Opinión

Puntos de discusión sobre el rumbo económico de Nicaragua


— Jaime Wheelock Román* —

La vocación económica de Nicaragua ha sido exportar materias primas. Pero la demanda relativa de esos productos ha disminuido a causa de modificaciones profundas en la oferta y la demanda mundial ocurridas en las últimas tres décadas. Los países desarrollados concentran hoy sus recursos en el sector de servicios: Informática, finanzas, comunicación, recreación y deportes, cultura, educación y tecnología. Las actividades industriales se han desplazado a un segundo plano, y la manufactura ligera de vestuario, calzado, artículos de plásticos, etc., se ha trasladado a países con abundante mano de obra y costos de producción más baratos.;


Los países desarrollados subsidian y protegen su agricultura estimulando artificialmente la sobreoferta de alimentos. No se puede competir con esos países aún teniendo ventajas comparativas. Las economía que se basan en la agro exportación sufren estas distorsiones, ven deteriorarse sus ingresos y no tienen por seguro qué producir. Uno a uno, banano, azúcar, carne y leche, cuero, textiles y otros productos tradicionales y no tradicionales a los que se debe sumar el café, han dejado de ser rentables.;


Este panorama difícil de variar en el mediano y largo plazo, debe ser un eje de referencia para la formulación realista de las políticas de crecimiento económico de Nicaragua. La integración comercial en el marco del CAFTA y TLC, sólo reforzará estas tendencias, aún cuando se disminuyan o eliminen las actuales medidas proteccionistas sobre los productos agrícolas.;


Nicaragua tiene ventajas comparativas para producir bienes agrícolas, pero no las goza y tampoco ha logrado superar impedimentos internos para hacer esas ventajas competitivas:;


* Pertenecer al ecosistema tropical y tener una configuración montańosa, expone al país a limitaciones de clima y de suelos para el desarrollo pleno de la agricultura. Otros países de climas templados como Estados Unidos, Brasil, Argentina o Chile, disponen de suelos y condiciones más propicias para la producción agrícola.;


* La población de Nicaragua es pequeńa y la disponible para la agricultura, poco abundante. Existe además una tendencia de la población rural, intensificada en las dos últimas décadas, a desplazarse hacia los centros urbanos.;


* La fuerza laboral ocupada en la agricultura tiene serias deficiencias educativas que afectan la productividad y limitan el impulso de actividades de elevada tecnificación.;


Nicaragua como economía agro exportadora ha logrado en el largo plazo pobres desempeńos por causa de las oscilaciones del mercado mundial. Ciclos relativamente cortos de auge en la demanda y los precios internacionales son seguidos por largos períodos de estancamiento. La agro exportación como eje de la economía mostró seńales claras de agotamiento a finales de los ańos sesenta y desde entonces el país ha tenido que recurrir para balancearse, al endeudamiento externo y a la cooperación de países amigos.;


Con todo, los últimos gobiernos le exigen a la agricultura el doble papel de satisfacer el consumo interno y producir aún la mayor proporción de divisas. El último gobierno se propuso que Nicaragua iba a volver a ser el granero de Centroamérica. En realidad, Nicaragua no ha sido de verdad granero de Centroamérica ni de nadie. A lo largo de la historia conocida, hemos sido deficitarios en la producción de alimentos y nuestros rendimientos agrícolas son los más bajos del área. Las exportaciones de granos han sido esporádicas y casi siempre seguidas de importaciones de alimentos.;


El tiempo para que Nicaragua progresara a través del estímulo a las actividades primarias y a la exportación de materias primas, ya pasó en algún momento del siglo pasado. Insistir en que Nicaragua debe despegar principalmente a través de la expansión de la agricultura no parece aconsejable y puede significar un costoso error histórico.;


Para Nicaragua es de suma importancia encontrar un rumbo económico sólido acorde con las realidades presentes y las perspectivas futuras. En esa búsqueda quisiera poner de relieve algunas de las siguientes oportunidades:;


* Nicaragua posee mano de obra no diestra y desocupada en la mayoría de los centros urbanos con tendencias a crecer en el futuro. Esta mano de obra puede ser absorbida masivamente por industrias de tecnología no intensiva. ;


* La oferta externa y la disponibilidad de capital de inversión y tecnología es mayor y más accesible para actividades manufactureras y de servicio, comparadas con las disponibles para el sector primario.;


* Nicaragua tiene la ventaja geográfica de su cercanía con mercados de gran demanda de manufacturas en relación con los países del lejano oriente.;


* A diferencia de la escasez de técnicos calificados en la agricultura, existe en el país un fuerte contingente de graduados universitarios en el campo de la administración y los servicios que pueden responder velozmente a una expansión de los sectores secundario y terciario.;


* Nicaragua tiene una base primaria capaz de surtir con materias primas el desarrollo de actividades industriales.;


Pareciera más aconsejable para Nicaragua orientar su estrategia económica buscando una relación armónica entre agricultura, industria y servicios. Dando un papel y peso específico a uno y otro puede emplearse con más eficiencia nuestro potencial de recursos.;


En la historia económica los gobiernos han asumido posiciones líderes en el impulso al crecimiento. En Nicaragua es necesario que el gobierno cree condiciones y facilidades para orientar a los agentes económicos hacia actividades de mayor rentabilidad. Uno de los sectores productivos rentables y accesibles en las condiciones de Nicaragua pareciera ser el de la manufactura ligera. Es el de mayor potencial para la creación masiva de puestos de trabajo. Este sector debería estar en manos de productores nacionales capaces de superar el esquema de las maquilas de zona franca.;


En el sector de los servicios, la existencia de un potencial no explotado de turismo y las facilidades naturales de Nicaragua para el transporte y comercio interoceánico deben ubicarse como reservas estratégicas del progreso sostenible del país.;


El sector agropecuario puede desempeńar el papel central de suministrar a la población nicaragüense más y mejores alimentos. Pero esto pasa por apoyar sólidamente a los pequeńos y medianos productores. La producción agro exportadora debería concentrarse en el aprovechamiento de nichos de mercado para productos frescos de alto valor agregado que pueden incorporar con ventajas, los variados climas y suelos de la geografía nicaragüense y las capacidades del empresariado agroindustrial existente.;


Si la mayoría de los productores y profesionales nicaragüenses se dedican a actividades rentables, el país podrá progresar y ser rico. Pero si la mayoría de los habitantes son mantenidos, estimulados o subsidiados para permanecer en actividades tradicionales poco o nada rentables, el país seguirá como hoy o cada vez más pobre.;


Managua, 27 de febrero 2003.;


*Síntesis de exposición en Cátedra abierta de la UCA. El autor es Presidente del Instituto para el Desarrollo y la Democracia IPADE y fue Ministro de Agricultura y Reforma Agraria (1980-1990)