Nuevo Amanecer

Octavio Robleto: poeta tributarista que jamás perdió el humor


A: Sra. Socorro Bonilla Castellón
De: Julio Francisco Báez Cortés

Mi querida doña Socorrito:

Usted sabe cómo don Octavio me fregaba siempre que nos veíamos porque, según él, yo no lograba que mis propuestas tributarias “dieran bola”, por la sencilla razón que no había conquistado a Lady Godiva, eficaz luchadora contra los abusadores de impuestos. Bueno, ahora resulta que según los hidalgos y amigos íntimos de su marido, Luis Rocha y Tito Castillo, dicen que a ellos don Octavio les comentó mientras preparaba maletas sin avisarle a nadie, que pensaba hablar con Francisco Chamorro o Danilo Aguirre en EL NUEVO DIARIO para que volvieran a publicarle su artículo Lady Godiva y los impuestos, en vista de que al Ministerio de Hacienda le estaba urgiendo darle una estudiadita en estos momentos de tanta bulla impositiva. Si usted no tiene inconveniente yo podría pedirle directamente al impertérrito Onofre Guevara, estudioso y fiel devoto de Lady Godiva, que nos ayude a convencer a Danilo o a Chico sobre la urgencia de este asunto. Vaya y aprueban la inminente reforma tributaria en el Parlamento sin que los contribuyentes hayan podido ensayar esta creativa y novedosísima modalidad de concertación fiscal.