Nuevo Amanecer

Una vida


Gerald Martin (Londres, 1944) ha escrito una espléndida biografía del escritor colombiano y premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez. El libro lleva por título el nombre del escritor más la frase “Una vida”, y en español lo ha publicado la editorial Debate. Hace pocos meses, en Nueva York las librerías tenían la versión original en inglés en todos sus escaparates, lo que ciertamente llama la atención, y nos da una idea de la importancia que se le concede a la literatura y la personalidad del colombiano en el mundo literario anglosajón.
Gerald Martin ha escrito una biografía integrable dentro de la gran tradición inglesa del género, la más importante del mundo, sin duda alguna, con sus virtudes (meticulosidad y buena técnica narrativa) y sus defectos (cierta tendencia chauvinista que no deja de molestar un poco). Martin no sólo repasa desde el comienzo y pormenorizadamente (más de setecientas páginas) la vida y obra del escritor colombiano, incluso ejerciendo en este último punto las funciones de un avezado crítico literario, sino que además contextualiza la vida y la obra de García Márquez en su entorno histórico, social y cultural, ofreciendo así un asequible y proteico fresco sobre la historia de una buena parte de Hispanoamérica, desde finales del XIX hasta los años 70 del pasado siglo.
El londinense Martin es catedrático Emérito Andrew W. Mellon de Lenguas Modernas en la Universidad de Pittsburgh, y fue profesor de Estudios Caribeños en la Universidad de Londres. Especialista en la narrativa hispanoamericana del siglo XX, desde 1990 se dedicó a investigar y escribir sobre García Márquez, para construir la que posiblemente haya sido la biografía de un escritor en lengua castellana más esperada de los últimos tiempos. Y hay que insistir en que el autor no defrauda en cuanto a los resultados generales de la obra, aunque tal vez sí algo en cuanto a ofrecer grandes revelaciones inéditas. En otras palabras, Martin no cuenta casi nada nuevo, limitándose, eso sí, con indudable inteligencia y habilidad, a construir todo un fresco en el que Márquez es la figura central de la escena, y el boom narrativo hispanoamericano de los 60 y 70, junto a las principales claves políticas y sociales de la América hispana, están muy presentes como protagonistas, no como mero telón de fondo.
El biógrafo desde luego nos cuenta casi con pelos y señales los principales hitos que configuran la vida de García Márquez, desde su llegada al mundo en Colombia en 1927, hasta su ya casi total ausencia del mundo, octogenario, en el México de comienzos del siglo XXI, pasando por los años de formación, sus estancias en París, Roma, Londres y Barcelona, sus viajes por la Europa del Este del Telón de Acero, y claro, su vida en Colombia, Venezuela, México y Cuba. Una vez clara la lógica secuencia cronológica que iba a seguir el biógrafo, lo que éste ha hecho ha sido escoger unos cuantos puntos de interés sobre los que hacer hincapié en el discurrir vital del biografiado.
Primero, la faceta política del escritor y su vinculación inquebrantable con el socialismo y el rechazo más o menos rotundo del capitalismo, destacando en este sentido su estrecha relación con la revolución cubana y con Fidel Castro. Segundo, la obra narrativa de García Márquez, repasando uno a uno todos sus libros (deteniéndose en especial en Cien años de soledad, novela de la que ofrece toda una lección), dejando además un comentario crítico medido y meditado, subrayando también el impacto de la recepción de cada libro y su influencia. Tercero, la estrechísima relación del autor de El amor en tiempos del cólera con el ejercicio del periodismo y el cine (impagables las páginas en las que se nos cuenta el impacto del neorrealismo italiano en el joven colombiano).
Cuarto, la compleja vida amorosa, familiar y como amigo del colombiano, todo un culebrón plagado de rupturas, acercamientos, alejamientos, idas y venidas... siempre marcadas por dos hitos ineludibles: el recuerdo de los abuelos maternos y la presencia prodigiosa de su mujer Mercedes. Quinto, el papel de García Márquez como cabeza visible del boom narrativo hispanoamericano, describiendo también los principales hilos que ponen en contacto a García Márquez con el argentino Cortázar, el peruano Vargas Llosa y el mexicano Carlos Fuentes, principalmente.
Y sexto, todos los esfuerzos y trabajos realizados por García Márquez para autoconstruirse la imagen internacional de escritor progresista y voz del Tercer Mundo, mientras a la vez se convierte en un novelista millonario, defensor incansable de sus derechos económicos y frecuentador de los poderosos; personaje en cuya construcción, desde luego, han tenido mucho que ver las habilidades y conocimientos de la agente literaria en lengua española por excelencia, Carmen Balcells.
Todo este entramado de asuntos varios, esenciales y definidores en el devenir vital de García Márquez, le son útiles a Gerald Martin para cumplir dos objetivos muy concretos. Por un lado, como ya se ha apuntado, narrar con intención y detalle la vida del biografiado, principal cometido de toda biografía que se precie. Y por otro, la clara intención de Gerald Martin, que es la de situar, o más bien encumbrar, a Gabriel García Márquez como el primer y principal apóstol de la literatura realizada en el Tercer Mundo. Para Gerald Martin Cien años de soledad es sin lugar a la dudas el equivalente al Quijote de la literatura del subdesarrollo, y García Márquez el Cervantes de la nueva literatura en español, surgida en Hispanoamérica.
García Márquez no ha autorizado directamente esta publicación. Por lo tanto no estamos ante una biografía avalada por su principal protagonista. Gerald Martin, sin embargo, ha mantenido numerosos encuentros con su biografiado, y ha conocido prácticamente a todo el entorno del colombiano, incluyendo a sus familiares más directos. Al parecer García Márquez no autoriza, pero sí acepta estas páginas como fuente principal para el conocimiento de su vida.
Soy de la opinión de que el papel de nuevo Cervantes con el que ha vestido Gerald Martin al colombiano, debe haberle encantado al propio Gabo, pero se rehúsa admitirlo quizá como último eslabón en la construcción final de su propio personaje. Insisto, es una espléndida biografía de un escritor genial, a quien nuestro idioma le debe el haberse ensanchado aún un poco más.