Opinión

La UPN y sus retos


— Miguel Bolańos Garay* —

Cumplir 25 ańos como organización gremial es un suceso gratificante para sus miembros. O al menos debería serlo, aunque al parecer no todos concuerdan con la idea y se pudo ver esto el pasado domingo 23 en Granada en la celebración de los 25 ańos como agrupación o unión entre el periodismo afiliado en la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), donde la asistencia de los afiliados originarios de la capital se hicieron presentes en escaso número.;


Contrastó esto con el entusiasmo y asistencia de la mayoría de delegaciones departamentales y algunas de ellas incluso llevaron sus propios números artísticos de baile y canto, como fue el caso de Estelí y León. Al acto también asistieron algunos invitados especiales, aunque también en escaso número y el mismo presidente de la república se excusó de su inasistencia y envió un delegado especial de su oficina de prensa presidencial.;


Las circunstancias actuales lógicamente no son las mismas de cuando se fundó la UPN hace un cuarto se siglo, signada fundamentalmente por los deseos de defenderse y combatir a un régimen que oprimía al periodismo independiente de la línea oficialista del somocismo. Pero, al igual que entonces, vemos cómo para los gobiernos últimos la profesión de periodista no le merece su atención y se conforman con mantenerla en un status de Ťmal necesarioť y pese a los esfuerzos hechos por colegiación y reivindicación, siempre hay quienes meten la zancadilla y fomentan desunión en el gremio.;


Los objetivos trazados por el actual presidente para su período en funciones son, al menos, realistas. El periodista Carlos Salgado se ha propuesto un par de metas que si el gremio entero le echa el hombro podrían cumplirse. Estas son la colegiación que de una vez por todas elimine a tanto oportunista que con grabadora en mano asalta un micrófono o medio escrito y cometen tropelías reńidas con la ética, aunque en este punto también hay que seńalar a los medios o jefes que les dan este papel con tal de no pagar (o pagar mucho menos) y contratar periodistas verdaderos.;


Esto en nada ha contribuido al bienestar del gremio y lamentablemente hemos visto cómo hasta dueńos de medios de comunicación se han opuesto al proyecto de colegiación con el pretexto de Ťatentar contra la libertad de prensať, un concepto del cual se ha abusado mucho y se trae a colación hasta en casos en que no cabe. Que el proyecto de colegiación no es perfecto puede ser cierto, pero sólo habría que remediarlo en sus partes más polémicas para quedar todos conformes. Pero que de una vez por todas necesitamos tener una ley que proteja los intereses de una profesión es algo real.;


Lo otro propuesto por Salgado es la ley de beneficios sociales que ha sido planteada en la Asamblea, pero que no se ha discutido siquiera su reglamentación. Como lo de la colegiación, hay que discutir todos sus aspectos, pero también hay que buscar el consenso para darle a los hombres de prensa una mayor seguridad social que le asegure un mínimo de tranquilidad en su futuro. ;


Tenemos la ventaja de que el periodismo es la institución más creíble de todas en este país, por encima de otras como las religiosas incluso, ya no digamos de los desprestigiados partidos políticos.;


Siempre escuchamos quejas sobre la forma en que somos tratados por políticos o empresarios, pero por la manera en que han actuado muchos disfrazados de periodistas o de periodistas verdaderos, el estigma hemos tenido que cargarlo todos. A como te ven te tratan. Eliminar esa imagen es uno de los grandes retos, no sólo para Salgado y sus compańeros de directiva actual, sino por todos los que ejercemos esta profesión llamada por Gabo como Ťla mejor del mundoť.;


Pero queda mucho por hacer, mucho por caminar, entre ello el eliminar las politiquerías que nos han desunido. Son más los puntos que nos unen que los que nos desunen. ¿Por qué no podemos hacerlo? Un largo camino comienza con un solo paso.;


* Periodista y Abogado;


;