Opinión

Sabe usted por quién votó para diputado


— Karlos Navarro —

Cuando realizaba el estudio ¿a quiénes representan y para quiénes legislan los diputados?, uno de los hechos que más me llamó la atención fue el bajo nivel académico que presentaban por lo menos un cuarenta por ciento de los diputados. ;


Algunos de ellos apenas habían aprobado el bachillerato (por ejemplo, Lilliam Antonia Morales Tábora, Angela Castellón Casco), otros se inventaban profesiones y en el extremo de los casos, cuando a algunos diputados se le preguntó sobre su profesión u ocupación muy seriamente se declararon escritores, doctores en derecho (léase licenciados) o revolucionarios.;


Empero, más de veinte diputados, no se tomaron la molestia de contestar en donde habían realizado sus estudios. Cuando a algunos de ellos los llamé o en todo caso los encontré de manera fortuita, siempre me evadían la pregunta y me expresaban que eso no era importante para el ejercicio de la acción legislativa.;


¿Cuánto ha cambiado en esta nueva Asamblea Nacional con respecto a la precedente? Creo que muy poco. En la anterior Asamblea el PLC, tenía 10 diputados sin estudios universitarios y el FSLN 14. En la actualidad 9 del PCL y 12 el FSLN.;


Sin referencia (aquellos que dicen que se graduaron de alguna profesión pero no refieren la universidad ni los ańos en que estudiaron) en la Asamblea pasada el PLC tenía a 15 y el FSLN a 5, en la actualidad 10 el primer partido y los mismos 5 el Frente Sandinista.;


Algunas diputadas como María Haydée Osuna, ni siquiera se dignaron a contestar cual era su profesión u ocupación. En el libro ¿quién es quién en la Asamblea Nacional? esta pregunta aparece sin respuesta.;


Si analizamos cuantos diputados estudiaron en el exterior, nos damos cuenta que apenas han sido unos pocos: 2 en los Estados Unidos, 7 en universidades latinoamericanas y ninguno en Europa.;


Tal vez la falta de educación superior de una gran mayoría de los diputados, sea una de las razones fundamentales del porqué la Asamblea Nacional gasta más de un millón de córdobas anuales en consultarías, y más del 36% del presupuesto designado en servicios personales.;


Al parecer, algo similar ocurre en el Poder Ejecutivo. Se inventan cargos se contrata a Ťconsultoresť, solamente por clientelismo político, y no por capacidad académica. Sin embargo, este tema merece una investigación aparte.;


Estos datos demuestran que la relación entre educación y actividad política en Nicaragua, no es la más óptima y prueba que para tener éxito en una carrera política, y sus consecuentes beneficios que produce: ascender de posiciones sociales bajas a posiciones sociales altas, relaciones sociales y tener mayores ingresos económicos: 52 mil córdobas mensuales (sin pagar IR), 200 galones de combustible, derecho a dos libres durante su período de diputados, seguro médico, etc., no requiere de un gran esfuerzo intelectual o académico, sino simplemente ser fiel y complaciente a la cúpula del partido, pero principalmente a los caudillos.;


Desde luego que este hecho repercute de manera directa con la calidad y los intereses de las iniciativas de ley presentadas por los diputados, pero fundamentalmente configura instituciones legislativas no democráticas, y poco o nada representativa de los intereses de los sectores sociales.;


Cuando se habla de crisis de representación, se alude a esta última función. En nuestro país, los partidos políticos han dejado de interpretar adecuadamente las demandas sociales y no constituyen un nexo de comunicación adecuada entre el subsistema social y la sociedad política.;


De ahí que se hace imperativo, propugnar por un sistema parlamentario de carácter democrático, lo que implica necesariamente reformar la ley electoral, con el objetivo de acercar a los representantes con los anhelos e intereses del electorado y reducir el número de diputados, para hacer a esta institución más eficiente.;


Desde luego que existen diferentes variables para lograr estos objetivos. Desde mi punto de vista, una reforma electoral debe dar cabida a la elección unipersonal para que los ciudadanos puedan votar por personas y no por listas cerradas y bloqueadas como hasta el día de hoy hemos elegido a nuestros diputados.;


Pero también se hace necesario que los partidos políticos abran sus listas y le den al electorado la preferencia de escoger a los diputados por sus cualidades personales, académicas y políticas.;


Si no se realizan estas reformas seguiremos votando por diputados que no conocemos, con poca preparación académica, leales a sus caudillos, escudándose en la ley de inmunidad para no comparecer ante la justicia por sus fechorías y por si esto fuera poco solamente buscando su beneficio personal.;