Nuevo Amanecer

“La única muerte es el olvido”


Poeta Erick Aguirre Aragón Enero 4 ,2010
Nuevo Amanecer Cultural
Managua Nicaragua

Estimado Poeta Aguirre:

Mi nombre es Velleda Tijerino y soy la menor de los seis hijos del poeta Flavio César Tijerino, condecorado en 1990 con la Medalla Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío. Aunque la vida me llevó a residir en tierras lejanas, tuve la suerte maravillosa de vivir con él por muchos años; sabiendo que era un hombre extraordinario. Mi padre tenía un compromiso sin reserva de promoción cultural de su pueblo. Por lo tanto el legado que mi padre deja no está solamente en su poesía y prosa inigualable e inimitable sino también en los científicos, médicos, abogados, intelectuales, poetas, promotores culturales y otros que él ayudo a forjar directamente.
Mi padre me decía: “la única muerte que existe es el olvido”. Ya que mi papá fue un permanente colaborador en las páginas de El Nuevo Diario, yo quisiera que en homenaje a mi padre tengan la bondad de publicar en el Nuevo Amanecer Cultural estos cinco escritos inéditos de mi padre que le estoy enviando en conmemoración al cuarto aniversario de su muerte –25 de enero de 2006.
El primero es fotocopia de un comentario inédito de pie de página escrito de puño y letra por mi padre, fechado en diciembre 26 de 1997, y en la misma página se encuentra una nota que escribió el 29 de Diciembre, dirigida al poeta Dr. Moisés Sotelo (q.e.p.d), autor de la “Biografía Insicuerbida: Flavio César Tigerino”, que fue publicada en el Nuevo Amanecer Cultural el 20 de Diciembre de 1997. En el comentario de pie de página mi padre escribió, entre otras cosas:
“…estos nuevos poetas, baronas y barones, todavía “persiguen la forma ke no encuentra su estilo”, pronto la hayarán, si es ke continúan eskribiendo kon el borrador y kon los kodos. Angel Martínez decìa ke el poeta no se ase pero se desase. Tal ves abrìa ke ajustar la frase asì: el poeta nase pero luego tiene ke akabarse de aser, y si puede desaserse”.
En septiembre 9 del 2003 El Nuevo Diario publicó una entrevista titulada “El poeta nace, se hace y también se deshace”. En esa frase tan singular e interesante hay dos poetas, que en paz descansan, Ángel Martínez Baigorri y Flavio César Tiberino, los cuales merecen todo el crédito y la autoría que hasta hoy ha permanecido largamente ignorada.
El segundo escrito es fotocopia de una declaración personal inédita y también escrita de puño y letra de mi padre el 16 de Mayo de 1990. Esas líneas expresan la solidaridad que sentía hacia “los empobrecidos, los obreros manuales e intelectuales”.
Y por último les envío tres poemas de mi padre, que yo pienso son inéditos, pertenecientes a una colección de poemas escritos en los ochenta que el llamaba “Memoria de la piel”.
Agradeciendo su fina atención a la presente.
Atentamente,
María Velleda Tiberino de Lacayo
Ph: 604-540-6662
Email: relac01gmail.com
British Colombia, Canada
Komentario de pie de página a Biografía Insikuérbida
La Biografía insikuerbida ke me dedikó la gentileza derrochadora del doktor Moisés Sotelo, no fue konsultada conmigo; tampoko lo fue su publikasión ke, de aberr estado en mi mano, yo abría estorrbado. No meresko más de tres o kuatro líneas en la parrba istoria de la probinciana literatura boakeña, i la mensión de mi nombre en eya se justifika sólo por mi parrticipasión en el Grupo U, signifikatibo, aunke aborrtado mobimiento artístiko-sosial ke inisiamos en la dékada de los sesenta Arrmando Inser, Roberto Giyén, Teodoro Lopes Arrdón, i otros amigos, jóvenes entonses, i un kontinjente de jobinísimas aktrises a grases, ke el tiempo i las deprimentes sirrkunstansiass del pueblito pasmarón, no dejaron madurarr ni más durarr.
El mejor poeta del Grupo U fue i –ya desaparecido éste- sige siendo Arrmando Inser; el más inspirado i oficioso, aunke asta aora an sido konfliktibas mis rrelasiones kon su musa doméstika, asombrada i dulsedunbrosa, intemporal, inespasial. Arrmando es el mejorr, en prosa i berrso, de los eskritores boaqueños nasidos asta 1960. De entonses a aora bienen kanturreando o entonándose nuebas boses boakeñas de asento i timbre atraktibos. No bayan a falseteárselas los ponsoñosos aplausos de parientes konsentidores i extraños dundos. Aunke estos nuevos poetas, baronas i barones, todabía “persigen la forrma ke no enkuentra su estilo”, pronto la ayarán, si es ke continúan eskribiendo kon el borrador i kon los kodos. Ánjel Martínez desìa ke el poeta no se ase pero se desase. Tal ves abría ke ajustar la frase así: el poeta nase pero luego tiene ke akabarse de aser, i sí puede desaserse.
Flabio Césarr Tigerino
Boaco 26-XII -07
Otra carta al Dr. Moisés Sotelo
Doktorr Sotelo:
Eskribí el komentario presedente kon el propósito de juntarlo kon el rrecorrte de la biografía insikuerbida, ke kon tanta generosidad eskribió usted al dorso de mis 71 años. Ese komentario, pues, karese de toda intención difusiba pero oi ke le sakaba fotocopia para komplaser a mi sobrina Yaoska, ke me solicitaba el cometario, pensé ke, de alguna manera, akeyas líneas pasaban del dominio pribado al público, de este adberrtimiento probino la resolución de enbiárselo o dárselo a usted. No sustituyen, pues, akellas líneas a éstas en ke sí le manifiesto mi gratitud a ke usted aya prestado tanta i tan benébola atención a kien no la merese. Salud, paz, alegría.
Flabio Césarr Tigerino

