Opinión

Bolaños contra la dignidad nacional


En vez de estar mandando a sus ministros a quejarse ante el Departamento de Estado con el propósito de lograr apoyo en sus aprietos por lo de los delitos electorales, si Bolaños tuviera un mínimo de dignidad, lo que tendría que haber hecho es llamarle la atención a Trivelli, ayudarle a que se ubique y deje de estar vomitando todo tipo de improperios contra la Asamblea Nacional y partidos políticos que no están siguiendo las orientaciones de Washington.
Como digo, esto sería así si Bolaños tuviera un mínimo de dignidad cosa que, como todos ya sabemos, no tiene en absoluto. Además, en cuanto a servilismo supera hasta a don Adolfo Díaz. Pero no se trata sólo de falta de dignidad y de ser servil. Se trata también de desacato a la Constitución Política de Nicaragua que obliga al presidente y a todos los nicaragüenses a defender la soberanía y el honor de Nicaragua. El desacato a esta obligación equivale a renunciar a ser nuestro presidente para seguir siendo simple y llanamente sólo un arrastrado vende-patria.
En cuanto al mequetrefe de Trivelli, a mí me gustaría decirle, a título personal, que no olvide que Nicaragua es conocida mundialmente como un país de hombres libres, que saben hacer respetar su dignidad nacional y que independientemente de que su amigo Bolaños no le diga nada y más bien lo aliente, el pueblo exige que él enmiende su comportamiento. Él podrá decir que no soy nadie para decirle esto. Pues lo hago porque quienes primero deberían hacerlo no lo hacen y porque, como simple ciudadano, también tengo la obligación de levantar mi voz en situaciones como éstas.
Sugiero que todos los que amamos a Nicaragua vayamos desde ya pensando en la forma de presionar para que el sinvergüenza de Trivelli abandone para siempre Nicaragua. El cáncer del injerencismo debe ser extirpado en cuanto asome su cabeza. En honor al sacrificio de los Héroes y Mártires estamos en esta obligación.
Es tan desvergonzado y descarado el tal Trivelli, que nos sentimos en la obligación recordarle que él aquí representa a un gobierno que funciona al margen de toda legalidad internacional, incumple sentencias de la Corte Mundial, sistemáticamente viola sus compromisos ante la Carta de la ONU, unilateralmente declara legalmente descabelladas doctrinas como la de la guerra preventiva, bombardea y asesina a pueblos inocentes, invade y ocupa a países como Irak y Afganistán para robarles sus recursos naturales y hacerse de sus posiciones estratégicas . Ese es el gobierno que Trivelli representa. Él no es más que el emisario de un gobierno delincuente. Pero como es desvergonzado viene aquí a darnos clases de legalidad. “Estas acciones pactistas”, refiriéndose a los desafueros, “tienen muy poca base legal.” Que no olvide el trivial embajador que, en cuanto a derecho se refiere, ya nos hemos medido las costillas, y que EU recibió la más fuerte condena de La Haya jamás emitida contra política de país alguno.
El injerencismo del gobierno americano, por un lado, y el lacayismo de Bolaños, ahora agudizado por su temor a la justicia, es lo que está causando tanto problema en Nicaragua. El problema de la propiedad se complicó con eso de que para dar alguna semblanza de legalidad a la defensa que EU hace de ellos en lo que sólo se puede caracterizar como una total y absoluta aberración jurídica. Cuando una vez se les dijo que el pretender que la Revolución había expropiado a norteamericanos, no tenía ninguna base histórica, ética o legal, con el mayor descaro se nos contestó que ellos no estaban hablando de historia, de ética o de legalidad. Que simplemente transmitían su voluntad. Su comportamiento no puede ser más gangsteril. Éstos son los delincuentes que ahora pretenden ser reconocidos como jueces.