Nuevo Amanecer

Érase una vez… Cenicienta en patineta


La Embajada de España se sumó al homenaje a Patricia López y Elvin Vanegas, financiando la presentación de la Compañía de Danza Carmen Roche. La magia de la reconocida maestra invadió el escenario. Con la ternura inigualable e inocencia sin fin de la infancia, nos adentramos en una versión novedosa del cuento original de Charles Perrault. Los pequeños crearon su propio argumento de Cenicienta, y el ballet tejió la obra con sus peculiaridades.
Hubo mezcla del vídeo en el que los niños nos contaban la historia, con las piezas de baile propias del grupo. No hubo carruaje halado por ratones transformados en caballos, sino una hermosa patineta iluminada con pequeños bombillos que realzaban el blanco con el cual se había adornado. El hado madrino no tenía alas, y más se parecía a un mimo con poderes mágicos. Una madrastra alcohólica virtuosa en el baile conquistó al público junto a sus hijas, diestras en el manejo de la danza sobre patineta. Presenciamos drama, comedia infantil y mucho talento, mezcla sin igual sólo lograda por Carmen Roche, una verdadera dama de la danza que se hizo merecedora de recibir la medalla de condecoración por el 40 aniversario del Teatro Nacional Rubén Darío.