Opinión

Foro de Lectores


Postalita de amor para una sopa

Mafalda decía: “Sopa, otra vez”. De tal manera, que para algunos/as el fusilamiento del pacto por instantes (¡nunca se sabe en este país qué pasará!) causó tanta conmoción a tal punto de hacer caer a nuestra escritora Gioconda Belli en un “dequeísmo” terrible (25 “que” en tres párrafos). No sé si es tanta la preocupación de ella como la de algunos que viven y se motivan a escribir tanto a favor como en contra de la famosa “sopa”, ya sea por angustia de ser olvidados, o leídos, aunque repitan y digan mentiras. En definitiva, lo anterior, ajeno a criticas semióticas, políticas o morales, me conduce a invitarles a mirar más allá de sus computadoras portátiles y salarios ganados por “leer”, como muchos confiesan sin pena alguna, y acercarse, mientras la “sopa se cuaja y pudre”, a la juventud, la niñez, la tercera edad, al río San Juan, por ejemplo, ahogados en el silencio, y sólo en muy pocas ocasiones destacados, o mejor leer y disfrutar el testimonio “Compartiendo mi nueva vida” de Ivonne Wallace Salinas. Nicaragua merece paz, gente.

Aurora Suárez

Amerrisque no fue vista por Colón, pero sí por sus tripulantes

En la lectura del Cuarto viaje de 1502 está muy claro que Colón no bajó a tierra, pero mandó una exploración hacia el interior sobre un río. Ese río se supuso que había sido el río Grande de Matagalpa. Y por supuesto, si las cosas fueran así, es imposible que los enviados de Colón a la exploración hubiesen visto la cordillera de Amerrisque, y muchos menos haber anotado su nombre. Debe anotarse que Colón no bajó en Nicaragua.
Jaime Incer Barquero, científico nicaragüense, demostró a partir de la carta del Cuarto viaje de Colón, que el río referido sobre el cual se llevó a cabo la exploración fue el río Escondido, que por el lado del Mico, nace en la Libertad, uno de sus afluentes importantes, y baja precisamente de la cordillera de Amerrisque.
Hay que recordarlo a su pasada por San Pedro de Lóvago, donde todavía es un río ancho y hermoso. Es posible que la tripulación aquí tuviera noticias del oro, pero también está consignado en la carta de Colón el gran desastre que tuvo con las embarcaciones que fueron sobre el río, el cual indudablemente estaba en crecida y a los exploradores les sobrevino una riada, lo cual hizo fracasar la exploración. La llena del río fue provocada por el mismo huracán que Colón enfrentó pocos días antes de dar vuelta en Cabo Gracias a Dios. Por varias razones Colón no pudo regresar, entre otras porque encontró oro en Veragua. Por tanto, de acuerdo a lo demostrado por Jaime Incer, me apunto a que Colón tuvo noticias de Amerrisque. De su oro y de su nombre, por supuesto que dieron noticias sus tripulantes.

Carlos Alemán Ocampo

Para entender la provisionalidad del alma

A propósito de: “El alma provisional del Caribe...”
END, página de Opinión del martes 18-10-05

