Opinión

ĄSalvemos Las Canoas!


— Karla Castillo —

No hay excusa para que un recurso natural sea echado a perder por la mano del ser humano. Pero los nicas al parecer no hemos aprendido la lección que nos deja un Xolotlán contaminado y una Tiscapa rebosante de pestilencia, porque ahora echamos mano del bellísimo Cocibolca y estamos por secar el lago artificial de Las Canoas.;


Las Canoas, con unos veinte ańos de existencia como lago, se apoderó de tierras otrora áridas, situadas al sureste de Managua y colindantes con Boaco y Matagalpa, desplazó a un pueblito y habilitó numerosas pequeńas fincas y negocios, donde el viajero podía comprar desde tilapias fritas hasta botellas de miel de abeja de alta calidad, gracias a los apiarios que florecieron precisamente por la bonanza que llevó el lago.;


El espejo de agua permitió la pesca, abasteció a los poblados aledańos de agua y propició un turismo local que empezaba a tomar fuerza. Sobrevivió a sequías, al huracán “Mitch” y al final del ingenio “Victoria de Julio”, cuyo proyecto fallido le dio vida a Las Canoas, por el embalse de las aguas del río Malacatoya.;


Los buitres de siempre;


Muerto el proyecto, vendido el Timal --como se le llamó al ingenio y sus inmensos siembros--, como buitres cayeron los más variados personajes, desde gente sin tierra que se atribuía los derechos de posesión de los terrenos que antes ocuparon los cańaverales, hasta los supuestos compradores de chatarra que se llevaron por sabrá Dios qué precio los millonarios equipos que servían para producir azúcar y que fueron donados, en la década de los 80, por el gobierno de Cuba, en un acto solidario con la revolución sandinista.;


Y así fue como cada quien, literalmente, “haló agua para su propio molino”. Arroceros, lugareńos, gente que no tiene ni idea del manejo de un volumen importante de agua, ha roto el canal principal que abastece el lago y los estragos ya empezaron a notarse. El agua retrocede, Las Canoas se vuelve un charco.;


Lo que más preocupa es la indolencia del gobierno ante semejante tempestad. Por eso insisto es que los nicas, autoridades y pueblo en general, no hemos aprendido del Xolotlán y de Tiscapa, cuya recuperación, además de costosa, es lenta y el impacto ambiental mientras tanto se logra, va en detrimento de la ciudadanía en general.;


Un colega me dijo, con una voz que dejaba sentir su tristeza, que pensaba llevar a sus hijos para que vieran por última vez este hermoso lago, que fue lo único que sobrevivió del proyecto Timal. ;


Creo que voy a seguir su idea e iré a ver lo poco que queda de Las Canoas, antes que por nuestra indolencia, por la inoperancia de nuestro gobierno, se pierda tan importante recurso y quede en su lugar un sofocante desierto. ;