Nuevo Amanecer

El Diccionario de americanismos: espejo de la identidad de nuestros pueblos


Para los estudiosos de la lengua española, siempre fue una ilusión contar con una obra como el Diccionario de americanismos que ahora presentamos. Esta tarea que fue muchas veces postergada ha sobrepasado la imaginación de cuantos alguna vez pensamos en su culminación.
Una realización temprana habría privado a esta obra del instrumental técnico y científico que ahora tiene la Lexicografía moderna, que es la ciencia que se ocupa de los diccionarios.
En la actualidad la Lexicografía es considerada como una disciplina o ciencia de la Lingüística, y no como un aspecto de la Morfología. En este nuevo contexto, la Lexicografía actual es una disciplina como la Fonética, la Fonología, la Gramática, la Semántica y la Sociolingüística, que juntas forman la Lingüística moderna.
El Diccionario de americanismo, DA, en su aspecto científico, mucho debe a la Lexicografía y la Sociolingüística sin omitir, por supuesto, los aspectos gramaticales presentes en el corpus: clasificación de género de los lemas, categoría gramatical de los mismos, clasificación de los verbos, determinación de locuciones, si éstas son sustantivas, adjetivas, verbales o adverbiales.
La Sociolingüística ha permitido codificar a través de las marcas elegidas en la microestructura, otro tipo de información que contiene la obra: niveles del lenguaje según tono e intención del usuario, calificación de las unidades del corpus, de conformidad con la norma y lugar de uso y frecuencia generacional, actividad principal del usuario… De manera que este diccionario es más que un simple listado de palabras ordenadas alfabéticamente.
La década que se cierra este año 2010, ha sido una Década de Oro en la historia de la Asociación de Academias de la Lengua Española que preside y coordina en el trabajo la institución fundadora, la Real Academia Española.
En materia lingüística se ha presentado el Diccionario de la Lengua Española, conocido como DRAE, edición XXII, 2001; Diccionario Panhispánico de Dudas, DPD, 2005; Diccionario del Estudiante, 2005; Diccionario Esencial, que contiene los avances de la última edición del DRAE, después de cinco años de avance, 2006; Nueva Gramática de la Lengua Española, dos volúmenes, 3,885 páginas, 2009; Manual de la Nueva Gramática de la Lengua Española, 993 páginas, 2010; Diccionario de Americanismos, DA, 2,333 páginas, 2010. Y en noviembre de este año quedará aprobada la Ortografía, que sustituirá a la que está vigente, que es de 1999.
Nos hemos referido a las obras lingüísticas de carácter panhispánico, sin tener en cuenta las literarias que también se han publicado como: “Don Quijote de la Mancha”, “IV Centenario”, “Cien Años de Soledad”, de Gabriel García Márquez, antologías poéticas de Pablo Neruda y de Gabriela Mistral…
Todas las obras lingüísticas mencionadas son panhispánicas, no sólo porque han sido realizadas con la colaboración de equipos de académicos de todos los países donde se habla el español, sino porque en todas ellas se ha considerado la lengua en su totalidad, en sus diferentes niveles diatópicos, diacrónicos, diastráticos, y porque la norma culta de cada país se ha tomado en cuenta para las obras esencialmente normativas: el diccionario, la gramática y la ortografía.
Se ha dicho que el DA es el diccionario más completo del léxico americano, y sus 2,333 páginas, más de 70,000 lemas y más 120,000 acepciones así lo prueban.
Se ha afirmado que es una obra actual y esto es así no sólo por su reciente publicación sino por la modernidad de su concepción, y, particularmente, por su valioso contenido que en su conjunto era totalmente desconocido.
Se ha manifestado que este diccionario es descriptivo y no normativo; la razón de estas características tiene que ver con el propósito de la obra, que es dar a conocer el léxico diferencial o propio de cada país.
Muchas de estas palabras descriptivas de una particularidad de la realidad se generalizarán y se impondrán en sectores más amplios de los hablantes, y entonces su escritura, fonética y semántica se convertirán en norma para el sector o región de uso.
De todas estas obras panhispánicas, el DA nos llena de alegría, satisfacción y acaso, también de orgullo, pues en su construcción hemos puesto algo de nuestro cariño, compromiso, conocimiento, compañerismo y corazón que unidos a los esfuerzos de los otros colaboradores suman un gran amor.
El DA es una obra que une y reúne aquello que auguraba Rubén Darío, y que es ahora divisa de nuestra Academia: En espíritu unido, en espíritu y ansias y lengua.
Recoge los sustratos de nuestras lenguas indígenas, las realizaciones antiguas de cara al futuro, la magia y los colores del trópico, en contrapunto con las alturas andinas y cumbres de Machu Picchu; el esplendor y resplandor de atahualpas y moctezumas, la sabiduría de los nicaragua y la fuerza de caupolicanes. El DA es una obra que viene de nuestras raíces e ilumina la identidad de nuestros pueblos.
