Nuevo Amanecer

Un fauno en una tienda de zapatos


Un fauno visita una tienda de zapatos en el Mercado Oriental, la mitología griega invade el inmenso monstruo comercial y así, el periodista, editor de EL NUEVO DIARIO y escritor Edwin Sánchez Delgado perpetúa los personajes de los musicales versos darianos en prosa amena, fina y elegante, merecedora de destacar en un certamen convocado por el Centro Nicaragüense de Escritores (CNE).
Sánchez es un hombre sencillo, cristiano hasta los tuétanos, admirador de Darío y comprometido con la pluma. Ha publicado varios libros y fue merecedor del Premio Nacional Rubén Darío, por su obra “La deuda pendiente con Rubén Darío”. En esta ocasión, Un fauno en el Oriental lo hace descollar nuevamente en la estratosfera literaria nacional. En total, el libro que publicará el CNE cuenta con 19 relatos salidos de esta pluma caraceña.
Don Edwin, como algunos lo llamamos, comentó que apenas el miércoles se enteró de la selección del CNE. “Me enteré por medio del director de EL NUEVO DIARIO y también por el poeta Francisco Ruiz Udiel, y en ese momento me sentí muy contento y en serio que lo recibí como una gran noticia”, compartió.
Un fauno en el Oriental lo presentó bajo el pseudónimo de Pablo, en honor al apóstol de Cristo, a quien dice profesar inmensa admiración. “Soy gran admirador del hombre que
le dio el cuerpo teórico, filosófico, doctrinal y teológico al cristianismo. Lo admiro porque fue capaz de dar la vida por sus ideales, también por la calidad de su escritura y su moral. Fue un testimonio inmolado de nuestro señor Jesucristo”

-¿Por qué un fauno en el Oriental?
“Este escrito es del 2000. Estaba interesado en los poemas de Rubén Darío y en esa etapa se me suscitaron las posibilidades de explorar algunos poemas en el terreno de la narrativa, de la prosa. Así salió éste y después vinieron otros relatos, que al final forman casi la mitad del cuerpo del libro. Me pareció interesante trabajar con personajes de la mitología retomada por Rubén, porque resultan fascinantes. En fin, mirar un fauno en el Oriental me parece que es algo que se puede dar, de hecho no sólo ahí, sino también en la vida política”.

-¿Cómo hacer congeniar la vida de un editor de periódico con la de un escritor que siempre está produciendo?
“Bueno, uno debe darse sus espacios, aunque entre el buen periodismo y la literatura no debería existir división. La prosa literaria y la periodística no tienen que estar divorciadas, aunque el periodismo está marcado por la inmediatez y desgraciadamente muchas veces el periodismo sucumbe ante la rapidez, mientras que lo literario es más permanente”.
-¿Cuál es la fórmula para que en la vida de un cristiano haya espacio para el paganismo de la mitología griega?
“No lo veo desde el punto de vista del paganismo sino de la cultura griega, que irradió hacia las demás culturas y quiérase o no invadió a los pueblos de medio oriente. Por ejemplo, el apóstol Pablo la conoció y por eso habla mucho del espíritu y la carne, él estuvo en Atenas. Darío no escapó a esa influencia y se embebió de la cultura griega. Tampoco podemos olvidar que procedemos de un tronco común, salvando las distancias, y tenemos algunas similitudes”.

-¿Hay una temática predominante en el libro?
“Bueno, creo que son como tres partes, y una es una especie de homenaje a Rubén Darío, con lo que reafirmo su permanencia y vigencia, dando pauta a que hay mucho que explorar sobre su obra. Por lo general se han hecho muchos ensayos y exégesis de Darío, pero en este caso no se trata ni de un estudio ni de un ensayo, sino de cuentos que pueden salir de los poemas. Como Dios de la costilla del hombre sacó una varona, yo de algunos versos saco algunos cuentos”.

-¿Quiso transmitir algún mensaje en especial?
“En el Aleph de Rubén Darío, que es un cuento, yo trato de significar que Darío es prisionero de una cofradía que se ha encargado de hacerlo ver como un escritor sólo para los elegidos, para los iluminados, por eso yo pongo a un hombre (no es que lo pongo porque yo lo he visto) que lee a Darío en el Oriental, cuando por lo general se lee en jornadas Darianas y cuando un profesor de literatura lo orienta. Se trata de romper con la cofradía que se apropia del Príncipe de las letras castellanas y lo quiere hacer ver como un santo para los literatos”.
Entre los proyectos inmediatos de Sánchez está publicar la novela “La ciudad efímera”, en contraposición con la ciudad eterna, porque considera que por más que queramos ser eternos, difícilmente lo conseguiremos, al menos en el plano del hombre.
El escritor cerró esta breve entrevista agradeciendo al jurado del certamen, integrado por Ulises Juárez Polanco, Vidaluz Meneses, Douglas Stuart Howay, por haber elegido su obra y dijo que este reconocimiento lo compromete a no renunciar a la literatura, aún cuando la labor periodística absorba gran parte de su vida.