y algún taller extracurricular.
También hay especialistas que ayudan a elegir mascotas. En cualquier esquina le venden toda clase de animalitos para arrechura de los defensores de la biodiversidad. Es un servicio sólo para extranjeros o para gente ligada a los partidos que a causa del pacto consiguieron buenos pegues sin grandes obligaciones. Omitamos de la lista a los del Sisep que los embarcaron de madre.

* Vicerrector de la UCC.