Opinión

La parábola de los vińadores es contra los obispos


— Ernesto Cardenal —

Durante la ceremonia en la que el presidente Bolańos condecoró en Granada al padre León Pallais con la Orden Rubén Darío se celebró una misa en la que fue leída la parábola de los vińadores malvados. Ésta es la parábola de unos vińadores que golpearon y mataron a los hombres que el dueńo de la vińa había enviado para que rindieran cuentas, y después mataron al hijo del dueńo de la vińa.;


Esta parábola la comentó en su homilía el celebrante, el padre Carlos Caballero, y el corresponsal de El Nuevo Diario que cubrió la noticia dice que el sacerdote en su homilía pudo estar aludiendo a los gobernantes corruptos de este país. Pero agrega: ŤNadie supo para quien eran las indirectasť.;


Me extrańaría mucho que el padre Caballero, que es un orador muy elocuente, no lo hubiera dicho con claridad. De todos modos, a quiénes Jesús dirigió esta parábola está muy claro en el Evangelio. Fue a los dirigente religiosos de Israel (el Sanedrín y los fariseos). Jesús acababa de expulsar a los mercaderes del templo, lo cual era un negocio que mantenían estos altos dirigentes; y ellos increparon a Jesús diciéndole que con qué autoridad había hecho eso. ;


Jesús le respondió con la parábola de los dos hijos (el que finge obedecer pero no lo hace, y el que se rebela pero después obedece) que es contra los falsos religiosos, y les dice que las prostitutas y los publicanos los precederían en el reino de los Cielos.;


A continuación les dice: ŤEscuchen esta otra parábolať. (Por lo que se ve que se está dirigiendo a los mismos). Y es entonces que les relata la parábola de los vińadores malvados; y al final les dice que por eso se les va a quitar el reino de Dios.;


Leemos a continuación en el Evangelio: ŤCuando los jefes de los sacerdotes y los fariseos oyeron las parábolas que Jesús ponía, se dieron cuenta de que eran contra ellos. Quisieron entonces apresarlo, pero le tenían miedo al pueblo, porque la gente consideraba que Jesús hablaba de parte de Diosť.;


Esta fue la lectura del Evangelio que hubo el domingo pasado en todas las misas, y me gustaría saber cómo la habrían comentado en la catedral de Managua y en otras catedrales de Nicaragua.;


Lo que Jesús dijo a los dirigentes religiosos corruptos de su tiempo (que eran los de su misma Iglesia) debemos aplicarlo nosotros a los dirigentes religiosos corruptos de ahora, donde quiera que los haya.;


Para esto es que la Iglesia, que también es santa al mismo tiempo, nos pone esta lectura en la liturgia. No es para que denunciemos al Sanedrín y los fariseos de hace 2,200 ańos (eso ya lo hizo Jesús en su tiempo, y no lo hizo con indirectas que nadie entendiera, y por eso es que lo mataron) sino para que denunciemos a las jerarquías corruptas de ahora.;


Si estuviéramos en Honduras no aplicaríamos la parábola al cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Pero en Nicaragua no podemos dejar de aplicarlo al Cardenal Miguel Obando y a los otros obispos corruptos como él: a nuestro Sanedrín de Nicaragua. ;