Opinión

El mundo al revés


— Cástulo Guandique* —

En 1615, después de dos ańos de escribir incesantemente, Felipe Waman Puma -tataranieto del décimo Inca- terminó y envió su carta a Felipe III, Rey de Espańa. El manuscrito de 1179 páginas con más de 400 ilustraciones y titulado “Nueva Crónica y Buen Gobierno” no le fue entregado nunca al monarca espańol y en la corte fue considerado como documento sin valor; terminando vendido a finales del siglo XVIII al erudito Cornelious Pedenson, legatario de la Corte de Copenhague.;


En 1908 Richard Pietschmann ‘descubrió’ el documento en la Biblioteca Real de Copenhague y en 1912 fue publicado por De Institut Ethnologique de Paris llegando incluso a ser comentado como “la primera producción discursiva hispanoamericana”.;


Felipe Waman, en su carta, llegó a la conclusión de que, como resultado de la conquista espańola, él estaba viviendo ‘en un mundo al revés’, donde la realidad estaba distorsionada por el abuso de poder y las contradicciones existentes entre el discurso y la realidad de la conquista.;


El legado de esta contradicción todavía permea nuestra realidad y los nicaragüenses podemos ver que este ‘mundo al revés’ que describió Waman Puma en su ya famosa carta, no fue solamente la experiencia de su comunidad, sino un mal que agobia a todo el continente.;


Cuando a un hombre que se opone a la intervención extranjera le llaman bandolero y se le asesina impunemente; cuando a una dinastía que torturó a todo un pueblo por más de cuatro décadas se le llama democracia; cuando a un caudillo corrupto, fulminado con una sentencia de 20 ańos, se le llama el ‘máximo líder’; cuando a una asociación política dominada con mano férrea por un caudillo se le llama partido revolucionario; cuando a un ejército de mercenarios financiado por la CIA se le llama ‘freedom fighters’; cuando a los que critican la injerencia de un embajador gringo se les llama acomplejados; cuando hay un pueblo que está muriendo de hambre y el presidente gana una fortuna; cuando las cosas dejan de llamarse por su nombre y el discurso mentiroso se repite y se repite y se repite hasta que terminan por creerlo los mismos que inventaron las mentiras tenemos la certeza de que estamos viviendo en un mundo ‘al revés’ en donde el único escape es decir una “mentira” para proclamar la verdad o volverse ‘malo’ para hacer una acción buena.;


Por eso cuando alguien se levanta y dice que Sandino es un héroe; que los Somoza fueron una dinastía criminal; que el Dr. Alemán es un reo convicto; que el Frente Sandinista está manejado por un caudillo sediento de poder; que los Contras no entendían absolutamente un ápice de la noción del concepto democracia; que los que critican la injerencia de la Embajadora Moore son verdaderos patriotas; que los doble sueldos, pensiones, estipendios y demás que se echa a la bolsa don Enrique son una vergüenza nacional; a esa voz clamando solitaria se le ataca, se le margina, se criminaliza y se silencia, porque se aleja de la verdad de los historiadores oficiales y se dedica a repetir las “mentiras” que dan miedo, porque tratan de normalizar este mundo al revés que ha sido construido sin nuestro consentimiento y nos ha atrapado a todos.;


A casi cuatrocientos ańos, la carta de Felipe Waman Puma se mantiene vigente y nosotros como nuevos destinatarios de esta misiva perdida en el tiempo y el espacio tenemos la obligación moral de normalizar este mundo al revés llamando a las cosas por su nombre y luchando para que se comience a hacer justicia y la verdad por fin la verdad salga a la luz.;


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*Cástulo Guandique es un pintor de brocha gorda residiendo en Miami;


castulo_guandique_32@hotmail.com