Opinión

Carlos Fonseca: tayacán de la dignidad

“Políticos que representan una posición capitalista… llevan al fracaso la lucha popular, paralizan las acciones de las masas obreras y campesinas, paralizan a todas las personas dignas, y vuelven impotente al pueblo… sus tendencias a las pláticas por arriba desprecian el combate popular…” Carlos Fonseca, abril, 1968.

Durante los últimos 15 años, como campesinas/campesinos hemos tenido que sufrir bastante: ataques contra nuestras tierras de parte de viejos terratenientes, el proceso de privatización de los servicios de educación, salud, luz, y agua; el desprecio gubernamental por nosotros/nosotras como clase y como pequeños productores de granos básicos; las desgracias esclavizadoras que tienen que soportar muchachas y señoras campesinas en sus propias casas, y a manos de extranjeros en las maquilas; los peligros que enfrentamos en nuestras salidas a Costa Rica para buscar lo necesario para la comida de nuestras niñas/niños.
Todo esto lo podríamos soportar mejor si viviéramos en un país respetado por los demás. Es decir, si tuviéramos, como patria, la dignidad por la cual Carlos Fonseca luchó toda su vida--una dignidad que él nos entregó con su sangre: “La transformación de Nicaragua no es cuestión de ideología, sino cuestión de amar a nuestro pueblo y ansiar fervorosamente su mejoramiento” (C.F.).
Qué vergüenza vivir bajo un gobierno tan servil como él de Bolaños y su círculo de vendepatrias. Qué vergüenza ver los alemanistas competir entre sí mismos en colaborar con los yankis en el desarme del país ¡para no perder sus visas! Y lo peor de todo, para nosotras/nosotros, qué vergüenza experimentar la traición al pueblo de parte de la cúpula del FSLN en su permanente afán de ganar las próximas elecciones, “llevando al fracaso la lucha popular, paralizando las acciones campesinas, paralizando a todas las personas dignas, volviendo impotente al pueblo” (C.F.).
No contenta con pactar con el político más corrupto en la historia del país, y así paralizando la lucha popular desde los años 90, la cúpula del FSLN acaba de traicionar al pueblo facilitando la firma del TLC/Cafta que es nada menos que el próximo capítulo en la historia de cinco siglos de conquista de parte de los imperios del Norte --europeos y yankis. Gracias a la traición de la cúpula del FSLN, dentro de poco vamos a estar importando la mayor parte --si no todo-- de nuestro maíz y frijol; nuestra única fuente de empleo va a ser en maquilas; medicinas genéricas (a precios más favorables) van a desaparecer de los mercados; en vez de responder a un gobierno, vamos a recibir órdenes de los Esso, Texaco, Bechtel, Halliburton, Wal-Mart y Monsanto del imperio global. Y estas transnacionales podrán contar con la fuerza represiva de tropas preparadas en una nueva Academia de Policía Centroamericana --planeada en El Salvador y dirigida por los mismos que dirigen Abu Ghraib y Guantánamo. Esta es la pesadilla que se llama TLC/Cafta, nuestro futuro recetado por nuestra clase política. Y por supuesto, todo esto va a tener el sello de legalidad… garantizada por nuestro sistema de injusticia.
Gracias a Carlos Fonseca podemos enfrentar esta traición, y seguir reclamando nuestra dignidad. Sabemos que Carlos se enfrentó con (y derrotó) una clase política similar, y con el Che creía en “la nueva persona” (el “otro mundo posible”) que surge en la resistencia y lucha por la dignidad del pueblo. Como Carlos, muchas y muchos nos vamos a morir, resistiendo y luchando, pero nunca vamos a traicionar a nuestro pueblo. Porque “en esta lucha ganamos la felicidad, que es la vida sin engaño, la vida sin robo, la vida llena de amor. Somos millones… luchadores con espíritu así” (C.F.).
Grupo de solidaridad- Arenal
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