Aun cuando el proyecto del DA es centenario, puedo contar a los presentes que he conocido y contribuido en lo posible con sus principales protagonistas; aquellos que no pusieron la primera piedra, pero sí las bases, la armazón y el techo, entre éstos: Víctor García de la Concha, Director de la Real Academia Española y presidente de la asociación; Humberto López Morales, Secretario General de la Asociación de Academias de la Lengua Española y director del proyecto; José Moreno de Alba, de México; Alfredo Matus Olivier, Chile; Pedro Luis Barcia, Argentina; José Manuel Blecua, de la Real Academia Española; Atanasio Erranz, español que pertenece a la Academia Hondureña de la Lengua. Participé por Nicaragua en los últimos congresos de la Asociación de Academias de la Lengua Española en los que se tomaron decisiones oportunas y decisivas para ejecutar este proyecto.
En 1998 mocioné en Puebla, México, en favor de una nueva gramática, y en 2002 lo hice en favor de los términos del béisbol. Traté de demostrar que la mayoría de éstos se pueden usar sin violar las normas de nuestra fonética y por tanto debían incluirse en el DRAE.
En 2002, representando a Nicaragua como miembro de la Comisión Permanente dediqué tres meses a tareas del DRAE en comisión ad hoc que dirigía D. Fernando Lázaro Carreter, a la revisión de un lexicón de chilenismos durante las sesiones de la comisión que dirigía D. Humberto López Morales, y en horas de trabajo individual revisé los lemas centroamericanos que aparecían en el DRAE, 2001. Al regresar a Nicaragua revisé y envié aportes para la planta del DA; todavía en esa fecha, la planta era un pequeño folleto.
Este era fruto de las concepciones que tenía D. Humberto López Morales, más los aportes de académicos que trabajaron algunos días con este propósito en Uruguay.
En 2007, nuevamente en la Comisión Permanente, en Madrid, me correspondió revisar la base de datos ARU que contenía los americanismos del DRAE, aproximadamente 28,000 vocablos. De éstos, pertenecían a Nicaragua 1,012.
En esa fecha ya había aparecido en Nicaragua la primera edición del DEN, y entonces pude aumentar, en la base de datos mencionada, los lemas de Nicaragua, de 1,012 a 5,400 palabras.
En los años siguientes, 2008 y 2009 se enviaron más palabras que las dos últimas ediciones del DEN había incorporado. La revisión del DA se hizo a través de comunicación electrónica entre 2008 y 2009.
Al frente de esta tarea estuvieron, por Nicaragua, las dos veces máster Hilda María Baltodano Reyes; ella empezó la tarea en lo referente a nuestro país en Madrid y la concluyó en Managua; quien les habla inició la tarea en 2000. El Diccionario del Español de Nicaragua, DEN, que está en la base de datos de la asociación fue el principal referente para Nicaragua. Para su elaboración, lo he dicho antes, partí de las experiencias que en la materia habían realizado en nuestro país Carl H. Berent, Alfonso Valle, Alejandro Dávila Bolaños, Ernesto Miranda Garay, Carlos Mántica Abaunza, Cristina María van der Gulden, Fernando Silva, Jorge Eduardo Arellano; y las palabras que encontré en las obras de mis colegas académicos, escritores, cantautores y la recogidas en mercados, caseríos, zonas rurales, grupos de jóvenes, clínicas, talleres y cantinas (este último término según la acepción nicaragüense).
Yo he citado para la compilación de mi trabajo a más de ochenta autores nacionales y más de 120 obras; téngase en cuenta la cantidad de veces que se ejemplifica con textos de Fernando Silva, Gloria Elena Espinoza de Tercero, Carlos Alemán Ocampo, Sergio Ramírez, Julio Valle Castillo y Carlos Mejía Godoy… y tantos otros que ahora por razones de espacio y tiempo no es posible mencionar, pero aparecen en el DEN.
De manera que el léxico de Nicaragua en el DA es significativo, particularmente si consideramos que somos un país de cinco millones y medio de habitantes y aunque geográficamente somos el país más extenso de Centroamérica, tenemos menos población que El Salvador y Guatemala.
Si tenemos en cuenta esos dos elementos población y territorio, somos un país cuya población es varias veces menor que la población de la ciudad de México o Buenos Aires; en territorio y población más pequeño que Venezuela, Colombia, Bolivia, Perú y en población menor que Cuba.
Señalamos estos elementos porque la creación de palabras guarda relación con la cantidad de población y con la diversidad del medio. Valorando esos elementos Nicaragua, seguramente, está por encima de la media aritmética en cuanto al número de palabras por país que contiene el DA.
No hemos podido determinar todavía cuántos lemas con la marca de Nicaragua tiene este diccionario, pero sí son abundantes. Es difícil encontrar páginas en que no aparezca la marca de nuestro país, sea lema compartido con un país vecino o con un país distante.
Encontramos lemas en uso exclusivo para Nicaragua, y otros los compartimos con regiones y múltiples países. Compartimos con un país vecino algunos como:
¡adentro! Interj. ES, Ni. Usado para dar ánimo: ¡adentro, Cojutepeque! —cantan en El Salvador. ¡Adentro mis muchachos! —dijo en Masaya el “Monseñor de los Pobres”.
babasal. m. Ni, CR. Gran cantidad de baba.
¡caballada! Interj. Ni, CR. Algo excelente.

