Nuevo Amanecer

Luis Morales Alonso

El artista visual y director del Instituto Nicaragüense de Cultura celebró sus cincuenta años de vida con una exposición de sus obras recientes en Galería Codice

Algunos años han pasado desde que la Escuela de Bellas Artes recibió a un inquieto niño de diez años, cuyos padres, al ver que no se cansaba de dibujar, decidieron inscribirlo en ese recinto del arte.
Su iniciación como alumno no pudo estar en mejores manos, pues el maestro Rodrigo Peñalba estaba ahí impartiendo unos talleres, cuyos costos eran de diez córdobas, los que su familia no escatimó en pagar. Daniel Montenegro también contribuyó a moldearlo bajo la supervisión de Peñalba.
Quizás estos maestros nunca imaginaron que estaban formando a uno de los más importantes artistas plásticos y visuales de Nicaragua, y uno de los más comprometidos con la promoción cultural.
Aunque el terremoto de Managua, en 1972, puso fin a sus estudios artísticos porque la escuela se desintegró, luego se reintegró cuando ésta funcionaba en el Reparto Colombia, pero “sentía que ya no era igual” y desistió, para luego retomar el sendero del arte y desarrollarse plenamente.
Miércoles, primero de septiembre de 2010:
A pesar de que era mediados de semana, la Galería Códice estaba a reventar. Amigos, diplomáticos y amantes del arte se dieron cita para ser testigos de la nueva exposición del arquitecto Luis Morales, un hombre que se auto-reconoce como revolucionario y que actualmente lleva sobre sus hombros el cargo de director del Instituto Nicaragüense de Cultura.
El espacio resultaba insuficiente para tanta gente, y entre la aglomeración nos fuimos abriendo paso para ubicarlo.
Finalmente lo encontramos departiendo con algunos amigos pero amablemente aceptó conversar acerca de su vida artística.
Este hombre que para muchos es sólo el actual director de Cultura, tiene una larga historia ligada al mundo de las artes plásticas.
Siendo muy joven, gracias a que trabajó en el museo nacional como dibujante, recibió una beca para ir a México a estudiar museografía. Fue en ese país donde se vinculó con el FSLN a través de los Comité de Solidaridad, y al volver a Nicaragua, con sólo 19 años, se sumó a la lucha revolucionaria.
Tras el derrocamiento de Somoza, se integró al Ministerio de Cultura y por sus méritos como dibujante fue acogido en esa institución. Como reconocimiento a su excelente trabajo recibió una beca para estudiar en Cuba, donde se especializó en museología.
“Esa beca fue importantísima porque me ayudó mucho, es más, creo que es la educación más sólida que recibí en mi formación artística, histórica y teórica”, acotó.
Cuando le pregunté en qué momento siente que despegó su vuelo artístico, Morales respondió que lo sitúa en 1980. “Ese año, en La Habana, Cuba, en la casa de cultura del municipio 10 de Octubre, tuve mi primera exposición. Fue algo muy importante y lo que puedo llamar mi iniciación en el mundo artístico”.
Asumiendo una postura sencilla, manifestó que miraba como estrellas inalcanzables y hasta recortaba las portadas de suplementos literarios de la época, donde aparecían los trabajos de Orlando Sobalvarro, Alfonso Jiménez, Leonel Vanegas, Róger Pérez, entre otros.
“Ellos eran mis ídolos y llegar a trabajar a su lado fue magnífico, y fue posible gracias a ese acercamiento que a muchos nos permitió la revolución. Para mí fue un sueño hecho realidad y siento que viví una plenitud artística al lado de estos maestros. Además, trabajar en ese tiempo con Rosario Murillo también fue un episodio muy importante en mi vida”.
Artista libre y embajador de la cultura
De semblante apacible y sereno, Morales se confiesa discípulo de la libertad creadora, un hombre sin ataduras a cánones y escuelas que lo puedan limitar como artista y como ser humano. “La mayor satisfacción es la libertad que tengo para trabajar mi arte. Siempre he hecho lo que yo he querido sin sujeción a nada. La libertad es lo más sagrado de un artista”, expresó.
Y es ese mismo afán de libertad, sumado a su talento, le permite con éxito nadar en las aguas de lo multifacético, pues se expresa a través pinturas, dibujos, esculturas e instalaciones. Según Morales, pese a que su carrera ha sido exitosa, “como artista y como revolucionario no han sido mis obras plásticas las que han llenado mis expectativas”.
“Me he sentido pleno porque desde el cargo que me ha confiado el presidente Ortega, he podido llevar el arte a muchas personas en comunidades alejadas, para que tengan facilidades y que tengan instrucción artísticas. Por ejemplo, ahorita andaba un grupo de muchachos muy talentosos en San Ramón, Matagalpa, donde han hecho cursos de artesanía y música en diferentes lugares”.
