Opinión

Entre ALCA y soberanía


— Samuel Santos López* —

Como en el resto de Latinoamérica, Nicaragua se encuentra actualmente enfrentando el reto histórico de lograr en este nuevo milenio la gobernabilidad estable y segura, enfrentada a dos factores externos determinantes: uno lo constituye el débil equilibrio de las Relaciones Internacionales, particularmente por el peso negativo de la actual política exterior del Gobierno de los Estados Unidos en CA, y el otro son las negociaciones desiguales de los tratados comerciales y la integración económica de las diferentes regiones.;


Lograr la gobernabilidad democrática en nuestros países es un proceso complejo que exige cambios acelerados en nuestra realidad histórica, dentro de una cultura política desarraigada y muchas veces impuesta, entrabada al débil desarrollo de nuestras instituciones; y recibiendo a la par fuertes presiones externas para la desregulación económica, la apertura de los mercados, el repliegue del Estado a funciones mínimas, la privatización de empresas estatales y de servicios públicos, etc.;


El actual gobierno de los EU ha mantenido una política exterior hacia AL caracterizada por lograr la obtención de un control total de los procesos políticos y económicos internos de nuestros países. Las declaraciones y medidas sancionarias contra los gobiernos que no se pliegan o siguen los dictados de su política exterior, y la intervención abierta apoyando o atacando a los partidos políticos de cada nación, según sean de su agrado o no, de su conveniencia o no, a la par de la manipulación de la opinión pública nacional e internacional con declaraciones de fuerzas, viene siendo la tónica de la diplomacia del actual gobierno norteamericano. ;


La manipulación política que los EU hacen con la opinión pública nicaragüense es que aseguran que con el regreso del FSLN al gobierno, se plantearía de nuevo un enfrentamiento directo, lo que podría traer medidas económicas y militares por parte de ellos; al mismo tiempo seńalan que con un gobierno sandinista volverían las confiscaciones a la propiedad privada, el servicio militar etc.; lo que paralizaría y empeoraría la situación económica y de pobreza que vivimos actualmente y terminaría con la tranquilidad social.;


La permanente lucha para que se respeten los acuerdos de la transición política, para que se respete la representatividad de los partidos políticos según los resultados de las votaciones, para lograr un balance que garantice la alternabilidad en el poder y el reconocimiento a la legitimidad del FSLN como partido democrático con derecho a participar en el proceso que él mismo inició con las elecciones de 1990, desgasta y debilita el clima de gobernabilidad y las posibilidades de encontrar soluciones económicas estratégicas concertadas entre todos los sectores productivos y debilita también la capacidad de negociación como una sola nación ante las instancias internacionales.;


A pesar de nuestros esfuerzos con la presencia política del FSLN en el parlamento, gobiernos municipales, dirigencias sindicales y gremiales, los actuales gobiernos neoliberales que han carecido de transparencia administrativa, no aplican realmente un programa social para luchar contra la pobreza; tampoco impulsan Plan de Desarrollo que asegure un crecimiento económico superior al crecimiento poblacional.;


Un factor externo positivo, necesario y que nos hizo justicia como nación y sobre todo al pueblo de Nicaragua, ha sido la condonación de una parte importante de nuestra deuda externa, al integrarnos a la iniciativa HIPC. Pero a la par vemos con preocupación los grandes problemas que nos quedan por enfrentar, como son:;


a) La incidencia negativa en el desarrollo económico de la región centroamericana por la falta de una integración regional sostenible y adecuada del Centro, Sur y Norte de América.;


b) La ausencia de una política adecuada de la apertura comercial.;


c) La no supresión de las barreras no arancelarias norteamericanas.;


d) El mantenimiento de los subsidios agrícolas estadounidenses.;


Estos son elementos que impiden la eliminación del déficit comercial creciente y permanente en la balanza comercial de nuestro país y nuestra región.;


El TLC entre CA y EU conocido como Cafta, es uno de los factores externos que podría debilitar aún más la gobernabilidad en Nicaragua.;


Nicaragua, específicamente, entró a la negociación con su estructura arancelaria desmantelada, producto de políticas comerciales y económicas desacertadas para la producción nacional, aplicadas a lo largo de estos últimos trece ańos de gobiernos neoliberales. En 1990, los impuestos promedio de las importaciones alcanzaban el 40.1 por ciento, para el 2003 se redujo a 5.6 por ciento; esta reducción se dio en aplicación a las políticas impulsadas por el Banco Mundial y el FMI.;


El Cafta se ha negociado mal, pues contribuye a perpetuar las distorsiones en el sector agropecuario y agroindustrial, lo que impulsaría a la mayor desocupación a las familias rurales y urbanas, obligadas a migrar a la ciudad y al exterior, profundizando el desempleo y la pobreza. Centroamérica no ha tomado en cuenta los puntos fuertes de la región como son: la biodiversidad, el agua potable y la posición geoestratégica para la construcción de un canal interoceánico dado la recomposición en curso del comercio mundial. ;