Entre otros…
Verificamos lemas compartidos en el sector centroamericano, ejemplo:
afuerear. tr. Ho, ES, Ni. Salir alguien a defecar.
barajustada. f. Gu, Ho, ES, Ni. Huida impetuosa de la persona o del animal. Además de la región centroamericana, este vocablo tiene uso en Ve.
chabela. Adj.Ho, ES, Ni. Referido a cosa de mala calidad.
chachalaca. f. Mx, Gu, Ho, ES, Ni. Persona parlanchina.
Por supuesto que encontramos lemas de uso exclusivos de Nicaragua. Por ejemplo:
ababiecarse. prnl. Ni. Distraerse mirando a alguien o algo.
babazón. f. Ni. Salivación abundante.
bacán. m. Ni. Fiesta bulliciosa.

Entre otros…
También encontramos lemas plurimembres, ya sea derivados de verbos o de sustantivos, e aquí sólo algunos:
dejarse. prnl. Ni. Significa la finalización de una relación amorosa, pero de este verbo, en su forma transitiva y pronominal, tenemos locuciones o lemas plurimembres como los siguientes:
tr: ~ a medio palo. loc. v.: no concluir algo.
tr: ~ a pie. loc. v.: robarle todo a alguien.
tr: ~ como semáforo. loc. v.: dejar en espera a alguien.
tr: ~ con los colochos hechos. loc. v.: dejar listo a alguien.

Entre otros:
Como ejemplo de lemas plurimembres derivados de sustantivos, tenemos de Nicaragua:
gallo. m. En Mx., Ni., Py. Significa candidato de preferencia. ||2. En Gu., Ho., ES., Ni. Significa clítoris de la mujer. ||3. En Ni. Significa jefe de pandilla. Pero este sustantivo da origen a los lemas plurimembres siguientes: ||4. ~cumbo. loc. s.: gallo de pelea sin cola. ||5. ~fino. loc. s.: gallo de raza. ||6. ~gallina. loc. s.: persona miedosa. ||7. ~giro. loc. s.: tipo de color, plumas negras y doradas. ||8. ~pinto. loc. s.: comida típica de frijoles con arroz. ||9. ~tapado. loc. s.: candidato reservado para el último momento. ||10. sopa de ~. loc. s.: la que se hace con el gallo muerto en la pelea.
El término gallo ha dado origen a las frases proverbiales siguientes: Cada gallo en su patio. / El que es ~ donde quiera canta. / El ~ viejo con el ala mata. / Más claro no canta un ~.
Concluyo, pues, valorando el DA como una obra monumental, soñada, ansiada, realizada con entusiasmo y cooperación de especialistas de todas las latitudes americanas. Describe esta obra, con vocablos aparentemente inconexos, la historia, el paisaje, la flora y la fauna del continente; así como la anatomía y los sentimientos de sus habitantes.
En este diccionario los nicaragüenses nos vemos y nos reconocemos como creativos e ingeniosos, con gran sentido de la plasticidad, del humor y la picardía en la creación de las palabras.
Y como no hablamos de las comidas, les recuerdo que hace rato pasó la hora del indioviejo o del caballobayo; ya llegó la hora del gallopinto, pero la Embajada de España, en esta ocasión les ofrece con verso de Rubén Darío a Berceo: un vaso de bon vino. ¡Gracias!

Managua, 25 de agosto de 2010.
Salón “Papa Otto”. Edificio Invercasa