Opinión

Cambios en la televisión


La televisión irrumpió en la década del 30 en la Alemania de Hitler. Pasó a Estados Unidos con la creación de la Nacional Broadcasting System (NBC). Se fue abriendo camino entre los gigantes de esa época, radio y cine. Ahora asoma la jupa utilizando la potencia de los soportes existentes e incorporando la interactividad en donde el rol del espectador pasa a ser fundamental, no sólo en la recepción sino en la reelaboración y propagación posterior.
Hasta ahora nuestra opción frente a la oferta televisiva ha sido apagarla o cambiar de canal. En breve podremos elegir qué contenidos ver, liberados de la tiranía de la programación fija del canal. La “tele internet” es un sistema de distribución de imágenes en movimiento a través de la Red. La principal diferencia es que el usuario puede acceder a este contenido a través de diferentes dispositivos de consumo masivo, celulares y notebook, todos ellos muy portables, algo que la TV simple no puede lucir.
De manera que la televisión por Internet ya no es utopía. Pero no se trata de una televisión para las masas, sino de un menú de opciones a la carta con la PC como principal dispositivo de visualización de imagen y sonido.
Al espectador se le ofrecen varias posibilidades: 1. Termina la jornada laboral, llega a su casa y como todos los días prende el televisor para formar parte de la masa de televidentes. 2. Quiere ver su programa favorito, pero a la misma hora arregló un partidito con cena y baile. Entonces programa la video casetera para mirarlo al regresar a casa. 3. Prende la PC para ver y grabar sus programas favoritos sin la interrupción publicitaria y con calidad digital.
Durante muchos años, las corporaciones televisivas han discutido sobre las ventajas de la televisión completamente interactiva que permita a los espectadores mirar exactamente lo que ellos quieren, en el momento que se les antoja. Todavía no está claro a través de qué dispositivo, pero la convergencia tecnológica vincula fuertemente las computadoras personales, la señal de TV e Internet como medio de acceso. O tal vez todo sea un solo juego.
En los Estados Unidos la red de cable Nickelodeon (que pertenece al gigante de las telecomunicaciones Viacom) creó recientemente Turbo Nick, un servicio de Internet gratis que ofrece 24 horas de programación y entre sus contenidos “estrellas” están los dos personajes más populares del globalizado planeta: Bob Esponja y Jimmy Neutrón. Además produce algunos formatos originales para la audiencia joven de Nickelodeon, más habituada a gastar horas frente a la computadora que a comer maíz tostado delante de la TV.
AOL ofreció hace pocos meses la serie de conciertos Live 8 con una calidad de imagen y sonido envidiables. Banquetazo para los melómanos. La transmisión fue seguida por 5 millones de personas que podían saltar libremente las imágenes de Londres, París, Roma y otras ciudades donde se desarrollaron los espectáculos.
Pero lo que quería contarles es que el ex presidente Al Gore vive al instante estos fenómenos. Actualmente alejado de la política, preside la compañía Current TV, donde ofrece microprogramas sobre entretenimiento, temas familiares, empleo y noticias internacionales. Con esta oferta apunta a atrapar a un segmento joven entre 18 y 34 años que inunda los webs y utiliza reproductores digitales como símbolos “cool” de esta época. No es ningún maje el man.

* Vicerrector de la UCC