Nuevo Amanecer

Resemantización de los arabismos en el español de Nicaragua


El español de Nicaragua es una variante muy rica y dinámica. Estudios lingüísticos como el Atlas Lingüísticos del español de Nicaragua, de la Dra. María Auxilidora Rosales, el Diccionario del Español de Nicaragua de Francisco Arellano Oviedo y otros estudios han demostrado la riqueza de nuestra lengua.
Lo que resulta sorprendente en el proceso de enriquecimiento lingüístico del español de Nicaragua es la rapidez con que se difunden las palabras, no sólo en la creación de neologismos, sino también en la resemantización; los hablantes nicaragüenses tienen la facilidad de recrear, de un término ya existente, un significado nuevo, tal es el caso de algunas palabras de origen árabe que tienen un significado general, pero en nuestro español se han dotado de nuevos significados.
El español de Nicaragua no ha estado excepto de la influencia de las palabras árabes. Los casi cuatro mil arabismos existentes con sus respectivas variantes se han implantado a través del español peninsular desde el inicio de la colonia; esto lo demostraré con las dos fuentes utilizadas para este breve análisis.
La primera es el diccionario conocido por todos los hablantes del español: El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) y la segunda fuente es el Diccionario del Español de Nicaragua (DEN). En esta última obra veremos como muchos de los arabismos presentes en nuestro español se han dotado de nuevos significados, así encontramos palabras como: alacrán. Esta palabra, según la definición del DRAE, remite en la primera acepción al escorpión; la segunda acepción está relacionada a una persona malintencionada, especialmente al hablar de los demás. En cambio, en el español de Nicaragua según el DEN esta palabra está referida a la hebilla corrediza en forma de escalera.
Otro ejemplo es albur. En el español general esta palabra refiere a un tipo de pez (mújol), en cambio en el español de Nicaragua se refiere a Amorío pasajero; una segunda acepción se refiere a la apuesta en el juego de dados. Con estos ejemplos se demuestra que a pesar que la palabra es usada en el español general con un significado conocido por los hablantes de habla hispana, en el español de Nicaragua se ha resemantizado.

Veamos otros ejemplos:
Alforja según el DRAE es una especie de talega abierta por el centro y cerrada por sus extremos, los cuales forman dos bolsas grandes y ordinariamente cuadradas, donde, repartiendo el peso para mayor comodidad, se guardan algunas cosas que han de llevarse de una parte a otra; en cambio en el DEN hace referencia al sentido metafórico para referirse a los testículos del hombre por su forma con el sentido general.
Asimismo, encontramos adjetivos que califican al género masculino y femenino. Por ejemplo: la palabra alcahuete significa según el DRAE: Persona que concierta, encubre o facilita una relación amorosa, generalmente ilícita. En cambio en el español de Nicaragua significa: persona que mima a alguien. De igual manera la palabra alférez. Según el DRAE es un oficial de menor graduación, inmediatamente inferior al teniente. La segunda acepción es: Oficial que llevaba la bandera en la infantería, y el estandarte en la caballería. En cambio, en el español de Nicaragua se refiere a persona que preside fiestas patronales y paga los gastos; otra acepción refiere al responsable de organización de algunas festividades religiosas.
Muchos lexicógrafos han dicho que las palabras muestran la ideología del pueblo, eso lo podemos comprobar con el significado alférez se puede notar la religiosidad del pueblo nicaragüense en esta última palabra y se aprecia un sentido más pacífico que el significado que adquiere esta en el español general; mientras en el español general se refiere a organizaciones militares, para los nicaragüenses esta palabra está referida a organizaciones religiosas. Como puede notarse en los ejemplos anteriores, estas palabras adquieren un significado particular en el español de Nicaragua, es decir se han resemantizado.
Por otro lado se puede notar como los nicaragüenses tiene la facilidad de crear nuevos significados y derivar de las palabras árabes de uso general otra palabra con significado particular. Es el ejemplo del sustantivo femenino alharaca, que deriva el verbo intransitivo alharaquear, y según el DEN significa: protestar con vehemencia.
Asimismo, se presenta la derivación de familias de palabras. Por ejemplo de la palabra de origen árabe aceite se derivan en nuestro español, aceitar y aceitada. Estas palabras cambian su significado del conocido en el español general. La primera significa: líquido graso de color verde amarillento, que se obtiene prensando las aceitunas (DRAE). En cambio en Nicaragua significan:

aceite. adj. colq. [Dicho de alguien] que procura estar arriba, es decir, en ventaja sobre los demás.
aceitar. tr. Lubricar una máquina. 2. Sobornar a un funcionario o a un policía. 3. mals. Poseer sexualmente el hombre a la mujer.
aceitada. (de aceite) f. colq. Lubricación de una máquina o pieza de esta. 2. Adj. Mals. [Dicho de una mujer] que ha tenido experiencias sexuales. 3. Soborno dado a un funcionario o a un policía.
En esta familia de palabras se da una trasmutación de propiedades gramaticales: del adjetivo aceite, se deriva el verbo transitivo aceitar, para luego derivar en el sustantivo aceitada. En la palabra aceite se da una especie de metáfora: [dicho de alguien] que procura estar arriba, es decir, en ventaja sobre los demás. Por conocimiento compartido, sabemos que cuando el aceite se mezcla con el agua, este no se diluye, sino que sobresale en la superficie. Por tanto, esto es una metaforización de las personas que se creen superior a las demás, por tanto no es raro escuchar en nuestra habla popular enunciados como: La secretaria es aceite, para referirse que esta persona ejerce cierto abuso de poder.
En el caso del sustantivo aceitada, en la segunda acepción: [Dicho de una mujer] que ha tenido experiencias sexuales, se utiliza un eufemismo para referirse a una mujer que ya ha tenido relaciones sexuales. Pero también esta misma acepción lleva la marca de adjetivo malsonante, lo que quiere decir que este significado sólo se utiliza en una conversación espontánea y de uso coloquial, es decir en una conversación informal.
En definitiva, con esta pequeña muestra recopilada del Diccionario del Español de Nicaragua (DEN), podemos observar cómo el nicaragüense tiene la facilidad de crear no sólo nuevos términos, sino nuevos significados para los ya existentes. El hablante del español de Nicaragua es capaz de producir nuevas connotaciones para el mismo significante; así lo demuestra el DEN, obra lexicográfica considerada por muchos especialistas la más moderna de Centroamérica y la que refleja la idiosincrasia, la cultura y la creatividad del nicaragüense. Porque el DEN no solo es una recolección de léxico, sino también la ventana del quehacer de nuestro pueblo.

* Docente del Departamento de Español, UNAN – Managua.
zoyzau@gmail.com