Opinión

Derroche está en Gobierno, no en universidades


— Dr. Joaquín Solís Piura* —

Una vez más la educación superior de nuestro país ha estado en franca y ;
desigual lucha por reivindicar sus derechos. El presupuesto universitario ha costado desde hace 50 ańos sangre, sudor y lágrimas.;


No entiendo, no cabe en mi capacidad de comprensión porqué los diferentes tecnócratas de casi todos los gobiernos ven con menosprecio el desarrollo de la ciencia, la técnica y la cultura, banderas siempre enarboladas vigorosamente por nuestras universidades.;


Al contrario me parecería razonable que los representantes del estado atendieran con carińo las necesidades ingentes de estas universidades que están al servicio de toda la nación.;


Me es difícil concebir que altos funcionarios del estado de muy diversos regímenes políticos que supuestamente ostentan altos cargos públicos por ser graduados de universidades extranjeras no sepan de una vez por todas que la educación superior es extremadamente cara sobre todo en estos tiempos en que está ocurriendo una verdadera y acelerada revolución científico técnica.;


Hasta la gente poco letrada habla en estos días acerca de la importancia de la educación en todos sus niveles. Sólo nuestros políticos parecen no darse cuenta de esta gran verdad.;


Para defender su rechazo a nuestro sistema educativo acuden a diversos mecanismos desde el enfrentamiento de unos niveles con otros hasta la calumnia en cuanto al uso de los recursos que la sociedad pone a nuestra disponibilidad. ;


El último invento de los políticos ha sido el de suministrar cifras totalmente falseadas al Seńor Presidente de la República.;


Es sin embargo en el sector estatal y no en la educación superior donde han ocurrido y siguen ocurriendo las peores muestras de corrupción y de derroche.;


Nuestras universidades no tienen mega salarios, no tienen fantasmas, no pagan prebendas. Están abiertas permanentemente a la Contraloría General de la República sin que jamás se halla descubierto un caso de desvío de fondos.;


Las controversias artificiales entre unos niveles educativos y otros no tienen razón de ser por cuanto el sistema educativo debe funcionar como un conjunto armónico para todos si queremos contribuir al bienestar y al desarrollo de nuestra sociedad.;


Las universidades públicas producen la inmensa mayoría de la investigación científica que se produce en Nicaragua, realizan trabajos comunitarios en prácticamente todo nuestro país, además de producir los profesionales que el país necesita. De esta forma cumplimos a cabalidad con la misión universitaria plena consistente en la investigación, la enseńanza y la extensión y no como meras fábricas de profesionales.;


Reconocemos que existen errores en el seno de nuestro sistema educativo universitario pero estamos conscientes de los mismos y procuramos continuamente corregirlos.;


Sería recomendable realizar algún mecanismo de consenso para que toda la sociedad nicaragüense se ponga de acuerdo sobre la educación superior que necesita y cuáles son sus costos para evitar estas confrontaciones que ańo con ańo nos desgastan a todos.;


Con la misma honestidad, firmeza y convicción con que he expresado lo anterior debo también manifestar mi recomendación a la comunidad universitaria a la moderación en sus manifestaciones públicas para no enajenar el apoyo popular.;


* Ex Rector;