Opinión

La garra invisible


— Nelly Ramírez —

“No debemos aceptar ser los espejos en que se multiplica ;


la imagen de los poderosos que se miran en ellos”. ;


;
Alejandro Serrano Caldera;


;


Hoy, el que no sabe de “globalización” está desactualizado. Aún más, estaría aislado. Y el país que no es parte, se encuentra relegado al verse obligado a correr cuando aún no sabe cómo levantarse. Nos dejamos consumir por un “mundo de mercado” que se ha convertido en el verdadero controlador de las relaciones humanas, donde la única ley es “oferta y demanda”. ;


Nos dijeron que el mercado debía tener alas y no podía ser controlado por nadie, que es tan perfecto que se controla solo, que se crea para satisfacer necesidades y que es justo. La “mano invisible”, dijo un seńor, y todos creímos, y le abríamos las puertas al “neoliberalismo” sin darnos cuenta que cada día dejábamos un trecho más largo entre la democracia, los valores humanos, el Estado y nosotros. Ellos forman parte de los asuntos de “segundo plano” y los verdaderos afectados por esa decisión somos nosotros mismos.;


La “garra invisible”, por ser invisible no ha dejado de ser garra; se aprovecha, nos manipula, nos controla, nos somete, aniquila toda creatividad y más aún: el individualismo que nos pertenece como seres humanos. Es una contradicción interminable. El mercado habla de “dar a cada quien lo suyo” pero con la falta de ética de sus gestores, buscan “no compartir con nadie lo que es mío”. ;


Los verdaderos enemigos de la economía de mercado son los que, en busca de rentas y privilegios, levantan barreras contra la competencia, terminan con el pequeńo empresario y ahogan poco a poco a quien quiere formar parte de la llamada “globalización”. Amputan los pies del país que se quiere levantar, y después tiran las piedras para juzgar. ;


;
(*) Estudiante de Derecho;