Opinión

Los engaños del diablo


Watson no se cansaba de hacer piruetas, correr sin parar de un lado a otro y mordisquearle los cachetes a Sherlock, celebrando la leyenda de “El diablo engañado”, y Sherlock, que lo observaba entre divertido y meditabundo, pensaba para sus adentros que aquel suceso era una rarísima excepción, y que la regla seguía siendo que fuera el diablo quien engañara al común denominador de los mortales, pues así era desde que convertido en serpiente o quizá víbora, para estar a tono con el cardenal, instó a Eva a comer de la manzana. “Pero si Eva hubiera pertenecido a Anide o a cualquier organización de mujeres, probablemente hubiera reclutado a la misma serpiente por aquello del género femenino”, ripostó el de Managua adivinándole los pensamientos. “Ya ven --continuó en voz alta-- cómo hoy día las mujeres hacen concursos sólo para mujeres, se otorgan premios entre sí por el solo hecho de ser mujeres y discriminan olímpicamente a los hombres aun cuando, eso sí, consideran su derecho inalienable participar en certámenes literarios mixtos. Al paso que vamos, se van a enojar gays y lesbianas y van a convocar a certámenes propios de sus justas preferencias sexuales. Realmente me gustaría leer las bases de esas convocatorias, y saber qué van a hacer estudiosos y especialistas con esta nueva división de la literatura. Si ya la lengua --que ni siquiera dominan-- está en la mira de sus reivindicaciones exterminadoras con tantas arrobas y nos y nosotras, ¿qué va a pasarle con el aderezo de subdivisiones basadas en inclinaciones sexuales?”
El de Masatepe dijo estar de acuerdo, y agregó en tono de broma: “Por eso es que yo -.como dice Julio Valle de sí mismo-. sigo siendo machista leninista y no pienso abandonar mi condición de lesbiano. Aunque una conclusión interesante sería que Adán fue la primera víctima de los engaños del diablo, a través de la mujer”. Sherlock estaba realmente incómodo con aquella conversación que podría enemistarlo con Lassie, la perra ideal, y comentó: “Al paso que vamos se tendría que averiguar si Dios era hombre o mujer, para llegar a la conclusión del chiste de que era hombre ya que el cielo es azul, pues de haber sido mujer lo hubiera pintado rosado”.
Ahora Watson parecía una caricatura de perro, con las patas hacia arriba, disimulando su risa como que se estaba rascando la espalda contra la grama. “Cambiando de tema --dijo el de Masatepe--, pero siempre con el fondo de los engaños del diablo, parece que éste le jugó una mala pasada al embajador de Don Enrique en Japón, el ultimo viceministro de Relaciones Exteriores de Somoza Debayle, Harry Bodán, quien fue invitado en Tokio el recién pasado 22 de octubre por la laureada cineasta Kazuko Nishikawa, a la premier de su documental “El candor de los nicaragüenses”, y según me dijo William Tapia, tal y como se lo contó telefónicamente y todavía dolida y asustada esta japonesa que ama Nicaragua entrañablemente, este “embajador” consideró su “deber diplomático” reprenderla duramente al final de la presentación, pues consideró que en el documental se hacía mucho énfasis en Daniel Ortega, y para colmo se leían unos poemas de Luis Rocha, habiendo tantos buenos poetas en Nicaragua. Lo curioso, y he ahí la mala pasada del diablo que evidencia la ignorancia de Don Harry, es que los únicos poemas que en ese documental lee William Tapia, son de Rubén Darío, a quien el flamante embajador “desaforó” de la literatura, por considerarlos de Luis Rocha, pecado, al parecer, no venial, sino mortal”.
El de Managua, Sherlock y Watson, consideraron que aquello era de esperar de un señor que, en julio de 1979, en plena agonía de su régimen, desde su refugio en la Embajada de España ofrecía sus servicios a la revolución triunfante. “Pero ese señor no tiene ninguna importancia --dijo el de Managua--, ahora que como por obra del diablo, han desaparecido SEISCIENTOS NUEVE MIL QUINIENTOS CUARENTA DOLARES de las arcas de la Corte Suprema, y con magistrados, abogados y jueces implicados fueron a parar a otras arcas, donde al parecer la ley no tiene marco. Silencio casi total en la Corte Suprema y de no ser por las denuncias de EL NUEVO DIARIO, un manto de impunidad aún se cierne sobre este caso que clama al cielo. Ojalá que los magistrados no se presten a jugarretas partidarias que acabarían enlodándolos, aun cuando salgan algunos chivos expiatorios de una maniobra que tiene los signos de haber sido cuidadosamente elaborada”.
El de Masatepe, con el rostro enrojecido de indignación, agregó: “El colmo es que Carlos Mario Peña se haya atrevido a decir que va a procesar a la periodista Eloísa Ibarra por haberlo metido en un “clavo” que él sí sabe quién lo metió. ¿Por qué él y la Corte Suprema no procesan a los autores intelectuales de este delito, que ojalá no haya pacto, ni con el diablo, que evite quede impune? La llamada Ley Marco, con el robo de estos miles de dólares como telón de fondo, sí parece un engaño más del diablo. Quieren que pensemos que gracias a esa Ley con la que, como dice Dora María Téllez, le tomaron las medidas a Don Enrique Bolaños, la crisis del país está solucionada. Mentira. Hoy más que nunca resulta evidente que la lucha contra la corrupción debe redoblar esfuerzos, tomarse las calles, desconocer “autoridades” corruptas, denunciar sin parar y sin padrinos gringos, acabar con los caudillos que simulando rectitud nos quieren arrear por sus sendas más que torcidas. Este año debe de ser el año de la muerte civil de los chanchos. No hablo de asesinatos como de los que han sido víctimas periodistas, que incluso ayer estaban siendo amenazados, por corruptos, de ser procesados. Estoy hablando de una depuración nacional, cívica, ética y moral, que nos devuelva la institucionalidad y el secuestrado orgullo de llamarnos ciudadanos nicaragüenses.”
El de Managua, Sherlock y Watson, estaban sorprendidos, pero totalmente de acuerdo con el contenido y la vehemencia del discurso del de Masatepe. De manera tal que durante aquella caminata nadie agregó nada más, pensando que se debía de pasar a la acción.