Opinión

Este monarca Bolaños


No evoluciona. Es incapaz de adecuarse al negocio político. Su absolutismo no le facilita amplitud ni habilidad. Pelea con casi todas las organizaciones, no resuelve a la mayoría del país, y para mantener el cargo fundamentalmente implora protección a la Casa Blanca
Bolaños primero pensó destruir al Frente Sandinista, después liderar al Partido Liberal Constitucionalista, que lo llevó al poder, y luego quitar del medio al cardenal Miguel Obando, aliado de Arnoldo Alemán, líder del PLC y quien invistió a Enrique.
El eje conceptual de Bolaños fue, durante años, desaparecer al Ejército Nacional por su origen sandinista, y peor aún por seguir con antiguos guerrilleros que lucharon contra el dictador Somoza y combatientes que enfrentaron a la contrarrevolución.
Bolaños, igualando a Ronald Reagan, dijo: Yo soy un contra. Ese ejército es mí enemigo, el engendro y sustento del sandinismo: La horda que destruyó al país. Razonamiento que le lleva al enfrentamiento inicial. Luego declara que le causaría repelo sentarse al lado de Daniel Ortega, el líder principal del FSLN.
Durante su mandato como Vicepresidente de Nicaragua, segundo de Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños estuvo en buena posición, gozó los privilegios del Estado, negoció la privatización de energía eléctrica, telefonía, agua potable, para la campaña presidencial recibió financiamiento cuantioso. Aprovechó el momento y logró lo que se le había dificultado durante más de 15 años: ser Presidente de Nicaragua.
El mejor Presidente
de Nicaragua
Con la bandera de Nicaragua cruzándole el pecho, Bolaños piensa ir rumbo al liderazgo nacional. Pregona que en la historia se le dirá el mejor Presidente de Nicaragua. Elabora un plan para controlar al Partido Liberal Constitucionalista: Juicio a Arnoldo Alemán, corrupto comprobado, y controlar Asamblea Nacional: centro político que rige el destino del país.
Resultados fabulosos obtuvo Bolaños cuando inició juicio contra Arnoldo y otros corruptos aliados de éste, logra destituirlo de la presidencia de la Asamblea Nacional, colocar a los aliados de él en la presidencia del Parlamento, a pesar de ser solamente cinco en un plenario de 91 diputados.
Desafortunadamente, para Bolaños, sin el Frente Sandinista no podría quitar inmunidad, destituir, y encarcelar a Arnoldo. La alianza con los odiados fue un reto para Bolaños y sus asesores políticos nacionales y gringos. Los sandinistas siguen siendo un hueso duro de roer y difícil de tragar. Se les ha calificado con cientos de epítetos.
Me causó risa por tanto cuando en beneficio de la democracia, el amor a la patria, el futuro del país, en el nombre de dios: Bolaños firma acuerdos con el FSLN. Estrecha las manos a Daniel Ortega y sonrientes posan para la publicidad, con tal de que Dios salve a Nicaragua, porque en Dios confiamos. Y Daniel es el demonio.
Imposible contener la risa. Hacía tiempo no disfrutaba tanto como cuando aprecié a Bolaños sin menoscabar la presencia de Daniel, agasajándole como estadista. Bolaños feliz: Alemán a la cárcel.
El PLC y el FSLN rompen
Arnoldo debía una cuenta a Daniel sobre alternar el poder; además, el costo político del pacto con el PLC había fracturado más a la dirigencia intermedia del sandinismo, varios de sus cuadros se fueron o crearon otros partidos.
Bolaños, como sus antecesores interesados en aniquilar al sandinismo (sí: aniquilar es la palabra precisa), pierde la perspectiva.
El FSLN es un modelo de organización militar guerrillera. Lo formaron y sostuvieron militantes sandinistas de izquierda: nacionalistas, antiimperialistas, antioligárquicos, socialistas con ingredientes cristianos, marxistas, cristianos-marxistas, procubanos,
prosoviéticos, prochinos, pro todo lo que significa progreso, libertad, justicia social. Bienestar para los pobres, es su discurso síntesis. Se les unieron jóvenes de clase media, adinerada, y empresarios a quienes les dicen de la burguesía.
Miles de sandinistas murieron en combate, durante tres décadas de guerra de guerrillas, insurrecciones urbanas, y guerra convencional enfrentando a los contras manejados por Estados Unidos. Lo cual, sencillamente significa que los sandinistas son experimentados en negociaciones de poder. Por eso entregan el gobierno en 1990 y surge la frase célebre de Daniel Ortega, la que lo ubica como líder máximo del partido: Gobernaremos desde abajo.
