Opinión

Párrafos...


— Ricardo Trejos Maldonado —

ARQUITECTO MARIO FLORES FONSECA;


Toda muerte nos disminuye, recordaba a la humanidad el poeta holandés, y se preguntaba a la vez: ¿ por quién doblan las campanas?. Cuando la pérdida invade de dolor a los más cercanos ya el deudo no está en este mundo de lágrimas. La tristeza sí, anida en el alma viva de los suyos.;


Como la muerte es inevitable, y el mundo debe seguir andando hay que aparentar la resignación, más ahora con la febrilidad conque viven los pueblos, dentro de una lucha implacable por la sobrevivencia física, espiritual y digna, todo para llegar después a la inexorable tumba fría.;


Es más impactante la muerte cuando deriba de improntu, y aún faltan ańos por vivir, y que dar mucho todavía a la sociedad, como sucedió con el arquitecto Mario Flores Fonseca quien falleció a los 52 ańos de edad de un fulminante paro cardíaco. Al recordarlo en estas líneas me recuerdo a mi mismo y a centenares de jóvenes que nos conocimos en aquellas luchas universitarias sin tregua contra las botas opresoras del somocismo.;


Pese su entrega, Mario no descuidó sus estudios de arquitectura que los registró siempre con altas calificaciones. Como lo dije en nota anterior, para los profesionales de su generación Mario Flores era uno de los mejores arquitectos de Nicaragua. Fue Viceministro de la Construcción en los tiempos duros y concejal de la Comuna de Managua, varias obras en Nicaragua hablarán siempre por él, fue un obseso por la perspectiva imponente pero sobria, y un constante buscador de una trascendente armonía de la luz y el espacio.;


Viajó por muchos países observando las diferentes escuelas arquitectónicas. Muy crítico, no se apegaba a la impresión que causan ciertas obras de arte arquitectónico, él tomaba las líneas que le interesaban para unirlas con su propia creación. Al morir dejó pendiente trabajos que hacía por encargos nacionales y extranjeros.;


Hace uno dos meses estuve conversando con él y me dijo que iba a preparar conferencias didácticas sobre sus conocimientos y experiencias para dictarlas gratuitamente en universidades de Nicaragua. La vela de sus restos mortales y su funeral demostró y confirmó el aprecio que la sociedad nicaragüense le tenía, y por supuesto el respaldo a su familia doliente. Asistieron personas de todas las tendencias políticas, gente de empresa, productores, escritores, poetas, pintores, escultores, arquitectos, profesionales en general, y personas conocidas por su civismo.;


Ese respaldo en la exequias a su familiares palió el dolor, pero cuando los muertos se van quedando solos el vacío se agranda y la angustia también, sin embargo es la realidad de la vida, por eso se agradece por la asistencia, la compańía y las oraciones ofrecidas en su memoria, dice Dońa Licha Fonseca de Flores Ortiz, progenitora de Mario, palabras que respalda hoy su viuda María Isabel y todos sus hijos, hermanas, hermanos y resto de familiares.;


PARRAFO UNIVERSITARIO;


Hasta el más sencillo dicho popular está repleto de sabiduría alimentada, sostenida y consolidada por una experiencia vivida a lo largo de la historia de la humanidad. Para confirmar que las cosas se aprenden haciéndolas, la filosofía popular la sintetiza en el dicho: Ťcosturera que no echa a perder un corte, nunca llegará a ser modistať. Ť¿Pero a qué viene esta introducción?ť ;


Viene para decir que en el ambiente de las universidades nicaragüense que conforman el Consejo Universitario se palpa la inquietud de esperar de que las empresas comerciales, industriales, instituciones, organizaciones, etc., que funcionan en el país tengan más apertura con los estudiantes que cursan diversas carreras, visiten las instalaciones correspondientes para que los alumnos estudien en el terreno de lo que se está hablando. Se supone que la mayoría de los estudiantes cuando se gradúen van a trabajar o a buscarlo aquí en Nicaragua. Se requiere que el universitario no sólo refuerce sus conocimientos prácticos en beneficio de un sector económico y de él y su familia que llegue al final con un sentimiento de patria, y eso se logra también conociendo, reconociendo cómo funciona el desarrollo de su país, y sólo lo que se conoce se quiere.;


Un estudiante de medicina no le basta tener su laboratorio en su centro de estudios, sino que su vocación palpitará más cuando pasa interno en un hospital viviendo el trajín intenso.;


Lo mismo podríamos decir de los estudiantes de periodismo, de arquitectura, de ingeniería agrícola, de leyes. Hasta donde yo se, los hoteles de Nicaragua han ofrecido mucho apoyo a los estudiantes de turismo de las distintas universidades.;