Opinión

La Enmienda Platt


Quiero hacer referencia aquí, al artículo de opinión del Sr. Carlos Chamorro Coronel, publicado bajo el título “EU vs. Latinoamérica” en la edición de END del jueves 29 de septiembre de 2005.
En ese artículo, el Sr. Chamorro escribe: “Probablemente los cubanos heredan ese odio contra EU por la guerra hispanoamericana que condujo a la independencia de Cuba. Una independencia limitada, si se quiere, por la Enmienda Platt (Guantánamo), pero efectiva. Inclusive lo de Guantánamo podría negociarse en un futuro si hubiera disponibilidad de ambas partes.”
Lamento que el Sr. Chamorro, quizás sacrificando la exactitud en aras de la brevedad, haya dejado la simplista idea que la “Enmienda Platt” se resume a la existencia de la Base Naval de Guantánamo, que es gracias a EU que Cuba se convierte en nación independiente (¿vanos sacrificios entonces fueron los de José Martí, Antonio Maceo, Carlos Manuel de Céspedes, y tantos otros patriotas?), y que la “independencia” de Cuba, aún con la Enmienda de por medio, fue “limitada, pero efectiva”.
La Enmienda Platt, tal como puede leerse en su texto completo, disponible en varias páginas de Internet, contiene 8 incisos, de los cuales apenas en uno se establece la disposición para instalar cuantas bases militares considerase EU indispensables para “mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma” (¿qué habrán querido decir con esto último? ¿Será proteger al pueblo cubano de su propia independencia?).
Sin embargo, el mejor y más certero juicio que podría hacerse sobre la significación de esta lesiva Enmienda, lo hizo el general Leonard Wood, gobernador militar de la isla durante la ocupación norteamericana:
“Por supuesto, que a Cuba se le ha dejado poca o ninguna independencia con la Enmienda Platt y lo único indicado ahora es buscar la anexión. Esto, sin embargo, requerirá algún tiempo y durante el período en que Cuba mantenga su propio gobierno, es muy de desear que tenga uno que conduzca a su progreso y a su mejoramiento. No puede hacer ciertos tratados sin nuestro consentimiento, ni pedir prestado más allá de ciertos límites y debe mantener las condiciones sanitarias que se le han preceptuado, por todo lo cual es bien evidente que está en lo absoluto en nuestras manos y creo que no hay un gobierno europeo que la considere por un momento otra cosa sino lo que es, una verdadera dependencia de los Estados Unidos, y como tal es acreedora de nuestra consideración. Con el control que, sin duda, pronto se convertirá en posesión, en breve prácticamente controlaremos el comercio de azúcar en el mundo. La isla se norteamericanizará gradualmente y, a su debido tiempo, contaremos con una de las más ricas y deseables posesiones que haya en el mundo...”.
Respecto al “odio” de los cubanos hacia los EU, quienes hemos convivido con los cubanos en su propio territorio sabemos que ellos no odian a los EU. Los cubanos tienen un gran aprecio por los estadounidenses.
Si acaso, odiarán a los grupos dominantes, a los gobernantes y a los grupos económicos poderosos que se apropiaron de todas las riquezas de Cuba y condenaron al pueblo cubano a la esclavitud; a los gobernantes y las mafias de gángsteres que transformaron Cuba en su garito y su prostíbulo favorito; a quienes colocaron carteles de “Whites only” a la entrada de los restaurantes, bares y locales nocturnos...
...y aunque decía Alberto Cortez, el reconocido cantautor argentino, acerca de “Los Americanos” (y no, Piero, como muchos creen):
“Si conocen Historia, / no es por haber leído, / sino de haberla visto / en el cine americano, / con grandes escenarios, / y música grandiosa / en el sutil estilo / de los americanos”
...les recomiendo no dejen de ver “Havana” de Robert Redford, o “El Padrino. Parte II” de Francis Ford Coppola, que muestran apenas unas pequeñas postales de lo que era Cuba antes del 59, y de la “limitada, pero efectiva independencia” de la que entonces “gozaba” Cuba.
Managua, 29/sept/05