Opinión

Ley no solo de igualdad de oportunidades, sino de Ťderechosť


— Norma Moreno Silva* —

Cada vez resulta más sorprendente la manera tan bien organizada en que trabajan los sectores fundamentalistas de este país, aunque sean acciones desesperadas y haladas de las camisas y corbatas de los misógenos que la integran, también es cada vez más evidente que en su afán de deslegitimar la justa lucha de mujeres y hombres con conciencia de género en este país, cada día como que se les atrofia más el cerebro y la conciencia y manipulan más descabelladamente la palabra de Dios.;


Dios es Justicia y Amor y precisamente como todo lo sabe y todo lo ve, es que ha dotado de discernimiento y sabiduría a mujeres y hombres para que puedan diferenciar entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto. Precisamente por ello es que se han venido logrando los grandes avances que en materia de derechos humanos de las mujeres, adolescentes y nińas, se han venido alcanzando. La igualdad y equidad de género no es una guerra contra los hombres, sino una lucha en contra del sistema social que reproduce discriminación, injusticia y violaciones a los derechos humanos. ;


En 1979, la Comunidad Internacional de Naciones adopta la ŤConvención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujerť y el Estado de Nicaragua es país signatario de la misma desde 1981, ańo en que la ratifica y asume el compromiso de ŤAdoptar medidas adecuadas y legislativas y de otro carácter, con las sanciones correspondientes, que prohíban toda discriminación contra la mujerť (Artículo 2). Desde ese entonces han transcurrido ya 24 ańos y muchas legislaciones cuentan con Leyes y Políticas Públicas en contra de la discriminación de las mujeres e inclusive existe ahora un mayor respaldo a nivel internacional de la población masculina. Son más los legisladores, ministros y gobernantes en el mundo que están conscientes que ha existido desigualdad y discriminación para las mujeres en el ámbito familiar, político, económico y social.;


Adelante legisladores y legisladoras, tienen un compromiso moral que cumplir, en sus manos tienen la posibilidad de contribuir a crear un Estado más libre, justo y democrático. La Ley de Igualdad de Oportunidades y Derechos para las Mujeres debe formar también parte de la estrategia en contra de la corrupción.;


Más que oportunidades, las mujeres merecemos respeto y gozar de nuestros derechos humanos, en tanto humanas que somos. ;


*Consultora en DDHH