Opinión

El Movimiento por Nicaragua


Finalmente uno de los miembros prominentes del Movimiento “auto denominado” por Nicaragua, nos dice que surge “Como consecuencia del encuentro por Nicaragua” que tuvo lugar en noviembre del año pasado…
Efectivamente, el viernes 26 y sábado 27 de noviembre de 2004, se llevó a cabo el conversatorio denominado Encuentro por Nicaragua. Tuve el honor de ser invitado y participé medio día, la primera ronda y todo el día la segunda ronda.
Sin embargo, me parece que el doctor Carlos Tünnermann pierde de vista algo muy importante: la crisis institucional, económica y social del país, no fue la principal preocupación de los “autoconvocados” como les llama el ilustre académico y político, más bien diría el firmante de este artículo que fue la necesidad de un respaldo popular del controversial primer Magistrado de la Nación, quien, huérfano de partido político, y acorralado por la Asamblea Nacional, inventó o manipuló a su sobrino el licenciado Alejandro Bolaños Davis, para que planificara, coordinara y formara, a través de este encuentro, el “famoso” movimiento objeto de este escrito de opinión.
Mal hacen quienes pretenden tergiversar la verdad, al punto de querer hacer creer a la verdadera Sociedad Civil que dicho movimiento es consecuencia “de la falta de consulta al pueblo ante reformas que, bajo el disfraz de parciales, eran en realidad totales…” ¡Por favor, mi apreciado doctor Tünnermann! Permítame decirle con toda franqueza, que esto ni usted mismo se lo cree. El Movimiento por Nicaragua es tan oficialista, como el mismo gobierno de Bolaños. Y para evitar polémicas estériles de contenido, no deseo mencionar el nombre de los dirigentes que “siempre”, óiganlo bien, siempre salen adelante, para buscar el figureo y protagonismo que los electores les han negado cuando se lanzan a cargos de elección popular.
Si revisáramos con atención y siguiéramos los pasos de estos dirigentes, más de uno es asalariado del Gobierno. Y no me vengan con cuentos que en la última reunión que asistí, revisé el libro de donaciones y lo recaudado no llegaba ni a 30 dólares. Con ese dinero colectado ni para el alquiler de un bus les alcanza. Después del nuevo pacto, ¿cuáles marchas van a organizar ahora? ¿Contra cuál de los pactos van a marchar ahora? ¡Hasta el negocio de las banderitas se les vino abajo! Preguntas: ¿De qué viven estos señores dirigentes? ¿Cómo pueden perder tanto tiempo sin ser remunerados? ¿De dónde sale el dinero que gastan en las marchas? Sean honestos, mis queridos amigos. Que yo sepa, el maná fue un acto divino de Dios (milagro), para alimentar a los israelitas.
Es un movimiento de corte oficialista, como en oficialistas se han convertido algunos medios noticiosos. Un espacio de figureo y posibilidad de pescar algún cargo político. Esto es más bien lo que parece ser el verdadero propósito.
Los jóvenes participantes que tienen garra, vigor y honestidad en sus actitudes, como en sus intervenciones (discursos, animación, etc) son manipulados por las figuras políticas cansadas y quemadas del espectro político nacional. Esto es muy desafortunado, porque no se debe gastar energías en algo que solamente puede ejercer presión y nada más. Mejor sería que se afilien a los partidos políticos de su preferencia en donde pueden ayudar para reformarlos y democratizarlos.
Bien, amigos del Movimiento por Nicaragua, ojalá y puedan cambiar las cosas en nuestra amada Nicaragua con “su programa cívico no partidario” expresando su opinión ciudadana, en aras de una verdadera transformación social. Aunque para ser franco con ustedes, con esa metodología no llegan ni a primera base.
acastell46@yahoo.com