Opinión

ĄGracias Don Camilo!


— Mario Urtecho —

Con sabor a Nicaragua y al sonar de las marimbas la noche del miércoles fue presentado en el Teatro Nacional Rubén Darío el libro Camilo Zapata: Vida y Canto, escrito por el destacado periodista Joaquín Absalón Pastora, evento que en la realidad se convirtió en un homenaje fuera de lo común a don Camilo Zapata, nuestro creador del son nica y de temas tan conocidos como El Caballito Chontaleńo, Solar de Monimbó, El Nandaimeńo, Minga Rosa Pineda, Flor de mi Colina, El Ganado Colorado, El Marimbero y centenares de composiciones que ya integran la identidad de ser nicaragüense. ;


El espectáculo se inició con la presentación del libro, tarea encomendada al poeta Alvaro Urtecho, quien refiriéndose a la música de Camilo Zapata afirma que surge Ťde la entrańa más honda de nuestra nación y sigue conservando toda la fuerza y el encanto que caracterizan a las expresiones auténticas de una cultura. Cultura nacional, cultura de la Nicaragua vernácula, con olor a flor ancestral, a arcilla y tierra mojada...ť Emotivas fueron las palabras del autor del libro, quien se refirió a la personalidad de don Camilo con la certeza de quien lo conoce desde siempre y sin ocultar su admiración y amor filial por el maestro. Don Jesús de Santiago agradeció a quienes hicieron posible este tributo y don Camilo, agradeció con la sencillez que lo caracteriza, tan sencillo, como calzón de manta, al decir de su destacado discípulo Carlos Mejía Godoy.;


Luego vino la entrega de placas y condecoraciones del Ministerio de Cultura, del Teatro Nacional Rubén Darío y del Alcalde Municipal de Nandaime, nombrando a don Camilo hijo dilecto de ese pueblo porque dice la canción que nació en Nandaime Ťde zapatones jamás usé caites...ť. Y si hasta allí los que llenamos las butacas del Teatro ya sentíamos las emociones que caracterizan los grandes momentos de un pueblo, todavía había espacio para la admiración y el asombro que llegaron con el hermoso gesto del Alcalde de Vara y el Consejo de Ancianos de la comunidad indígena de Monimbó, que acompańados del tuntún del atabal, entregaron a don Camilo una réplica de la Vara, símbolo de la autoridad indígena, con un abrazo orgulloso de indio a indio. ;


Pero fueron los chontaleńos quienes se encargaron de desbaratar el protocolo. En un acto inédito en Nicaragua y quizás en el mundo entero, las autoridades municipales del pueblo de la vaca echada, llevaron y pusieron en el escenario un hermoso caballo chontaleńo en persona, que le llevaron de regalo a don Camilo y para que no quedara ninguna duda, el alcalde De Castilla llevó y leyó la carta de venta, pirograbada en cuero, donde con pelos y seńales le entregan el caballo a su orgulloso caballero. ;


Wilmor López se lució con un documental sobre parte de la vida del artista, que sirvió de antesala para que la inconfundible melodía del son nica, inundaran de nicaraguanidad los espacios del Teatro y nuestros corazones. Conducidos por la picardía y magnífico dominio escénico de Irene López y Carlos Mejía Godoy, nos acercamos y cantamos las piezas más famosas del artista interpretadas de forma magistral por la Camerata Bach, Otto de la Rocha, Los de Palacagüina, Luis ;
Enrique, Norma Helena, el Coro Vernáculo, la Rondalla de Marimbas, el conjunto Folclórico de Irene López, Juan Solórzano, Luis Pastor y el público, que premió con prolongados aplausos a los herederos del son de ese seńor que ha hecho y ya es parte de la historia de este bendito país llamado Nicaragua. ;


ĄGracias don Camilo, porque sus canciones nos reavivan el orgullo de ser nicaragüenses! ;


Managua, 26 de Febrero 2003. ;