Nuevo Amanecer

Molina total

Edición del centenario de la muerte de Juan Ramón Molina (1908-2008)

Siempre he estado convencido de que la cultura, y en el caso específico que hoy nos ocupa: la literatura, constituye uno de los fundamentos esenciales de nuestra nacionalidad, de nuestra identidad como nación y, por ende, de nuestra razón de ser en la Historia y en el Mundo.
Este convencimiento personal es el que me anima --ahora en mi condición de Presidente Constitucional de Honduras-- a apoyar todas aquellas iniciativas que propician el desarrollo y la divulgación de las expresiones inherentes al espíritu creativo de mis compatriotas.
Una muestra de ello es la publicación de esta obra antológica: MOLINA TOTAL, que reúne el grueso de la producción poética y prosística de nuestro Juan Ramón Molina (1875-1908).
Se trata de una edición conmemorativa, pues este año se está cumpliendo el primer centenario de su fallecimiento. Un hecho tan inesperado como doloroso, ocurrido cuando apenas había cumplido treinta y tres años de edad.
Innumerables hombres de letras de Honduras y de tantos otros países de la región manifestaron sentidas muestras de pesar por su desaparición física. Principalmente, el gran poeta nicaragüense Rubén Darío, quien en ese momento lamentó la irreparable pérdida de “una bella esperanza para las letras hispanoamericanas”.
Unánimemente reconocido –junto con Froylán Turcios– como uno de los pilares fundacionales de la literatura hondureña contemporánea, Juan Ramón Molina ocupa sin duda alguna, un sitial único e irreductible, de dimensiones continentales.
“Poeta gemelo de Rubén”, lo llamó alguna vez el Nobel guatemalteco Miguel Ángel Asturias; un calificativo que alude expresamente al extraordinario talento que se revelaba en las afinidades y, sobre todo, en las realizaciones literarias de ambos autores centroamericanos.
Con la publicación de esta obra cumplimos con un doble propósito: conmemorar el centenario del fallecimiento de nuestro poeta nacional, Juan Ramón Molina, y a la vez, dar la mayor difusión posible a su obra literaria: tan viva, tan vigente e imperecedera.
Todo un acto de justicia que valoro profundamente, en mi calidad de Presidente de Honduras y como admirador de la poesía y la prosa del autor “Pesca de Sirenas” y de “Desarrollo de la prensa centroamericana”.
Tegucigalpa, M.D.C., 14 de Julio de 2008.