Nuevo Amanecer

Boquitas pintadas


Género: Novela.
Título: Boquitas pintadas.
Autor: Manuel Puig (General Villegas, Buenos Aires, 1932 - Cuernavaca, México, 1990)
Editorial: Debolsillo.
Colección: Contemporánea.

Sus ojos azules muy grandes se abrieron
Mi pena inaudita pronto comprendió
Y con una hueca de mujer vencida
Me dijo “es la vida” y no la vi más.
Alfredo Le Pera

Juan Carlos Jacinto Eusebio Etchepare padece de tuberculosis, mas la enfermedad no lo priva de andar de enamoradizo. Un mundo femenino se mueve a su alrededor con lo cual, él va y viene sin poner reparos a la conquista. Etchepare parece practicar la seducción, sí, es cierto, con dosis de perversidad, por aquello de hacerse querer y después de un tanto dejar a las seducidas merced a los vaivenes de la volubilidad, pero ingenuidades de por medio él también resulta tocado y de ahí sus repetidos desdenes en los que se regodea para después emerger como sujeto de ternura, las amadas dirán, mi Juan Carlos como lo quiero, a ritmo de tango.
Etchepare es protagonista del folletín (novela) Boquitas pintadas, de Manuel Puig, publicada originalmente en 1969 y convertida en referente ya literario de algún momento social de la Argentina de ese tiempo.
Abre la novela con el establecimiento de una comunicación epistolar entre Nené, antigua novia de Etchepare, y la mamá de éste. Las cartas no pueden ser más explícitas de la relación entre Nené y Juan Carlos, pero mostrando los ingredientes melodramáticos inherentes que hacen de dichas cartas elementos sustantivos de la configuración de un asunto que va teniendo su desarrollo conforme se descubren las ligas entre personajes y acciones.
Es evidente que el entramado urdido por Manuel Puig para contar Boquitas pintadas no está adosada a la intención abierta de demostrar un hecho antropológico, sino solamente referir una historia ficcional de una pareja, a su vez inter-relacionada con otras personas que dan fundamento a atmósferas y quehaceres diarios de una sociedad.
Por principio de cuentas, Nené, habitante de la localidad Coronel Vallejos, pero ahora de Buenos Aires por haberse casado con Donato José Massa y ya madre de dos pequeños le escribe a doña Leonor Saldívar de Etchepare, la misiva está fechada el 12 de mayo de 1947, previamente –y este es el inicio de la historia- está consignada la nota necrológica que refiere el fallecimiento de Juan Carlos, acaecido en Coronel Vallejos a la temprana edad de 29 años.
En la carta Nené (Nélida Enriqueta Fernández de Massa), le da el pésame por la desaparición de su hijo a doña Leonor, y en esta primera carta ya nos enteramos un poco de los prolegómenos: parece ser que doña Leonor no estaba muy contenta que digamos, con el noviazgo entre Nené y Juan Carlos, a tal grado que influyó para que Celina, hermana de Juan Carlos, le quitara el saludo, pero la buena de Nené se sentía con ciertos rescoldos de remordimiento y con todo le decide expresar su dolor. A ésta le siguieron seis cartas, todas develando en cierta medida algunos aspectos de la relación, entre ellos uno esencial, Nené le pide a doña Leonor le haga el favor de buscarle unas cartas que le había enviado a Juan Carlos, están atadas con un listón azul y deseara se las regresara.
Nené escribe la correspondencia a doña Leonor a escondidas mientras su esposo permanece en el trabajo, todo hace indicar, así nos lo sugiere Manuel Puig, que siempre sí hubo un amor apasionado entre Juan Carlos y Nené, pero que ella no desea que su marido se dé cuenta de ese episodio del pasado. Por otra parte, a través de este puente epistolar Manuel Puig va poniendo los primeros signos de la urdimbre, debe decirse además que la construcción, la estructura en que se va presentando Boquitas pintadas tiene mucho que ver también con una forma de contribuir a la intriga, al chisme.
Después de cada carta, Manuel incluye una parte realizada a modo de guión cinematográfico, en donde da cuenta de objetos y detalles que acompañan a Nené, en este caso remitente de dichas cartas como para ofrecer al lector otro panorama de lo que acontece, dejarlo situado muy en su sitio para que así el lector vaya siendo cómplice de la trama. En la segunda entrega (capítulo) siguen las cartas y la aparición de los otros protagonistas involucrados entre ellos la maestra María Mabel Sáenz, de oficio maestra, a la que muy pronto también veremos involucrada con Juan Carlos, y que en tanto la historia se expande, se verá envuelta en un hecho de sangre.
Manuel Puig, juega con la estructura, de pronto está embebido del ritmo epistolar y a la vuelta de la hoja lo encontramos contando a la manera tradicional, para después echar mano de otros recursos, como pueden ser el diario, la nota necrológica, apuntes de una agenda, la descripción de fotografías, programas de las romerías y procesiones, recortes de revista y periódicos y hasta de las predicciones de una gitana, con el único afán de retratar no sólo a los personajes, sino también el entorno que acompaña a la historia de amor desplegada, evitando con esta arquitectura, quizá, la melcocha acezante del romanticismo fatuo.
Formas del amor: Nené tiene noviazgo con Juan Carlos Etchepare, mientras en su trabajo es seducida por el doctor Aschero. Juan Carlos enamora a la vez a María Mabel y a la señora de Cosquín dueña de la pensión donde se aloja mientras está recibiendo el tratamiento para su tuberculosis, pero María Mabel deja abierta la ventana que da a la comisaría de policía de Vallejos para subrepticiamente dejar pasar a Francisco Catalino Páez, albañil, amigo íntimo de Juan Carlos, y tener amoríos fugaces con él, éste a su vez ha tenido un hijo con Raba –apócope de Rabadilla- sirvienta en casa de Mabel, mujer enamorada pero en cuya ingenuidad está atesorada la implacable vehemencia del querer ser respetada, y por último Celina, la hermana de Juan Carlos sueña con un príncipe azul que no aparece y que por ello se llena el espíritu de amargura odiando a Nené.
Es decir, el folletín como lo llama Manuel Puig, Boquitas pintadas, refleja y ofrece tanto más –los pasados y secretos que cada quien resguarda a piedra y lodo de su intimidad- que muchas de las novelas entremetidas en arquetipos ya obsoletos para hablar del amor.
Boquitas pintadas, tiene hoy edad como para convertirse en un clásico de su género, literatura simple y llana de un autor importante de la narrativa argentina y de la lengua.

Opiniones y comentarios: coreatorres@yahoo.com
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COREA TORRES
PUEBLA, PUE.
M É X I C O.
JUNIO 09 p/ NAC.