El FSLN considera que tenemos el mismo derecho a contar con una oportunidad para alcanzar el desarrollo, igual que lo tuvieron los países de Europa en la posguerra. Creemos en una salida humana, en que aceptando nuestra diversidad cultural, étnica, geográfica y económica, tengamos los países pobres la posibilidad de un intercambio comercial de acuerdo a las necesidades y posibilidades de cada país, que permita la salida a un camino seguro del desarrollo.;


Nicaragua necesita un marco de negociación consensuado y coherente con su política comercial y su estrategia de desarrollo, que contribuya a la disminución progresiva del hambre, el desempleo, la pobreza y la migración de nuestras sociedades; que permita el desarrollo de la nación, desterrando de sus fronteras la narcoactividad, la corrupción y el terrorismo generados por el actual orden económico internacional.;


El Cafta debe buscar un cien por ciento de acceso comercial al mercado norteamericano para los productos centroamericanos y que paralelamente los EU eliminen sus subsidios agrícolas internos.;


Los países centroamericanos deben acceder a un Fondo de Compensación que permita contrarrestar la desigualdad de condiciones, que hasta ahora sólo ha favorecido a pequeńos grupos económicos externos e internos.;


Existen antecedentes, después de la Segunda Guerra Mundial con el Plan Marshall y recientemente con la Unión Europea, que demuestran la necesidad, oportunidad y posibilidad de contrarrestar la desigualdad de condiciones, a través de un fondo de compensación.;


En el caso de Nicaragua, el fondo de compensación serviría para priorizar la capitalización y tecnificación del campesinado y de las pequeńas y medianas empresas; para priorizar la infraestructura económica y social del sector agropecuario; y priorizar el fortalecimiento de un sistema jurídico que armonice nuestras políticas comerciales.;


Es imprescindible que en la región se resguarden los recursos naturales y la biodiversidad de Centroamérica. Que se respete nuestra legislación existente y que se refuercen o se creen leyes que garanticen nuestra propiedad intelectual.;


Son muchos los temas de una negociación y muchas las necesidades de nuestros países. Por eso toda negociación de Nicaragua con cualquier país del mundo debe poner en primer lugar la Soberanía Alimentaria, el desarrollo económico y la identidad multiétnica y pluricultural de la nación nicaragüense.;


El FSLN le plantea a los gobernantes norteamericanos y al resto del mundo su derecho a ser reconocido como fuerza política legítima, de mantener la discusión de los puntos de vista diferentes de una manera civilizada, de buscar la negociación y la discusión en vez de acciones solapadas y en muchos casos ilegales e ilegítimas. ;


Demandamos el derecho a buscar espacios de convivencia pacífica dentro de las divergencias, que no perjudique más la realidad difícil de atraso y pobreza que enfrenta nuestra gente. Europa tuvo esa oportunidad, e incluso estados agresores tuvieron la oportunidad de reconstruirse con el apoyo y respeto de los otros estados y naciones, incluyendo a los agredidos. Tenemos ese derecho porque desde el punto de vista histórico hemos tenido un papel determinante en los más recientes procesos de transición política democrática vividos en Nicaragua. ;


A estas alturas de la historia de la humanidad y a pesar de los grandes tropezones de los cuales hoy somos testigos, en materia de convivencia entre naciones, el FSLN insiste en que se acepte la realidad política de nuestro país que no es ni más ni menos que el reflejo de nuestra realidad social, que se acepte la legitimidad de la existencia de nuestro partido político, que se respete la existencia de los espacios políticos progresistas. No aceptamos que nos condenen al unilateralismo político. No lo aceptamos.;


Nosotros estamos dispuestos en Nicaragua a continuar aportando a la gobernabilidad, pero no a costa de la soberanía, de nuestra autodeterminación, no a costa del mayor empobrecimiento de nuestra población.;


A lo interno nos hemos propuesto ser un factor de convergencia, aportar a la gobernabilidad del país, contribuir al fomento de la democracia y luchar para ganar, por la vía electoral, el poder político y económico en beneficio de las mayorías empobrecidas de nuestro país. ;


No podemos aceptar que para llegar al gobierno debamos pedir o aceptar la intervención de otros gobiernos y países soberanos, por encima de la decisión del voto del pueblo.;


A lo interno conocemos y confiamos en la voluntad de trabajo de los nicaragüenses por un mejor futuro, de fortalecimiento de la institucionalidad, respeto a la inversión privada en Nicaragua y el compromiso social de combatir la pobreza.;


;
* Secretario de Relaciones Internacionales del FSLN.;