Opinión

Alienación juvenil y losmedios como promotores - NUEVA GENERACION


Buena onda y Aquí Entre Nos: los suplementos más superfluos consumidos por los estudiantes nicaragüenses, son los medios de entretenimiento con los cuales los jóvenes obvian sus problemas, y representan “la cultura teñida” de la joven Nicaragua. Aquel que revise estos suplementos de forma constante, es un chavalo que lee una andanada de farándula casera dentro de impresiones obcecadas y “emetevistas”.
Los dos grandes medios de comunicación en prensa escrita se prestan a la publicación semanal de toda esta basura, que si se reciclara se harían hojas de papel para que los estudiantes de Acahualinca, en las pocas aulas que tienen, tuvieran sobre qué escribir. Los chavalos descocados que salen en estos suplementos o los periodistas despreocupados que los publican no tienen noción de lo que es cultura juvenil.
La cultura juvenil es captada por un corresponsal de fotografías “bacanalistas” que cubre la noche en un bar de la zona rosadita de la ciudad. Los hijos de políticos famosos, sus aduladores y la rancia juventud empresarial de “chicos que la parten” con un lenguaje muy parecido al del pandillero (pero con otros códigos) son fotografiados en suplementos donde descansa el baldío futuro, perdón presente, de la juventud nacional.
Por su lado, la competencia académica empieza desde el primer grado, pasando por la secundaria hasta llegar a la universidad, donde se pelea un trozo de cartón sellado, por supuesto, para “valer socialmente”. Pero hay una cantidad enorme de “valiosos alumnos” que comienzan sus carreras presentándose en estos suplementos atiborrados de cultura de cable.
Y los padres de familia que pagan los estudios, siguen “invirtiendo en el futuro de sus hijos” sin saber (la minoría sí sabe) que la universidad está burocratizada. Pero la mayoría de padres de familia también está subordinada a cargos estatales o privados. La burocracia ocupa ambos cargos, a menos que sea el de un Organismo No Gubernamental (ONG), claro, sin contar los que solo aparentan serlo.
Existencialistas como Albert Camus, quisieron decir algo cuando afirmaron que la angustia es el miedo al absurdo, como el absurdo que se vive en esta parte del mundo. Pero la gente nicaragüense no teme siquiera y la juventud licenciada para conducir, tiene su cédula para ir a estrellarse. Además, el grupo de adolescentes uniformados dentro de sus billeteras atestadas con el sueldo del país, siempre tiene cómo pagar su noche en una discoteca etílica.
Los jóvenes buena onda y quienes hablan aquí entre nos, sus padres o hijos (muchos chavalos ya son padres) en su mayoría estudiantes de la escuela superior de cualquier carrera, maratón o competencia, forman parte del “capitalismo deportivo de la educación”. El estudio al final, está lleno de concursantes de belleza y cartoneros olímpicos figurando en estos suplementos, que hacen dinero con cerebros domesticados.

*grigsbyvergara@yahoo.com