Opinión

Modelo que enseña a aprender


Por razones personales y laborales desde hace mucho tiempo estoy vinculado a las diferentes expresiones artísticas de nuestro país.
Sin lugar a duda la cultura, el arte y las letras, contribuyen a la formación integral de los seres humanos. En esta perspectiva, conozco y profundizo sobre el arte y la cultura nacional como expresiones que fortalecen la identidad y la nicaraguanidad.
Lo anterior trato de transmitírselos a mis hijos a través de un proceso de inducción que los lleve a tener mejores oportunidades de aprender disciplinas artísticas de su preferencia y les ayude en su proceso de formación integral para la vida.
Para suerte de mi familia y en especial de mi hija Vanessa, ella decidió ingresar a los cursos sabatinos de la Academia Nicaragüense de la Danza (AND) para, según sus palabras, “aprender a bailar folclore”. Sábado a sábado y a veces en días de semana, asiste a la Academia a aprender, a compartir, a convivir con niñ@s de diferentes estratos sociales.
Mientras mi hija estudia yo procuro conocer las interioridades de la Academia, lugar que frecuento desde hace muchísimos años, pero ahora desde otra perspectiva (la de padre, educador y amigo de los artistas); quiero redescubrir para aprender.
En tal sentido, desde la perspectiva de educador, indagué acerca del funcionamiento y estructura académica de la Academia. Están organizados en diferentes niveles educativos y cursos de educación permanente. La oferta educativa incluye cursos sabatinos por niveles y edades, entre ellos: Nivel Introductorio (4-6 años), Primer Nivel “B” (6–8 años); Primer Nivel “A”, II Nivel (10–14 años), III Nivel (10–16 años), Nivelación (14–16 años) y Compañía (16–24 años).
Y en la categoría de educación continua o permanente están los cursos de Ballet (4–10 años), Aeróbicos (Jóvenes y Adultos), Ritmos Latinos (Jóvenes y Adultos) y Curso Regular profesionalizante (18–24 años).
¿Qué método utilizan para enseñar?
Como es conocido, la Educación es un acontecimiento realizado por seres humanos quienes interiorizan y adquieren en forma individual y grupal, saberes, competencias, destrezas y habilidades para su formación integral.
Para esto la AND tiene un personal docente relativamente joven (con virtudes y defectos), altamente capacitados y en actualización permanente, para contribuir al cumplimiento de dichos objetivos.
El método de enseñanza que utilizan posee un enfoque socio–constructivista, porque utilizan técnicas de aprendizaje significativo, parten de los conocimientos previos del alumno, desarrollan trabajo de equipo, los profesores son guías y los alumnos sujetos activos del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Asimismo, al querer establecer la correspondencia entre esta experiencia y los pilares básicos de la educación, se presentan los siguientes resultados en este centro de enseñanza artística:

1. Aprender a hacer: desarrollan competencias, habilidades y destrezas combinando la teoría y la práctica, culminando el proceso educativo formal con la puesta en escena del trabajo danzario realizado en un periodo determinado.

2. Aprender a ser: Esta escuela ayuda a los alumnos a ser uno mismo, contribuyendo a la elevación de la autoestima personal, la seguridad y el liderazgo en grupo.

3. Aprender a convivir: Alumnos y profesores trabajan en equipo con estímulos a los alumnos que progresan y ayuda a los que tienen dificultades; comparten, socializan y se transmiten diversas experiencias vividas; se forman en valores y principios como ciudadanos con identidad cultural nacional y apropiación de la cultura universal, e inclusive promueven la interacción profesores–alumnos y padres de familia.

4. Aprender a emprender: Es notoria la actitud de los alumnos que están en la AND, que fuera de este lugar (casa, escuela o con sus amigos) tienen iniciativa para desarrollar y demostrar las capacidades, destrezas y competencias adquiridas en el hecho educativo mencionado.

Es una experiencia formativa para todos
Para todo artista, su máxima aspiración es presentarse en la Sala Mayor del Templo de la Cultura Nacional: el Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD).
Por ello, la Academia Nicaragüense de la Danza tiene como momento culminante de esta experiencia educativa–formativa, la puesta en escena de un espectáculo anual de envergadura nacional, conocido como “A bailar se ha dicho”, y que el pasado 11 de septiembre se lo ofreció a la sociedad nicaragüense en el TNRD, con la participación directa de 218 niñ@s, jóvenes y adultos, representando a diferentes generaciones que se plantearon un sólo objetivo: disfrutar y compartir lo aprendido en un intenso año de trabajo, esfuerzo y dedicación, teniendo como concepto artístico y didáctico del espectáculo, hacer un recorrido desde lo nuestro, lo diferente, hasta lo internacional.
De este aprendizaje mi hija ha aprendido a ser diferente (personalmente y artísticamente está aprendiendo folclore, jazz y danza moderna). Asimismo, puedo afirmar que sería interesante que autoridades y educadores de los diferentes subsistemas educativos, conozcan los resultados alcanzados desde esta experiencia, para ser validada y retomada en la propuesta de mejora y articulación del sistema educativo nacional.
Por ello, en el XV aniversario de este proyecto educativo-artístico, felicito a los profesores, alumnos, personal de servicio y familiares, que juntamos voluntades, conocimiento y experiencia para demostrar que es posible hacer de la educación un hecho significativo y para toda la vida.
El reto es seguir adelante, indudablemente se puede mejorar.

*Docente, comunicador y amigo.