Nuevo Amanecer

El legado de Schopenhauer

Hoy sábado 18 de septiembre a las siete de la noche en el Café Literario Kolschitzky de Masaya, Juan Bosco Cuadra disertará sobre las ideas del filósofo alemán, en conmemoración del 140 aniversario de su muerte

El 21 de septiembre de 1860, Alemania fue testigo de la muerte Arthur Schopenhauer, ese filósofo introspectivo que no buscaba el conocimiento del yo en los otros sino en sí mismo. Su legado filosófico ha sido ampliamente estudiado, discutido, refutado y aceptado, tiene adeptos y detractores que lo siguen o lo rechazan en todos los rincones del mundo y nuestro país no es la excepción.
De ahí que el 140 aniversario de su muerte será conmemorado hoy sábado en el Cafetín Literario Kolschitzky, en Masaya, donde Juan Bosco Cuadra, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, disertará sobre el legado del llamado filósofo de las voluntades.
“Para conmemorar el aniversario de la muerte de Schopenhauer haré una ponencia sobre una obra que recomiendo que lean las personas de Secundaria. Para mí debería ser incluida como lectura obligatoria, a la par de clásicos como El Quijote y las obras de Rubén Darío, quien era su admirador”, compartió Cuadra.
“Aforismo sobre la sabiduría de la vida”, es la obra del alemán que, afirma Cuadra, es un verdadero legado, “porque trata sobre tres aspectos que el hombre tiene que enfrentar en la vida: el ser, el parecer y el tener”.
“En el aparentar está campeando la apariencia social, en el tener se resume el poder y el dinero, y el ser es lo que propone el proyecto para realizarse como persona humana auténtica. El ser implica la interioridad de la persona y la interrelación familiar y hacia la sociedad, porque vivimos en una sociedad donde hay mucha hipocresía y desorden social”, explicó.
Según Cuadra el legado de Schopenhauer es valedero para analizar nuestra sociedad, en la que advierte “desorden moral en lo que aparentemente prima más que lo real. El tener aquí es de gran importancia, las personas valoran y creen que valen por lo que uno tiene y en nuestra cultura no se puede valorar por el poder económico ni político. Shopenhauer nos enseña que hay que aprender a vivir con más identidad, con más integridad y con más autenticidad”.

-¿Acaso plantea que Schopenhauer es un moralista?
“En cierto sentido sí porque nos propone que el ser no sólo es el corporal sino el mental y espiritual, tu ser interior, que es lo que tenés que proyectar; y yo creo que podríamos agregarle otra dimensión que es algo como lo que decía Darío: “ser sincero es ser potente”, y lo dice en un sentido moralista porque la gente no es sincera hoy en día, la gente mucho miente. Yo recomiendo la lectura de Schopenhaur porque te enseña cómo vivir la vida de una forma más sabia. No podés vivir aparentando ni podés creer que sólo si tenés poder vas a ser feliz. El ser se basa en la dignidad y se tiene que enfrentar a una sociedad donde no se valora a quien no tiene los poderes terrenales. Si no das la apariencia sos un pesado. No digás mentiras, pero si las dices te vamos a lavar la boca. Hoy en día lo que prima es: “cuidado vas a decir la verdad”. La cuestión no es tanto que seas moralista, sino que lo moral va ligado a lo intelectual, a lo cultural, a lo religioso y a lo espiritual. No es cuestión de decir que se es moralista sin ser intelectual, porque la moral va ligada al bien”.

-Advierto en usted a un hombre religioso…
“Procuro ser un hombre integral y la religión es parte de mi vida. Espiritualmente es toda mi vida pero no soy un ser descarnado de la realidad, no soy asocial, soy un educador y transmito conocimientos, cuando educo lo hago integralmente. Tampoco soy un fanático religioso, pero a Dios hay que darle su lugar, el lugar más grande en la vida de cada persona. Dios no está desligado de la ciencia o de la filosofía, como quieren hacer creer hoy en día, que hasta lo quieren confrontar. Schopenhauer no fue un ateo dogmático ni amargado, fue un hombre que se quiso contactar con la vida, con lo más vital, por eso me hizo un verdadero filósofo cuando leí “El mundo como voluntad de representación”.

-Hablenos de la relación entre Nietzsche y Schopenhauer…
“Nietzche viene de Schopenhauer, lo copia literalmente. Schopenhauer es superior y es un filósofo que tiene que ser presentado a los jóvenes nicaragüenses porque sería la medicina cultural educativa de este país. Nietzsche es más schopenhauriano que nietzschiano. Por ejemplo: hasta le copió el título de esta obra para su libro llamado “Aforismo”, y te digo, hay aforismos que parecen copiados de Schopenhauer. Yo prefiero a Shopenhauer porque Nietzche es muy calumnioso y cuando escribía sus obras estaba atormentado por sus enfermedades”.

-Encuentro una filantropía un tanto utópica en su discurso…
“Mirá, los jóvenes tienen que aprender que las apariencias de nada sirven y que un muchachito descalzo vale tanto como un presidente de la república. Hay que pensar en que cuanto más tengo más debo dar. Yo siempre he pensado en eso y en una obra de José Ingenieros se habla de ser idealista. Como decía madre Teresa de Calcuta, somos una gota en el océano pero esa gota es indispensable. Hay que dar buenos ejemplos, trabajar por la educación y la cultura, hay que hacer todo lo posible porque es necesario. No es utopía sino que yo tengo una gran fe. En lo personal me encanta ir contra la corriente, nací para los tiempos malos, no para los buenos. Tenemos que recuperar el ser interior, eso te lo enseña Schopenhauer, no el cristianismo”.
Luego conversamos sobre algunas dicotomías de la obra de Schopenhauer, y no creo que pueda encasillársele como un moralista, no obstante, Cuadra manifestó que hay que analizarlo en los diferentes momentos de su obra y que sólo Schopenhauer podría dar una respuesta acertada sobre sus contradicciones.
Finalizó agregando que esta noche en el café Kolschitzky va a explicar “de dónde nace Schopenhauer, porqué continúa el idealismo trascendental de Kant y le da vuelta, y hace menos intelectual la filosofía y la hace más vital, pasa del intelecto a la voluntad”. “Hay que estudiar a Kant y disfrutar a Schopenhauer”, afirma.

Juan Bosco Cuadra es articulista de la página de Opinión de El Nuevo Diario y profesor de Filosofía en Ave Maria University