Nuevo Amanecer

Entre miedos y goces de la comunicación


Esta es la última entrega de los cuatro textos facilitados por la Dirección Cultural de la Biblioteca del Banco Central de Nicaragua. Corresponde esta reseña a la obra colectiva “Entre miedos y goces: comunicación, vida pública y ciudadanías” (2006, Edit. Pontificia Universidad Javeriana), cuyos editores académicos, José Miguel Pereira y Mirla Villadiego Prins, presentan a varios autores a quienes les interesa expresar, “como Rossana Reguillo, Jesús Martín Barbero, Jorge Iván Bonilla, Federico Medina, Omar Rincón, Eduardo Gutiérrez, Eliana Herrera, Hernán Rodríguez, Andrés Octavio Torres, Andrés Calle Noreña, Martha Lucía Mejía y Juan David Parra es cómo al tiempo que hay síntomas del desgaste de la ciudadanía y vida publica tradicional, también hay evidencias que muestran cómo es que, en las ciudades, los goces que se expresan en la rumba, los paseos y los espectáculos (sean estos mediáticos o no) están renovando el sentido de la vida colectiva de sus habitantes” (Pág. 14).
Toda la obra flota alrededor de la ponencia magistral de Jesús Martín Barbero “La Ciudad entre medios y miedos (los laberintos urbanos del miedo)”, donde el autor colombiano ve a la ciudad como un actor independiente, con peso e influencia propia. La ciudad es vista ya no como un simple espacio cartesiano donde ocurren sucesos cuyos actores son soportados por ella, sino como otro actor vivo y sumamente determinante de gozos y temores:“Se echa la culpa a los medios de comunicación de homogeneizar la vida cuando el más fuerte y sutil homogeneizador es la ciudad, que impide la expresión cotidiana o festiva de las diferencias” (Pág.150), modificando un poco su visión clásica de los medios como el homogenizador principal de los habitus de las audiencias. Cuando en la calle no podemos descifrar un gesto de un desconocido en 20 segundos, ya es un sospechoso, nos confiesa angustiado.
Los medios viven de los miedos. Pero también la ciudad se oferta en lugares de placer, de gozo, de realización y de dramaturgia de nuestras vidas públicas. Un poco como el Dublín que cuenta James Joyce en su Ulises.
El resto de autores brindan en unos ensayos imaginativos, las cartografías de algunas ciudades de Colombia, del placer y del dolor, en especial de Bogotá. Uno de ellos, enterado, como todos, que aunque Colombia es la ciudad más violenta del mundo, también es la más feliz. Sus habitantes eso responden a las encuestas internacionales. A esa paradoja responde en mucho los contenidos de este libro.
Los lugares de fiestas y espectáculos de las capas letradas y populares que nos narra Eduardo Gutiérrez; los sitios de encuentro que nos describe Federico Medina desde los antiguos cafés, las discotecas y las cafeterías postmodernas; los gozos de vivir la ciudad al apagar el televisor que nos recomienda Omar Rincón; los temores de la ciudad nocturna que nos cuentan Iván Bonilla y Andrés Torres, hasta el refugio suspensivo y coloidal donde el placer y el temor se anudan en una Banda de Moebius, o como el uróvoro, la serpiente mítica que se devora a sí misma, en el ciberespacio que nos presenta Juan David Parra Orozco.
Libro útil para profesionales, investigadores y analistas de las ciencias sociales, así como para estudiantes de las carreras de sociología y comunicación social. Le invito a que lo consulte en la Biblioteca del Banco Central de Nicaragua..