Opinión

Vivir al Borde del Colapso


— Dr. Javier Martínez Dearreaza* —

Si usted se ha sentido desde hace unos días muy cansado, se le olvidan las cosas que tiene que hacer, si al regresar de su trabajo lo único que desea es descansar y le molesta incluso conversar con su cónyuge, sus hijos o familiares, si se siente que se irrita por cualquier cosa por insignificante que sea, si le asignan horas extras en su trabajo se pregunta ¿con cuáles energías las va a realizar?, si está sintiendo palpitaciones, dolores de cabeza y trastornos menstruales y del apetito, y lleva tiempo de estar sometido a una fuerte presión en su trabajo y a exigencias cada vez mayores, es muy probable que usted esté Ťquemadoť.;


Esto se refiere a lo que los especialistas en estrés llaman Burnout, en espańol es algo así como quemazón o estar quemado, es una entidad médica que se acuńó en 1974 para describir el agotamiento físico y mental extremo al que se llega luego de estar sometido durante mucho tiempo a condiciones de estrés laboral que desbordan la capacidad de respuesta del individuo.;


En un primer momento el Burnout afecta a la empresa, pues el empleado que lo sufre comienza a trabajar en forma automática y experimenta una caída en su capacidad productiva.;
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¿Cómo afecta el Burnout la salud de la persona?;


Si la persona no pone freno a este declive físico y mental, las consecuencias para su salud son graves, el burnout lleva a un aumento de la arteriosclerosis, de la glucosa, de los lípidos en sangre y de la presión arterial. Con mayor riesgo de infarto de miocardio y de accidente cerebrovascular.;


Si el estrés se vuelve crónico se caracteriza por una alteración del eje hipotálamo-hipofisiario-adrenal (HHA), esto produce una hiperactividad que da lugar a elevados niveles de dos hormonas la ACTH y el Cortisol. Este aumento produce cansancio y pérdida de la memoria entre otros síntomas.;


La personalidad y el Burnout;


Una condición importante para que una persona se Ťquemeť es la personalidad del individuo. Aquellas personas competitivas, dinámicas, agresivas y con tendencia al logro, en otras palabras, quienes caben dentro del modelo occidental del ganador y que definimos como personalidad tipo A, sufren más frecuentemente el Burnout, más que las personas que entran dentro de la categoría de personalidad tipo B, que son tranquilas y sosegadas. Se ironiza frecuentemente que los individuos con personalidad tipo A mueren de infarto y las de tipo B, mueren de hambre.;


Antes el Burnout se daba en las personas mayores, actualmente se está presentando más en jóvenes entre 25 y 30 ańos. Esto se debe a la rotación de los puestos de trabajo, las exigencias de las empresas y la permanente capacitación que exigen sin que esto se traduzca en aumento de sueldo.;


Para terminar de complicar las cosas, no existe ninguna intervención del gobierno ni de los directores de las empresas para disminuir el estrés en el trabajo.;


¿Cómo podemos defendernos del Burnout?;


El primer paso es identificar las causas que nos están provocando altos niveles de estrés.;


El segundo paso, es cuidar de nuestro cuerpo, mantener el peso ideal para nuestra estatura, realizar diariamente ejercicios, aprender técnicas de relajación para realizarlas en los momentos de mayor tensión o durante la noche antes de irnos a dormir.;


El tercer paso consiste en modificar muchos comportamientos propios de la personalidad tipo A, para esto es indispensable visitar al psiquiatra y someternos a un proceso de psicoterapéutico.;


El cuarto paso consiste en controlar la conducta compulsiva a consumir muchos alimentos, de disminuir el consumo de sustancias que generan adrenalina como el café, chocolate o el té.;


El quinto paso es recuperar las amistades y hacer nuevas ya que el Burnout lleva al aislamiento social.;


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* Neurólogo-Psiquiatra