Ahí, donde “el tiempo está influido por la ausencia de estaciones” que afirma Derek Walcott, caribeño premio Nobel de literatura, donde puede vivirse --nunca mejor dicho-- la eternidad del verano que significa tanto como hablar de la eterna edad de una estación inexistente, va paseándose con perspectiva propia (eurocéntrica por demás), únicamente y una vez más sólo con su mirada, Mauricio Vicent, corresponsal de EL PAÍS, en La Habana, Cuba.
Digo una vez más porque Vicent es reincidente, anduvo antes desde México paseando la soledad --sola edad-- de su mirada por Belice, Honduras, Costa Rica (no sé si tendrá precisamente alma), Nicaragua, Panamá, Colombia y Venezuela. Una mirada íngrima, desnuda de la vida necesaria para sentir el alma de los pueblos que habitan el compartido mar Caribe.
Si fuese posible para cualquier europeo entender plenamente de qué vida hablamos, cómo y de qué pluralidad de mágicas realidades fundidas en la intensidad de nuestros sentimientos está hecha el alma de nuestra provisional espiritualidad, quizá fuese posible entonces comprendernos --comprender el nos--, independientemente de si tenemos o no escritores laureados con el Nobel o el Alfaguara paseando sus soledades por Europa, pese a la evidencia del desfase literariamente apreciado por el periodista Vicent.
Sería posible comprender de una vez por todas las distintas irrealidades del calendario nuestro, contrastándolo con la diversa, rica y profunda pluralidad de ideas en torno al principio del fin que dicen ser la muerte o el fin de la muerte que inicia otra vida, danzando a pleno sol de mayo o en la húmeda violencia de lluvias huracanadas... Luchando por cantar una vez más nuestra historia lo más alto posible a despecho de los imperios que en el mundo han sido y todavía son porque...
“Nosotros no dividimos, y esto hace que nuestra actitud, nuestra forma de vida, sea más exuberante, más alegre...” por eso la concepción europea de las ideas, de la lógica, del tiempo, de la vida misma, no es aplicable, como absolutista que nació, a la relatividad-relativa edad- del nosotros caribeño (aunque yo sea más del Pacífico nicaraguano).
De ahí señor Vicent, que para comprender el alma de nuestros pueblos no “hay que aprender a mirar la realidad de otro modo...”, ni siquiera “es una cuestión de perspectivas”. Basta con vivir aquí, donde no hay estaciones y la mayor influencia se llama irrealidad, pero teniendo alma por muy provisional o cambiante que sea. No se trata solamente de miradas, se trata también, y para terminar, de la naturalidad-natural edad de nuestras gentes, cuanto más bella como su alma, más provisional, pero tan fugaz o más que la más profunda e intensa de las miradas.

Humberto Avilés Bermúdez
Caribeño de alma

El PLC es fuerza democrática

Interesante el artículo de opinión del señor Ricardo Baltodano Marcenaro. De plano que el maniqueísmo es evidente en la Historia de Nicaragua, desde la Colonia hasta nuestros tiempos. Igual pensamos los liberales de los “muchachos” del pasado (26 o más años atrás), con su proyecto de revolución. Pero con una disertación de carácter histórico no pueden los “no liberales” destruir el poder político engendrado, desarrollado y ejercido a plenitud por el Partido Liberal en el transcurso de nuestra Historia.
No me parece acertado hablar del “establecimiento de un sistema democrático, selectivo, masivo y genocida” en su ejercicio. Tampoco podemos hablar de los intereses particulares de los Somoza sin mencionar los intereses particulares de otros grupos de gente y sus adláteres. Ni de responsabilidades políticas administrativas o familiares a manera de feudos. Ni de libertad de expresión reprimida, ni de asesinatos.
Que el gobierno de Somoza Debayle era democrático, le puedo asegurar que tanto como el de Daniel Ortega y sus adláteres, no. Tratemos de borrar y olvidar los malos momentos. ¿Usted cree que voy a revivir a mi hermano Martín (comandante Paco), odiando, destilando veneno contra la Guardia Nacional? ¡Jamás!
Tampoco reviviremos al héroe nacional Augusto C. Sandino hablando horrores de Somoza. Que el PLC es heredero de la cultura política del Partido Liberal Nacionalista de Nicaragua (no de los Somoza como usted dice), y no del movimiento Liberal Constitucionalista como el señor Baltodano asevera, así es. Pero, déjeme preguntarle: ¿Y el FSLN de quién es heredero? Si desea que use los términos y comparaciones empleados por su persona, no va a quedar muy contento con mi opinión, prefiero invitarle a permitir que nos deje creer a quienes somos liberales, que el PLC es nuestra fuerza democrática. ¿Qué le parece?
Mientras el suscrito acepta de que la democracia en el país continúa siendo un hermoso proyecto, como usted dice, le agrego: al cual podemos unirnos todos los ciudadanos conscientes para ayudar a construirlo y asentarlo. Tiene la palabra, profesor.

Alfonso E. Castellón Ayón
acastell46@yahoo.com