Boaco,29 –XII-97

Poemas de Flavio César Tijerino

Declaración personal

No puedo quejarme de la vida.
Al final de la mía veo que, desde mi adolescencia la vida me ha puesto muchas veces en el tresidós de escoger entre el honor i la ignominia; la libertad i el miedo, los oprimidos i los empobrecedores; la inteligencia imaginativa i cordial, la chambonada altanera, dilijente i depredadora.
¡Que viban los compañeros!
Estoi con los trabajadores manuales e intelectuales de la Nicaragua digna
Vivan Zeledón Sandino i Fonseca. Estoi con los obreros en huelga .Me solidarizo con su reclamo de un salario que no mate de hambre a sus hijos. Me solidarizo con los trabajadores enfrentados a la desfachatez i crueldad de funcionarios que se asignan sueldos cuantiosos, pero encajan sueldos inicuos a los subordinados.
La lei no es lo que manda al rei. Lei injusta no obliga. Lo saben los teólogos de Radio Católica. Lei injusta no es tal lei, ni obliga. Esto hai que decirlo aun con la boca llena de tierra i de gusanos.
Paz sin justicia es un sueño.

Boaco, 16 de mayo de 1990


I

No sé si eres melodía ke alumbran
claridades que pesan o fulgores ke cantan.
¿Presensia ke no está
o fantasma de mi delirio?
¿Ocupas los bolúmenes trémulos del aire
i de la luz
o sólo isistes en mí desear que seas?
¿Estás desnuda entre las casoarinas
i el piramidal ekilibrio de las seibas,
ke mis ojos no ben
mas reconstruyen
en la tiniebla?
¿Nombro tu realidad? ¿Te yamo?
¿Te fundo acaso cuando te nomino?
¿Inbento lo ke podrías ser,
lo ke me falta para siempre,
la ausencia ke eredé,
el patrimonio de sombras
ke pasará a mis hijos?
Te yamo.
Nombrarte es seudonominarte
Creo
La noche está akí puesto ke esistes
Cómo uele tu esencia a flor de mango
Abispas, trinitarias i rosales se an mobido
La ropa tendida al sereno se a mobido
en la sima estasiada del verdor
Oi le encuentro sus lumbres a tus aguas,
las letras a tu nombre,
tus niños le salbo aora a tu naufrajio.
Esistes
Creo
Dansas, desnuda yama,
en las arenas frígidas de luna.
En el vórtise de tu cayar nase la música
Esistes.
Tus luces-altaluz- bajaluz-dicen tu nombre
irrepetible
Rompes el ekilibrio del tiempo
i el espasio con tu dansa
Esistes.
Creo.
II

Mis ojos miopes ben sólo tinieblas.
-¿Será esta noche?-
Mis oídos registran la crepitasión
de las ojas
i el estruendo de los saltamontes
brincando en la yerba
-¿Será esta noche?-
Los guardafronteras calientan con sus
puños el fusil aterido.
Las mujeres de los guardafronteras
encienden el aire con sus vientres íngrimos.
¿Será esta noche?

III

Irrumpió en el destiempo de aquella ora,
cuando mi cuerpo serraba sus ventanas,
listo el bordón, calientes las tisanas
inoportuna i arrebatadora.

No sé si el alma se contenta o llora,
cuando recuerda del amor las banas
urgencias ke despiertan las mañanas
i a la noche no están. ¡O angustiadoras
aporias, amor, con ke me cercas:
el alma quiere entretener tu paso,
remachada a su cuerpo con las tercas
soldaduras sesuales: sinco tuercas
Pero el cuerpo me dice: no agas caso,
El amor otoñal es un fracaso.