“Es importante saber que el trabajo de uno es reconocido, y no te niego que me ha encantado ganar premios y reconocimientos, ya no se diga representar al país en bienales internacionales, sin embargo, es más importante llevar a otras personas la posibilidad de desarrollar su talento”, ratificó.
“¿Además de revolucionario político, cree que es revolucionario en el arte?”, le pregunté.
“En realidad lo de revolucionario político es lo que mejor me va porque abracé esos ideales. Para mí es importante destacar que vengo de una familia de clase media pero nunca he estado ciego a las necesidades sociales y me inscribo en el grupo de quienes creen en la justicia social. En cuanto a mi arte te puedo decir que revolucioné al introducir el uso del aluminio como material. Ningún artista lo ha seguido y pues cada quien tiene su propia afinidad, pero el aluminio y el metal han sido una constante en mi trabajo, una marca personal”.
Rompe con exposiciones temáticas
El arquitecto Morales reconoció que se ha caracterizado por realizar exposiciones temáticas, por ejemplo “tuve una que se llamó Cuerpos y discos, que eran cosas circulares, después hice una obra que era Cajas y tesoros, producto de un estudio que hice sobre las culturas mesoamericanas, incluyendo a los indios navajos de Canadá. También hice una de juegos de azar y sobre el agua”.
No obstante, en esta ocasión rompió los esquemas y sorprendió con “Visiones y espacios múltiples”, una muestra amplia, abarcadora y politemática.
“Esta exposición es sin restricción de motivos porque tiene que ver con un montón de cosas que uno hace y piensa. Un artista no puede estar condicionado a un tema ni a un evento, mucho menos a un momento”, expresó Morales.
Entrando un poco en detalles manifestó que está mostrando objetos relacionados al arte precolombino, al arte objetual, así como obras vinculadas al tema orgánico y al familiar
“Visiones y espacios múltiples” está conformada por 44 piezas de forma y tamaño variado en las que el artista imprime sus más profundas inquietudes. Una obra que particularmente llama la atención es “Los amores”, inspirada en un poema de Carlos Martínez Rivas. Es un corazón rojo, símbolo de vida y amor, aprisionado en alambres de púas, como muestra del dolor que embarga a los seres humanos y que afecta directamente ese motor de vida que bombea sangre y sentimientos.
Por otro lado, imponente resultó “Mapa Genealógico”, compuesta por dieciséis piezas de aluminio en las que el arquitecto plasmó su visión del origen y desarrollo de la raza. Injusto sería dejar a un lado la, a simple vista, obra de mayor dimensión. Se trata de Bang!!!!, un collage de grafito y aluminio que hace al visitante perderse en el mundo de fragmentos simétricos que la componen.
Sin lugar a dudas, una exposición que llena las expectativas de los más selectos gustos y que vale la pena recorrer en estas dos semanas que durará la muestra.
Luis Morales Alonso
(Managua, Nicaragua, 1960) Realizó estudios en la Escuela de Bellas Artes de Managua. Estudios sobre Arte Colonial en Museo Colonial, La Antigua Guatemala. Museografia en el Instituto “Paul Coremans” OEA, México.  Museología en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, Cuba.  Arte Africano en la Universidad de La Habana.  Restauración de Metales Históricos, Castillo de la Real Fuerza Museo de Armas, La Habana, Cuba.  Arquitectura Universidad de Ingeniería UNI, Managua, Nicaragua.    Cerámica artística con la maestra Rossi López Huelva, en Managua.
Exposiciones  Individuales: 1980 “METALES” Casa de Cultura, Municipio 10 de octubre, La Habana, Cuba. 1987 “SIGNOS”, Galería El Molejón, Mercado Roberto. Huembes, Managua 1991 “MORALES Y AGUIRRE” Astro-Galería, Plaza Barcelona, Managua. 1993 “MÁSCARAS DE METAL” Galería Oyanka, Managua. 1993 “MÁSCARAS DE METAL” Galería El Attico, Guatemala. 1995 “CUENCOS Y DISCOS”, Galería El Águila, Managua. 1996 “UN ATAQUE DE LOCURA” Teatro Experimental, Teatro Ruben Darío Managua. 1996 “CAJAS Y TESOROS” EpiKentro Gallery, Managua.1996 “CAJAS Y TESOROS” Casa Popular de Cultura “Antenor Sandino Hernández”, León, Nicaragua. 1997 “CAJAS Y TESOROS” Fundación Casa de Los Tres Mundos, Granada, Nicaragua. 1997 “JUEGOS DE AZAR”, Galería Códice, Managua. 1998 “PEQUENOS FORMATOS” Museo-Galería Génesis. 1998 “OBRA REUNIDA” University of Mobile, Latin American Campus, San Marcos, Carazo. 1999 “ESPIRALES” Galería El Puente, Lima, Perú. 2002 “CAPRICHOS GADITANOS y más… a RAFAEL ALBERTI en su centenario”, Galería Códice, Managua. 2003 “PAISAJES Y VOLCANES” Galería Códice, Managua. 2005 “METAGLIFOS”, Galería Códice, Managua. 2005 “METAGLIFOS”, Galería Nacional, Museo de Los Niños, San José. Costa Rica. 2007 “METALES CHONTALES”, Art Weil Gallery, Panamá. 2007 “MEMORIAS DELAGUA”, Añil: Galería de Artes Visuales, Managua. 2009- MEMORIAS DELAGUA, Galería Añil, Managua, Nicaragua. 2010- ESPACIOS Y VISIONES MÚLTIPLES, Galería Códice, Managua, Nicaragua.