Opinión

El parlamentarismo (Nueva Generacion)


Durante el Siglo XIV, el Parlamento va a extender su derecho a articular en estatutos en peticiones (legislación) y a acusar a los ministros por los actos de que el Rey no es responsable (impeachment); y como nos dice Sánchez Agesta1, en el Siglo XVI, desde 1547, hay una organización estable del Parlamento que deja constancia de sus votos; la rebelión cierra el cielo consolidando la naciente autoridad del Parlamento que va a contrastar su poder en la revolución inglesa de 1688. Y es de advertir, que a pesar de que en la época de los Tudos, cuando la monarquía no reconocía límites, el Parlamento no es olvidado ni desconocido.
Como nos dice Pollard2, el mismo Enrique VIII le halló su utilidad de instrumento para su proyecto tiránico y se sirvió de él; y en el mismo reinado, Sir Thomas Smith, como nos menciona Maitland3, pudo afirmar ya la soberanía (juramento titular) del Parlamento, reconocido en él “el más alto y absoluto poder del reinado de Inglaterra”. Como les mencionaba, la revolución de Inglaterra de 1688 juega un papel fundamental en la permanencia democrática del Parlamento, aunque dicho período se abre en 1628 con la “Petición de Derechos”, documento presentado el ocho de mayo ante el rey Carlos I por los “Lores espirituales y temporales y los Comunes reunidos en el Parlamento”. 4
“La Petición de Derechos” contenía las siguientes libertades y derechos que el Parlamento consideraba violados por el Rey, y que deberían de protegerse; entre los que se destacan5: a) la aprobación de los tributos por el Parlamento; b) el sometimiento de los oficiales regios al derecho; y c) el principio de seguridad personal, que aparece reforzado por la petición del Habeas Corpus, formulado definitivamente en 1679. El aspecto religioso planteados por los Tudor agría esta polémica con los Estuardos; por eso, el choque del rey Carlos I con el Parlamento tiene un carácter mixto, manifiesto en la célebre declaración aprobada por el Parlamento en 1629, en que junto a una definición religiosa se proclama enemigo público a quien aconseje el cobro o pague tributos no consentidos por el Parlamento6.
Una vez iniciada la guerra civil y sale vencedor el “fanatismo puritano” de Cromwell en 1649, se establece una tiranía parlamentaria que desaparece en 1660 con el período de la restauración. Carlos II, viendo lo sucedido anteriormente, sabe sortear al órgano legislativo llevándolo sin ningún choque; pero su sucesor, Jacobo, no lo sabe hacer, y pierde su corona (de manera legal); período histórico que va a concluir con el triunfo del Parlamento y la aprobación de un último documento constitucional denominado: “El Bill of Rights, aprobado por el Primer Parlamento de los reyes Guillermo y María de Orange, y así, “prevenir que su religión, sus derechos y libertades se preserven”. El Bill of Rights, va a hacer la base de la Constitución inglesa del Siglo XIX.
El eje de la evolución y supremacía del parlamento, en especial en Inglaterra, a partir de 1689 es la figura sobresaliente a destacar en esos momentos. Logrando organizar al gobierno con aspectos políticos que lo condicionan: el gabinete y su electorado organizado en partidos políticos que van a dar la fisonomía definitiva con que se nos presenta hoy el mismo.
*Profesor Titular de Derecho Constitucional. Segunda entrega.
1 Sánchez Agesta Luis. “Curso de Derecho Constitucional Comparado”, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Derecho, sección de publicaciones, 7 ma edición revisada, Madrid, 1988, p.112.
2 “The evolution of Parliament”, Londres, 1964, p. 38.
3 “Constitutional History of England”, Cambridge, 8 va edición, 1964, p. 251.
4 Sánchez Agesta Luis. “Curso de Derecho Constitucional Comparado”, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Derecho, sección de publicaciones, 7 ma edición revisada, Madrid, 1988, p.115.
5 Idem.
6 op.citp. p. 116.