Bolaños, y los que se llaman demócratas no saben negociar, no son hábiles políticos ni políticos son muchos de ellos, sino personas que han surgido con y en el poder del Estado: prebenda, amiguismo, clientela política, enriquecimiento ilícito, evasión fiscal, golpe militar, dictadura de derecha, protección gringa, y todos los conceptos y procedimientos que han hecho de Nicaragua lo que somos: miserables.
Dirigentes del FSLN se reconocen burgueses
En ese juego político, con el estándar de Nicaragua, el FSLN ha prevalecido. Muchos de sus dirigentes, sino todos, ya se identifican como burgueses, quienes no se igualan a tales es por no poseer el capital suficiente y avanzan en esa ruta política económica.
Bayardo Arce dijo: “... al fin de cuentas todos allá en el fondo tenemos a un burguesito caminando y nos gusta a todos sentirnos que representamos a los demás.”
El FSLN vive la política con el prototipo democrático establecido constitucionalmente. Está inscrito, tiene representantes en todo el país, participa en todas las elecciones, es presidente de la Asamblea Nacional, y comparte cuotas casi iguales con el PLC en otros poderes del Estado.
El PLC lo integran personas formadas durante el somocismo, identificadas con el Partido Liberal Nacionalista, de Somoza, muchos de ellos miembros de la desterrada Guardia Nacional y de la contrarrevolución. También en el FSLN militan personalidades formadas en el somocismo, la diferencia es que éstas reniegan de su pasado y tratan de superar la herencia.
Alemán se proclamó líder de la victoria definitiva sobre el FSLN. Mantuvo un discurso confrontador desde la Alcaldía de Managua en 1990. Hizo todo para exterminar al FSLN, igual acusó de ladrones, desgraciados, a Ortega y los sandinistas. Sin embargo, terminó aliado con Daniel.
El Cardenal bendice a Daniel
El cardenal Obando, otrora protector de la contra, pastor del sector político duro antisandinista, señalado como beneficiario del Estado, confesor y perdonador de los pecados de Alemán y su familia, también se distanció de Bolaños y acepta darle la eucaristía a Daniel Ortega y casarlo en el nombre de Dios, años después de que desde el púlpito le llamó víbora, en misa de transmisión directa cerrando campaña electoral a favor de Arnoldo.
Mientras, Bolaños además se pelea con las diferentes organizaciones de agropecuarios, trabajadores del campo y la ciudad, transportistas, universitarios, mujeres, católicos, y responde a los dictados del gran capital nacional, las compañías extranjeras, y Washington: los pobres, la mayoría nacional vive más miserable.
Bolaños se hunde cuando rompe acuerdo con el FSLN que le había facilitado sus victorias sobre Alemán, ya había perdido cuando no logra destruir el liderazgo de éste en el PLC. Alemán, acusado de robar cien millones de dólares, actuó común en la política nica: repartió dinero del erario a cientos de personalidades. Bolaños no vio el largo de la trenza de la corrupción, cordón en el cual el mismo Bolaños tiene un nudo que poco a poco revientan sus enemigos.
Llamada a los gringos
Sin posibilidad de manejar a su gusto al Ejercito y la Policía Nacional, con un débil partido Alianza por la República (APRE) y enfrentando a las tres organizaciones más fuertes del país: PLC, FSLN, Iglesia Católica, el Presidente recurre a la vieja manía: llama a los yanquis para que le salven.
El imperio, contento, dirige la política de Estado de Nicaragua. El Secretario de Estado gringo, Colin Powel, orienta al Presidente de Nicaragua romper con el FSLN. Bolaños manda tropas a Irak.
La embajadora Bárbara Moore declara que la invitan a intervenir. Luego viene un diplomático a presionar y hace pocos días el Subsecretario de Estado, Robert Zoellick, descaradamente dicta la política nacional.
El PLC batalla aferrado a su máximo líder, en torno al cual gira la inocencia o condena de la mayoría de dirigentes de ese partido. No cede a las presiones de Bolaños ni a las de los gringos. Mantiene el pacto con el FSLN.
El FSLN alcanza importantes cuotas de poder arriba y abajo, con capital económico y político suficiente. Los altos dirigentes de ese partido se han integrado al sistema, son de la clase económica pudiente y de la clase política dominante que es lo mismo.
Este país así se encuentra. En el medio de la mayoría de ciudadanos miserables y unos cuantos adinerados de diferentes organizaciones políticas a quienes se les reconoce como enriquecidos con el erario. Veo cansada y hastiada a la sociedad media y pobre.
De Bolaños la historia no dirá lo que él soñaba, porque ya no creo que lo sueñe, o a lo mejor, siendo como es, como le dice el vicepresidente Rizo: Cuasi monárquico.
La historia dirá de Bolaños: No supo aplicar el precepto que proclamó: democracia. Gobernó solo. Peleó contra todos. Entregó el país al capital extranjero. Llamó a los gringos. Invadió Irak.