Nuevo Amanecer

La vida las rompe, la poesía las restaura

Primer Foro Internacional de Poesía “La Mujer Rota”, en Guadalajara, México

La frase que da título a esta nota es el lema con el que se inauguró el Primer Foro Internacional de Poesía, “La Mujer Rota”, el cual reunió a más de 350 poetas en una Antología Hispanoamericana que rinde homenaje a la obra del mismo nombre en homenaje al centenario del natalicio de la maravillosa poeta, filósofa y gran defensora de los derechos de la mujer, la francesa Simone de Beauvoir. Esta antología fue presentada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el pasado 4 y 5 de diciembre.
Esta idea surgió de sus promotoras, las poetas Gladys Ilarregui, de Argentina, Mariángeles Pérez López, de España, y Patricia Medina, de México. La idea nació el año pasado en la Universidad Thomas Jefferson, de Virginia, Estados Unidos, durante el quinto Congreso Internacional de Poesía Hispánica. Inicia apenas como un sueño de estas tres poetas, editoras y catedráticas para rendir tributo a todas las mujeres que por una u otra razón han sido rotas.
Sin embargo, fue Patricia Medina, poeta y editora del sello Literalia Editores, quien envió un correo masivo con la intención de hacer un blog con poetas hispanohablantes para, a través de la poesía, unir en una sola voz el lema de las Mujeres Rotas. “Fue impresionante la cantidad de poesía que recibíamos, al final fueron más de 750 trabajos”, señaló Medina, quien luego de elaborar el blog germinó la hermosa idea de una antología.
“No tenía idea de dónde saldrían los fondos, pero sólo la poesía tiene la magia de hacer los sueños realidad”, nos manifiesta la editora Medina, quien tiene un impresionante currículum en el cual nos muestra su magnífica experiencia en el campo editorial.
La selección fue un trabajo arduo, porque la gran mayoría tenían muy buena calidad; algunos fueron excluidos porque no se podía hacer una antología de mil páginas. Al final quedaron 350 poetas de 57 países, los cuales serían distribuidos de manera gratuita con el compromiso de los poetas seleccionados de difundir la poesía en cárceles, hospitales, centros de rehabilitación y lugares donde están las mujeres que han sido rotas.
Con esta antología, la intención es decirles que no están solas, que muchas mujeres han hecho eco porque creen que aún en este siglo no han podido reivindicarse totalmente. A nivel mundial son millones de mujeres los que viven en extrema pobreza, a diario miles de mujeres son maltratadas, asesinadas, encarceladas, violadas y sus derechos humanos atropellados brutalmente.
La presentación de la antología poética fue hecha por Elena Poniatowska y Guadalupe Morfín. Durante su intervención, Poniatowska dijo que el libro contenía poemas de mujeres que están en manicomios, que perdieron miembros por cáncer, que fueron violadas; poemas que hablan de mujeres que fueron asesinadas y de mujeres y madres de hombres que sucumbieron por el Alzheimer.
Elena hizo un recorrido por la antología leyendo algunos poemas y prosas poéticas de mujeres y hombres poetas de diversos países y estados mexicanos, incluyendo el de mujeres indígenas tzotziles, en las que se remarca la violencia que viven las mujeres en los países de habla hispana.
“Sala B pasillo C”, poema del nicaragüense Hansel Lacayo, fue uno de los escogidos por Poniatowska para recordar que el libro “resalta la injusticia con que se ha tratado a la mujer en los países de lengua española; es un libro triste pero aleccionador, es indispensable para conocer la psique femenina”.
Por su parte, Guadalupe Morfin, fiscal especial para los Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra), de la Procuraduría General de la República Mexicana, además de poeta antologada, señaló que la obra es “una amorosa e importantísima contribución a una cultura de paz” .
Durante su intervención hizo una comparación con un escrito de Alexandro Barico, en el que invita a crear una belleza distinta de la de la guerra. Dijo que es un libro de esperanza, que parte de la materia prima que es el dolor. “Pero el dolor se transmuta. La ruptura, la exclusión, la segregación, la violencia, la invisibilidad, todo eso se transforma a través de la palabra poética, en una apuesta por la vida, en el otro rostro del odio, otro rostro del miedo y otro rostro del golpe”, finalizó Morfin.
La antología “La mujer rota” está dividida en seis secciones. Una es Voces del desierto, que habla de mujeres violadas y asesinadas; La que soy y la que fui, mujeres enfermas, las que están en un manicomio y las que tienen Alzheimer; Me permito mujer, la mujer en distintos roles; Yo sólo sé qué es mujer, discurso filosófico sobre ser mujer. También el discurso amoroso está presente en Sólo el amor.
Durante los dos días que duró el Foro, se dieron cita escritores y especialistas, así como un amplio grupo de mujeres de México, con expositoras de Guadalajara, Tamaulipas, Sinaloa, Tabasco y el D.F. También tuvieron una espléndida participación Venezuela, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Argentina, Ecuador y España, cuyas representantes abordaron diversas temáticas, desde el enfoque de la solidaridad, el rol de las mujeres en la historia, hasta la importancia de las mujeres en nuestras culturas indígenas.
Un 20% de la antología está conformada por hombres, quienes creyeron en este hermoso proyecto y piensan darle continuidad a un segundo Foro, el próximo año, en algún lugar del planeta.
La poeta Patricia Velasco fue la encargada de leer la Declaración Guadalajara, propuesta hecha por un grupo de poetas venezolanos, en la que, por acuerdo de las y los poetas hispanohablantes de diversos países ahí presentes, se conformó una asociación civil internacional, con la finalidad de ayudar a todas las mujeres rotas del mundo que requieren de atención jurídica, psicológica y afectiva.
La Mujer Rota marcará un hito importante en la historia y la crítica literaria del mundo hispanohablante, porque el desborde y la respuesta inmediata que tuvieron los poetas, así como la temática del libro mismo, hacen que sea una antología hecha para un gran propósito: sanar las heridas a través de la palabra.