Nuevo Amanecer

Yo Picasso


Del comentario de Georges Raillard, que se refiere a la monografía de Picasso, recientemente publicada por Phillipe Dagen -(..la Quinzaine Littéraire/ Mai, 2009)- con todo lo que ya antes se ha contado sobre Picasso, ahora de nuevo se ha emprendido un renovado interés sobre este hombre extraordinario que representa lo más brillante en el siglo XX y en el XXI, que ha quedado marcado, de lo que es la pintura de todos los tiempos dentro del mundo del arte.
Se ha tratado primero de agrupar por orden alfabético todo lo que nos permita el seguimiento de Picasso en el ambiente y entorno a la historia y la vida del Arte.
(Picasso e Ingres, P. y Velásquez, P. y Delacroix, P. y Matisse..  y Braque, Jacob, Apollinaire,etc); así como las obras ricas en referencias, con todo lo que además pueda haber sobre ese hombre, desde su nacimiento en Málaga hasta su muerte en Vauvenarge.    
El nombre de Ruiz Picasso -patronímico original que lo abandona  proclamándose entonces Picasso (1905), y dejando claro el sentido de que ese nombre ahora pertenece únicamente a él mismo, así en definitiva: -Mi Picaso = Yo Picasso-… y de allí vienen todas las formas nuevas: sujetos, pro-objetos y nuevos y nuevas maneras de ser suyas nada más.
Lo que pudiera rotularse en concreto como “la nueva pintura”, es a nuestra manera de ver como un gesto sin nombre dentro del fenómeno creativo, que saliendo de la misma pintura se alza viniendo de la misma raíz original con todos sus elementos, que sin desvirtuarlos los va dejando intactos reuniéndolos; reconociendo un ignoto objetivo que luego definitivamene lo sustituye dentro de lo que la naturaleza ha guardado con la presencia que todo aquello que está representado en el mundo, está también en la manera que la pintura lo enaltece.
Así  resulta que consciente Picasso de su propio asunto anímico, elabora su autorretrato que primero lo hace con crayón negro y crayón rojo y llama a su amigo Pier Daix y le dice algo que para mí es muy sugestivo en el nuevo mundo de Picasso… dice:
“J’ai fait un desin hier, je crois que j’ai touché lá á quelque-chose..Ca ne ressamble a rien de dejá fait.- y que después, dejando ver su pintura, reafirma que él se ha convencido de haber tocado el fondo de “cierta-cosa”… ?
Pareciera que al mismo Picasso le embarga la sorpresa; y todo eso se ve en seguida en su forma de participar en ese nuevo mundo, que anda entre sus manos…
Philoppe Dagen anota lo que sigue: “Picasso da la impresión de estar sorprendido, él mismo, de eso que aparece en sus manos bajo sus ojos y tan es así, que Picasso se precipita por llegar allí a ver el caso en el cual tendrá su quelque-chose. Es muy probable que ése sea su caso, puesto de esa manera”. 
Es por eso que Picasso, en 1901, en París, a sus veinte años de edad decide iniciarse dentro de todas las innovaciones del momento; sin embargo, quizás pueda extrañarnos la distancia a la que se mantiene de Manet, Monet, Cézanne.
Sucede que su paisaje interior está poblado de figuras, caras, rostros, perfiles del pueblo desamparado -desemparats- (Les Déhérités) con un sentido quizás negativo de la vida.
APOLLINAIRE dice (1905): “Ce Malaguégne nos muertrissait comme un froid bref”.
Lo que se dice como su época “blue”, sigue Apollinaire, es: “L’espace d’une année, Picasso véut cette péinture mouillée, bleu comme le fond humide de l’abime et pitoyable”.
Ese es el azul de la miseria que nace de la violencia que de la sociedad sufre el hombre. Picasso a un principio le quita el nombre de “Demoiselle d’Avignon, por Femmes d’Alger- que en torno de la firura deseada, Picasso prefiere el título de “Bordel d’Avignon”.
Dos sujetos nombra Degen en lo de Picasso; uno es el cuerpo, la desnudez, el placer, el sexo, y el otro: el poder, el orden, la violencia, la guerra y todo eso que lleva la marca de la muerte.
En resumen, Raillar concluye dejando a Picasso dentro de una definición dentro de un capítulo que retiene lo esencial del arte de su pintura como es: “inventar códigos nuevos: “retener todos los estilos en sus manos”, “dejar surgir todo lo que resulte extraordinario”. 
Picasso en una entrevista registrada en Brasil con Brassai en 1964, dice que él no se atiene tanto en conocer la obra de un artista: “es necesario saber cuándo la hizo; por qué.. cómo y en cuáles circunstancias”; de donde su gran interés en los datos, siendo que esos datos para Picasso forman el índice mayor en la lectura de la realidad de un motivo.
Nuestra mirada, dice Picasso, se fija en el mismo punto donde el pintor se detiene en el propio límite de la abstracción: la pintura no figurativa no es jamás subversiva. Todo esto es una especie de saco donde el espectador puede meter todo eso de lo cual se quiere desprender. ! “tenir tétte au présent et ne jamais finir”.  
 
m/30 Sept./09